Lexus desvela el truco que utilizó para que su motor V8 de 5.0 litros sonara como los ángeles

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La cancelación activa de ruido ayudó a silenciar los sonidos no deseados y un generador de sonido de admisión y las aletas de escape remataron el trabajo de Koji Sato.

Dicen los más listos de la clase que el sonido del motor V10 del Lexus LFA es de los mejores que jamás se han construido. No somos nadie para contradecirles. Pero desde la marca japonesa querían darle una vuelta de tuerca y conseguir que el propulsor V8 de 5.0 litros que montaba el cupé LC sonara igual de bien que su aventajado hermano.

El ideólogo de tal plan fue un tal Koji Sato, a la sazón, actual CEO de Toyota, que fue haciendo méritos (entre ellos esta tecnología auditiva) para ir escalando en la empresa nipona. Según publica Toyota Times, este ingeniero, que ha cambiado el mono de faena por la corbata, quería en 2010 "crear un sonido LC que heredara el ADN del LFA".

Sato y su equipo investigaron el ruido del LFA para saber de qué estaba hecho y por qué tenía esa sonoridad tan atractiva. El escape fue la clave de todo, ya que el ruido de admisión se acumulaba cuando las revoluciones subían. A partir de ahí se centraron en el V8 del LC, que partía con la virtud de carecer de turbos que redujeran el sonido.

Paso a paso, se instaló un generador de sonido o symposer, que viene a ser un tubo procedente del sistema de admisión hacia la cabina. Esta tarea fue ardua porque según Lexus había muy poco espacio para insertar la longitud de tubería necesaria que permitiera generar las frecuencias deseadas.

El siguiente paso fue incorporar un silenciador trasero con aletas activas para mandar los gases de escape por dos rutas diferentes: la primera de ellas era silenciosa y ayudaba a pasar las pruebas de ruido al permitir una conducción tranquila en carretera; y la segunda era más transgresora, puesto que dejaba del motor V8 se escaparan más sonidos sin silenciadores.

El ahora presidente de Toyota no quería ni en pintura añadir ruidos de motor falsos. Quería sonidos reales, por lo que decidió incorporar algunas variantes particulares para que no hubiera zumbidos que molestaran al conjunto del escape.

La opción por la que se decantó el fabricante nipón fue por el de la cancelación activa de ruido (ANC o Active Noise Cancelling, en inglés), que viene a ser la misma tecnología que utilizan los auriculares y audífonos. Este último sistema resulta mucho más eficiente debido a que engaña al cerebro humano aplicando el principio de interferencia destructiva. 

A grandes rasgos lo que sucede es que cuando dos ondas de sonido de la misma frecuencia se superponen, sus amplitudes se cancelan entre sí si tienen la misma magnitud y un desfase de 180 grados.

Para lograr esto en el interior de un automóvil, se utilizan pequeños micrófonos que graban el ruido de fondo en múltiples zonas. A partir de esas señales, la unidad de control del sistema de cancelación activa procesa las señales para dirigirlas en ondas de sonido contrarias a través de los altavoces del automóvil.

Esta tecnología de cancelación activa de ruido ha servido también para que los coches sean más ligeros, ya que con el ANC no es necesario utilizar tantos materiales para insonorizar el habitáculo.

Lexus ha seguido los pasos de Lotus, que también desarrolló un sistema de cancelación de ruido en 2009. En la actualidad ya son muchas más marcas como Honda, Land Rover o Nissan las que utilizan esa tecnología.

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