Akio Toyoda no solo ha ganado 11.000 millones en 2024. También es un loco de los coches y gracias a él tenemos estos apasionantes deportivos

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Ha sido el arquitecto que ha conseguido que la marca de los coches híbridos tenga una familia de deportivos más que notable, y eso se paga.
Akio Toyoda, seguramente, sea una de las personas más queridas dentro de la industria del motor. ¿El motivo? Que pese a ser uno de “los de traje”, también es “uno de los nuestros”, un auténtico petrolhead que ha conseguido llegar a la cima de una de las marcas más reconocidas del mundo… que es algo que se paga y con creces.
Hace dos años que dejó su posición como CEO de Toyota, pero en la actualidad sigue siendo el presidente de la compañía, algo que es sinónimo de estar bien pagado. Sin embargo, los meros mortales no somos capaces de figurarnos en nuestras cabezas qué cantidades exactas implica esto. Ahora, gracias a Nikkei Asia, lo sabemos.
Según el medio, en el año fiscal 2024, que terminó el pasado 31 de marzo, Toyoda se agenció 1,95 billones de yenes, según los estándares estadounidenses, es decir, miles de millones. Pasándolo a monedas que nos resulten más familiares, hablamos de 13.500 millones de dólares o de unos 11.000 millones de euros.
Se dice pronto, pero se gasta mucho más lento, suponemos. Además, su salario ha amentado un 20% en comparación con el año fiscal 2023, algo que ha coincido con un cambio en el criterio de evaluación y compensación de los directivos de la marca, que ha dejado de ser individual para estar basado en estándares globales.
La cifra es llamativa por si misma, pero lo es todavía más si se tiene en cuenta la situación de la empresa: el beneficio operativo del fabricante de cayó un 10%, hasta los 4,8 billones de yenes (28.000 millones de dólares, unos 24.000 millones de euros), sus gastos aumentaron y su producción disminuyó.
Eso no ha impedido que diversos ejecutivos hayan conseguido una buena paga, aunque muy lejos de las cifras de Toyoda. Siete altos ejecutivos, incluso uno jubilado, recibieron más de 100 millones de yenes cada uno, casi 600.000 euros. Por su parte, Koji Sato, actual director ejecutivo de la compañía, se agenció 826 millones de yenes, algo menos de 5 millones de euros.
La diferencia de Toyoda con el resto es patente, ¿se lo merece? La respuesta objetiva a eso la tienen los de la corbata, nosotros solo podemos hablar desde el corazón, uno que se ha ganado gracias a su manera de pensar y a sus declaraciones, en las que sin pelos en la lengua deja claro que es un apasionado de los coches y de cómo le gusta que sean.
En una entrevista reciente con Auto News dejó clar que sí, que los coches eléctricos están muy bien, pero que, a él, como aficionado del motor, le gusta otra cosa: “Siempre habrá gente en Toyota apasionada por el desarrollo de deportivos eléctricos. Pero para mí, como piloto experto, mi definición de deportivo es algo con olor a gasolina y un motor ruidoso”.
Es consciente de que los deportivos de baterías llegarán, pero considera que todavía no es el momento: “Toyota es una marca de producción en masa, así que también debemos pensar en la asequibilidad, incluso con los vehículos eléctricos de batería. Una vez que Toyota tenga la capacidad de ofrecer vehículos eléctricos de batería asequibles, quizás llegue el momento en que yo, como experto en conducción, presente un deportivo eléctrico de batería”.
Este enfoque está claramente marcado por su experiencia como conductor y por el tipo de competiciones de las que forma parte: “Las carreras en las que participo son principalmente de resistencia, así que, con los vehículos eléctricos actuales, no será una carrera de coches. Es una carrera de tiempo de carga, de cambio de baterías o algo así”.
Hasta la fecha, cualquiera que sea seguidor de mundo del motor, aunque no sea particularmente seguidor de Toyota, tiene que reconocer la labor del presidente. Gracias a él, una vez hechos los deberes en materia de electrificación gracias a sus híbridos, la firma ha dado lugar a una gama de coches deportivos a la vieja usanza y con un enfoque asequible, dentro de posible.
Primero fuera el Toyota GT86, luego le siguió el Toyota GR Yaris, que fue una sorpresa mayúscula y ha creado su propia legión de seguidores; más tarde le tocó el turno al renacimiento del Toyota Supra y lo siguiente fue la segunda generación del 86, ahora en forma del Toyota GR86, que también ha hecho las delicias de los fans.
Y si hasta ahora el camino ha sido bueno, el futuro también parece ser prometedor: se rumorea la vuelta del MR2, pero, además, aparentemente la firma ya habría enseñado a sus concesionarios cómo será el nuevo Toyota Celica, que debería hacerse oficial dentro de no mucho.

