Los nuevos Alfa Romeo Giulia y Stelvio volverán al camino adecuado. Y un seis en línea de Dodge les va a ayudar

Los Alfa Romeo Giulia y Stelvio no solo serán eléctricos: también habrá versiones de combustión e híbridas enchufables.
Los Alfa Romeo Giulia y Stelvio son, a priori, los buques insignia de Alfa Romeo. Sin embargo, su nueva generación está dando tantos tumbos que da para una auténtica telenovela. Su nueva entrega iba a ser completamente eléctrica, pero finalmente, viendo el estado del mercado, la marca italiana ha recogido cable y parece que va a optar por un enfoque más abierto: flexibilidad mecánica y opciones PHEV entre las que tiene cabida incluso un motor de Dodge.
Si hacemos un repaso a la historia reciente de estos dos modelos es fácil darse cuenta de que es, cuanto menos, movida. En un principio, Alfa Romeo planteó sus sustitutos como vehículos totalmente eléctricos, pero el mercado ha ido enfriando ese plan. Las ventas de modelos de cero emisiones no han crecido al ritmo esperado en todos los mercados, y eso ha obligado a la marca a replantearse la estrategia.
Las consecuencias han sido múltiples. Por un lado, ha habido un retraso del lanzamiento hasta 2028, dos años más tarde de lo planeado inicialmente, que obedece a un desarrollo más complejo… pero que seguramente contente más a los clientes y, sobre todo, termine dando mejores resultados comerciales a la compañía.
La base técnica de la dupla será la plataforma STLA Large del grupo Stellantis, una arquitectura bastante flexible que permite montar desde eléctricos puros hasta motores de combustión de gran cilindrada. De hecho, ese es uno de los puntos clave del proyecto: ya no se trata de elegir entre gasolina o electricidad, sino de convivir con varias soluciones en paralelo, para no desechar todo el trabajo desarrollado, pero proponer dos vehículos que vayan en línea con lo que demandan los clientes.
Es precisamente aquí donde entra el famoso motor seis en línea de Dodge, el motor Hurricane de 3,0 litros turboalimentado que Stellantis ya utiliza en modelos de corte más americano. Este propulsor, con cifras que pueden ir de los 420 a los 550 CV según versión, se está considerando en serio una de las opciones para las versiones térmicas de los nuevos Giulia y Stelvio, según recoge Autocar.
El medio ha hablado con el director ejecutivo de Alfa Romeo, Santo Ficili, quien declaró que “debemos considerar el mercado global porque la marca es internacional”, especialmente porque “no todo el mundo está preparado” para los coches eléctricos.

Es por eso que van a seguir ofreciendo coches de combustión mientras haya demanda: “Necesitamos encontrar la manera de satisfacer las necesidades de nuestros clientes. ¿Qué significa esto? Significa vehículos eléctricos de batería (BEV) y todos los demás tipos de sistemas de propulsión endotérmicos, es decir, motores de combustión interna (ICE), híbridos enchufables (PHEV) y BEV. Esa es la dirección que estamos tomando”.
Que se mantengan los motores de combustión es una buena noticia para los seguidores de la marca, pero, a su vez, también implica un cambio en la manera de operar de ésta que quizá no convenza del todo a los tiffosi.
Y es que, de confirmarse, significaría que Alfa Romeo dejaría atrás la dependencia de sus tradicionales V6 más artesanales (como el 2.9 biturbo de origen Ferrari que se usa en los Quadrifoglio actuales) para adoptar un motor más genérico. A pesar de ello, que todavía no salten las alarmas: también se sigue contemplando la continuidad de los V6 en las versiones más deportivas.
Aunque se mantengan alternativas de combustión, dentro del enfoque de ofrecer motores para todos los gustos, parece que en la gama habrá versiones con un alto grado de electrificación, tanto híbridas enchufables como eléctricas. De las PHEV se ha elucubrado poco hasta la fecha, pero de las variantes eléctricas sí que se han dejado caer algunas posibilidades.
Aunque no sea en referencia directa a estos dos modelos, ya hay conocimiento sobre lo que puede y lo que no puede hacer la plataforma STLA Large. Por lo que respecta a baterías puede montar pilas que van desde los 101 a los 118 kWh, así que hablaríamos de vehículos con una autonomía considerable, con casi total seguridad de más de 600 km y, quizá, incluso acercándose a los 700.
En lo referente a motores, la plataforma soporta bloques que van desde los 125 kW (170 PS) hasta los 330 kW (449 PS), por lo que podría haber una subgama de versiones de cero emisiones escalada a distintos niveles. Lo que sí parece descartado es que haya variantes Quadrifoglio eléctricas, que en su día se rumorearon con un sistema de propulsión de tres motores con 746 kW (1014 PS), pero que la propia marca ha desmentido.


