Tras esperar meses, cuando te dan tu Mustang GTD puedes recibir una advertencia de Ford relacionada con la pintura: "aún no lo conduzcas"

Esperas durante meses el coche que más deseas y, cuando por fin lo tienes, la marca te dice que esperes 30 días más para conducirlo. Eso pasa con el Ford Mustang GTD por esta razón.
Cuando probamos el Ford Mustang GTD, nos dejó la sensación de estar ante un coche más de calle que de circuito. No es tan puro de conducir en circuito como un GT3 RS, pero, igualmente, un deportivo de esos que nunca quieres quitar la llave del contacto. Pues imagínate que te comprar un Mustang GTD y Ford te dice que no lo uses todavía.
Según informa el medio Autoevolution.com, Ford recomienda a los propietarios que no conduzcan sus Mustang GTD durante los primeros 30 días por una sencilla razón. Hay algo que deben hacer antes de hacer el viaje inaugural.
Es una espera de un mes, prácticamente, que se suma a los meses que han esperado para recibir el coche. Pero, ahora es peor, porque los dueños tienen el coche en el garaje.
Por supuesto, esos propietarios pueden hacer caso omiso de las precauciones y conducir a toda velocidad su Mustang GTD, preparado para la pista y homologado para circular por carretera. Pero después de pagar, al menos, 325.000 dólares para tener el coche en el garaje, ¿merece la pena arriesgarse?
Esta es la razón por la que Ford recomienda no conducir el Mustang GTD los primeros 30 días

El fabricante aconseja a los clientes que esperen 30 días para que la pintura se seque o “desgasifique” antes de aplicar una película protectora (PPF) para evitar cualquier daño a la pintura. La PPF es muy recomendable, teniendo en cuenta que se trata de un coche que la mayoría de los propietarios conducirán con mucho cuidado.
Conducir durante el periodo de 30 días supondría el riesgo de dañar la carrocería de fibra de carbono del Ford Mustang GTD, por ejemplo, con las pequeñas piedras que salen disparadas por los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2. Por eso precisamente hay que prestar especial atención a los guardabarros, los paneles laterales, los cuartos traseros y el difusor trasero.
Algunos propietarios optan por reforzar esas zonas para asegurarse de que cuentan con la protección necesaria. Sin embargo, muchos de los propietarios ignoran estas recomendaciones. No debe ser fácil esperar meses para que te entreguen tu coche y luego limitarte a mirarlo y sentarte en el asiento del conductor como en un simulador de carreras.
Por supuesto, se puede pintar con spray en cualquier momento o realizar una corrección profesional de la pintura en algún momento. Pero después de gastarse una fortuna en comprar el Mustang homologado para circular por carretera más caro, no parece lo más adecuado.
El muscle car más potente del mundo

El Ford Mustang GTD es sin duda el muscle car más potente del mundo, aunque Dodge parece pensar lo mismo de su Charger Daytona Scat Pack con 680 CV. Sin embargo, este equipa un sistema de propulsión eléctrico y emite un sonido V8 falso por los altavoces. Así que eso no es un muscle car.
El Ford Mustang GTD está inspirado en el coche de carreras Mustang GT3, sólo para circuito. Monta un V8 sobrealimentado de 5.2 litros que desarrolla 815 CV de potencia y 1.100 Nm de par.
Esa enorme potencia le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 3 segundos y recorrer el cuarto de milla en 10,6 segundos, con una velocidad media de 214 km/h. Además, el GTD alcanza una velocidad máxima de 321 km/h y puede presumir de otro registro: el verano pasado, completó una vuelta al circuito de Nürburgring en sólo 6 minutos y 52,072 segundos.
Ford sólo producirá una serie limitada de alrededor de 1.000 unidades del Mustang GTD, con un precio inicial de 325.000 dólares, aunque se puede disparar a más de 600.000 dólares con el equipamiento opcional y las múltiples posibilidades de personalización.
Ford afirma que el precio final depende de las opciones y paquetes específicos seleccionados, algunos de los cuales, como el Carbon Series, añaden más de 100.000 dólares.
