El CEO de AMG dice que la gente se compra sus coches por la tecnología y no por sus V8

Michael Schiebe está convencido de que las personas que adquieren un AMG no lo hacen por la calidad y potencia del propulsor de ocho cilindros sino que "vinieron porque les encantaba la tecnología que incluimos en el coche", dijo textualmente. Estas declaraciones vienen porque la firma alemana dejará de fabricar el citado modelo de combustión para enfocarse a vehículos eléctricos.
No sabemos si el CEO de AMG, Michael Schiebe, ha hecho un estudio de campo o si lo que vas a leer a continuación obedece a una opinión personal, pero sea como fuere, el hombre se ha quedado a gusto: "“Los clientes que llegaron a la marca por el V8 no vinieron simplemente porque querían tener un motor grande. Vinieron porque les encantaba la tecnología que incluimos en el coche", dijo.
Estas declaraciones, realizadas a la revista Autocar, vienen a cuento de que el nuevo AMG ya no incorporará su tradicional motor V8 sino que será un modelo "totalmente eléctrico", manifestó el ejecutivo de la marca alemana, quien agregó:
"Cuando se trata de conducción eléctrica, estoy bastante seguro de que se lanzarán a esa nueva tecnología porque será lo último y lo mejor que se puede conseguir”.
Estas palabras pueden resultar contradictorias teniendo en cuenta que AMG la fundaron dos ex ingenieros de Mercedes para construir motores V8 de carreras (A de Aufrecht, M de Melcher y G de Großaspach. Las iniciales de los ingenieros Hans Werner Aufrecht, Eberhard Melcher). Con el tiempo, pasó a crear motores para los modelos de carretera de alto rendimiento de la compañía de la estrella.
Mercedes adquiridó AMG en los albores del siglo XXI. Fue entonces cuando comenzó a fabricar coches con el sello Mercedes-AMG donde su propulsor estrella era básicamente el V8. En la actualidad, AMG fabrica otros motores, pero su producto más famoso ha sido el propulsor de ocho cilindros, desde su creación hasta hoy en día.
Por esta razón, sorprenden las declaraciones de Schiebe diciendo que van a comprar automóviles de su marca por algo más que por sus V8 fabricados a mano como indica una pequeña placa de metal que hay al lado del motor que reza: “Hecho a mano por...” junto con el nombre del fabricante del propulsor, ya que cada uno de ellos se ensambla manualmente por una sola persona.
La firma alemana siempre ha sacado pecho y ha alardeado de que la filosofía de la marca ha sido: “Un hombre, un motor”, tanto por el rendimiento que tienen como por la calidad en la que están hechos.
Evidentemente, el CEO de AMG no va a decirle a sus clientes que se deberán ir acostumbrando a los vehículos eléctricos, a pesar de lo mucho que les gusta el V8, porque sería tirarse piedras sobre su tejado, pero es que la electrificación es el presente y futuro de la industria automotriz y el potente motor de gasolina sólo quedará en los coches de segunda mano o en el museo de Mercedes.
Desde la firma alemana tienen clara la necesidad de producir vehículos eléctricos de alto rendimiento, con los que ya están trabajando. En concreto están probando motores de flujo axial que proceden de Yasa (el fabricante de ese tipo de propulsores del Koenigsegg Regera), que Mercedes compró hace escasas fechas.
La información que llega sobre los motores Yasa-AMG, es que son capaces de generar 486 caballos de fuerza y 800 Nm de par, mientras que pesan solo 24 kilos. Se dice pronto, pero no se puede esperar menos de una marca como la que nos ocupa.
Lo que no se ha desvelado es si en estos nuevos coches eléctricos vendrá incorporada la placa de metal, firmada por un ingeniero. “Esto es parte de nuestro ADN. Tendremos algo en el futuro que sea comparable a 'un hombre, un motor', y no será solo un esfuerzo de marketing”, manifestó Schiebe a Autocar.