Mercedes lleva a la gloria el motor V8. El nuevo M177 Evo reemplaza al M176. Y de paso lo elimina de un plumazo de Europa

El Mercedes Clase S 2026 ha cambiado el 50% de sus componentes, pero ninguno es tan importante como el motor M177 Evo que lleva bajo el capó.
Con motivo de su 140 aniversario, Mercedes-Benz ha presentado un nuevo Mercedes Clase S. A ver, en realidad no es una nueva generación de la actual, si no una puesta al día, pero es tan importante (más de la mitad de sus componentes son nuevos), que no es el típico “facelift” al que estamos acostumbrados. Lo importante, sin embargo, es lo que ha traído consigo a nivel mecánico: la renovación profunda de su motor V8, que ha significado la llegada del M177 Evo.
Este propulsor reemplaza al anterior M176 V8 que se utilizaba en el Mercedes S580, dando continuidad al legendario ocho cilindros en línea de la casa, pero desde una perspectiva rediseñada que, además de tener el objetivo de cumplir las cada vez más estrictas normas de emisiones europeas que han empujado a muchos fabricantes a reducir o eliminar motores de gran cilindrada en el Viejo Continente, también implica ciertas aspiraciones deportivas.
Entre todas las novedades técnicas y estéticas que incorpora el Clase S 2026, ninguna es tan significativa como su nuevo corazón. El M177 Evo es un motor 4.0 litros V8 biturbo con cigüeñal plano, una tecnología poco habitual en Mercedes que es más típica de superdeportivos y coches de alto rendimiento, como los Ferrari o los McLaren. Así, ha sido una sorpresa mayúscula porque es la primera vez que se emplea esta configuración en un sedán de lujo.
Este nuevo diseño rompe con la tradición del motor V8 europeo de Mercedes: en lugar del tradicional cigüeñal “cross-plane”, que prioriza valores como la suavidad y el equilibrio, el cigüeñal plano del M177 Evo favorece una respuesta más inmediata del motor, ofrece una mayor capacidad de giro y tiene un carácter más vivo en la entrega de potencia, lo que le acerca un poco a las versiones AMG sin tener que lucir ese apellido.
Atendiendo a las cifras, la evolución se aprecia claramente: el motor M177 Evo desarrolla 537 CV y 750 Nm de par motor, datos que superan a las del anterior M176, que en el S580 producía 503 CV de potencia y 700 Nm de par.
Este aumento de potencia y par no solo debería mejorar las prestaciones (aunque por el momento Mercedes no ha facilitado información al respecto), si no que debería hacerlo manteniendo o incluso mejorando el consumo y las emisiones, ya que incorpora novedades en el sistema de inyección, los puertos de admisión y el escape; pero, sobre todo, porque integra un sistema mild-hybrid de 48 voltios, con un generador-arrancador integrado (ISG) de 23 CV.
Este cumple los competidos habituales de estos sistemas: ayuda en fases de baja velocidad, contribuye a la recuperación de energía en las frenadas y permite la conducción “a vela” cuando se circula a velocidades de crucero y solo se necesita mantener la velocidad, sin exigirle demasiada demanda de potencia.
Aunque todavía no lo sabemos a ciencia cierta, porque nadie ha visto al nuevo Clase S en vivo y en movimiento, además del salto de potencia, el cambio en la configuración del propulsor debería tener consecuencias también en el sonido del motor M177 Evo.

Además de modificar su carácter en la entrega de caballos y par, el cigüeñal plano tiende a generar un carácter sonoro más agudo y deportivo, muy distinto al clásico y grave tono de los V8 europeos tradicionales. Esta firma acústica, que recuerda a los superdeportivos, seguramente generará división entre aquellos que acojan con los brazos abiertos la novedad y los más puristas que prefieran su rumorosidad anterior. Sin embargo, lo que está claro es que va a sonar bien sí o sí.
El reemplazo del M176 llega prácticamente una década después de que se estrenara. Debutó en el ya lejano 2017, cuando supuso un salto respecto a su predecesor más o menos similar al que ha significado este M177 Evo.
El motor V8 anterior de la marca desarrollaba 455 CV, pero éste, con una cilindrada de 3982cc, llegaba hasta los 476 CV (a lo largo de su ciclo de vida fue incrementado su rendimiento) y un par máximo de 700 Nm, consiguiendo además un consumo de combustible un 10% menor. El nuevo propulsor debería, gracias a su tecnología microhíbrida más avanzada, conseguir un ahorro similar.
Comparado con el M176 que reemplaza, el M177 Evo introduce una ingeniería más ajustada a las necesidades actuales y, con eso, nos referimos a las nuevas normativas europeas de emisiones (Euro 7), que están poniendo contra las cuerdas a los fabricantes, haciendo que muchos tengan prescindir de sus motores más “gordos”. Mercedes ha sabido capear el temporal.

