En los años '80 y '90 Nissan lanzó cuatro pequeños modelos JDM por los que siempre suspiramos: los Nissan Pike

Conoce la historia de los Nissan Pike, una curiosa familia de pequeños modelos JDM que la marca comercializó en los años ’80 y ’90 en Japón en series limitadas.
A finales de los años ‘80 y principios de los ‘90, Nissan sorprendió al mundo con una pequeña familia de coches urbanos japoneses que, con el paso del tiempo, se convirtieron en objetos de culto. Aunque nunca salieron oficialmente del mercado japonés, al menos en su momento, estos vehículos siguen siendo hoy auténticos clásicos de culto para aficionados de todo el planeta. Son los Nissan Pike Cars.
Esta familia de pequeños modelos JDM son cuatro coches únicos que mezclaban diseño atrevido, nostalgia e innovación en un contexto de optimismo y crecimiento económico en Japón.
La historia de los Pike comenzó con la creación del Nissan Pike Factory, un equipo de diseño especial formado por profesionales internos de la marca y colaboradores independientes, cuyo objetivo era romper con las líneas conservadoras que dominaban entonces la industria automotriz.
Nissan Be-1

La filosofía que guio su trabajo se llamó “Nostalgic Modern”, y el primero en ver la luz fue el Nissan Be-1, presentado como concept car en el Salón del Automóvil de Tokio de 1985 y llevado a producción en 1987.
Su diseño pequeño, redondeado y llamativo rompía con la estética dominante en Japón. La respuesta fue tan positiva que Nissan limitó su producción a 10.000 unidades, pero aun así las ventas se hicieron a través de un sorteo, dada la enorme demanda que superó con creces a la oferta disponible. Más adelante ese mismo año incluso apareció una versión con techo de lona que también se agotó rápidamente.
Nissan Pao

Impulsados por el éxito del Be-1, Nissan decidió seguir explorando esta línea de diseño. El siguiente modelo fue el Nissan Pao, lanzado en 1989. Aunque concebido también como un coche urbano, el Pao destacaba por su carácter aventurero y su estética claramente influenciada por diseños clásicos europeos.
Su producción fue más amplia, superando las 50.000 unidades fabricadas, pero también se vendieron todas en apenas tres meses de preventa, lo que demuestra la enorme popularidad de estos modelos en el mercado japonés.
Nissan Figaro

En 1991, Nissan amplió aún más la familia Pike con el Nissan Figaro, un descapotable de dos puertas que encarnaba de manera espectacular la filosofía “Nostalgic Modern”. Inspirado en el Datsun Roadster de 1935 y en la moda Art-Decó de los años ‘30, el Figaro mezclaba elementos clásicos con tecnologías modernas para la época, como asientos de cuero y un reproductor de CD integrado en el salpicadero.
La aceptación fue tan entusiasta que, aunque la marca decidió producirlo solo durante un año, las 20.000 unidades fabricadas se vendieron antes de que llegaran a las carreteras.
Nissan S-Cargo

Completando esta curiosa saga llegó el Nissan S-Cargo, un pequeño vehículo comercial también lanzado en 1989. Con un diseño claramente lúdico inspirado en el Citroën 2CV Fourgonnette, al punto de que su nombre es un juego de palabras con la palabra francesa para “caracol” (“escargot”), el S-Cargo fue todo menos convencional.
Su carrocería abombada y simpática, su cabina con detalles como una bandeja de sushi extraíble o tapetes con motivos de caracol, y su gran área de carga lo convirtieron en uno de los vehículos comerciales más originales jamás fabricados. Aunque se produjeron entre 8.000 y 12.000 unidades, su estética irreverente lo ha hecho deseado hasta hoy entre coleccionistas y aficionados.
Nissan diseñó los Pike Cars con la intención de que fueran series limitadas, pero su impacto ha trascendido su corta vida comercial. La mezcla de nostalgia, colorido y visión futurista les ha otorgado a estos coches un lugar en el corazón de los entusiastas del automóvil clásico.
Con el paso de los años, han empezado a aparecer cada vez más ejemplares fuera de Japón. En mercados como Estados Unidos, Reino Unido o Europa es posible ver unidades importadas, y clubes de aficionados se organizan en torno a modelos como el Figaro, que cuenta con unos 3.000 ejemplares registrados solo en el Reino Unido.
Los Pike Cars no fueron simplemente automóviles; representaron una filosofía distinta de diseño dentro de Nissan. Fueron los primeros coches de la marca en priorizar la estética y la emoción del conductor frente a las fórmulas tradicionales de diseño estrictamente funcional.
Para hacerlo posible, Nissan recurrió a nuevos métodos de producción, como el uso de resinas termoplásticas moldeables que facilitaron las formas redondeadas que caracterizan a estos modelos.
Como curiosidad, de esta filosofía de diseño “Nostalgic Modern”, donde se priorizaban las formas redondeadas y suaves frente a los ángulos y aristas que dominaban la estética de los coches ochenteros y noventeros, Nissan dio vida a la segunda generación de uno de sus coches más exitosos, el Nissan Micra (K11) lanzado al mercado en 1992.
