La normativa de iluminación en EEUU y Europa varía y el Porsche Taycan ha servido de ejemplo

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera (NHTSA) ha llamado a revisión a 954 modelos de la compañía alemana debido a que llegaron a Estados Unidos procedentes de un proveedor austriaco, que los envió con la normativa europea, que difiere a la estadounidense.
Debido a las normativas que regulan el proceso de fabricación de coches en cada continente la diferenciación es sustancial, ya que deben cumplir aspectos como la seguridad, las emisiones contaminantes, la eficiencia energética, la calidad de los materiales y la sostenibilidad ambiental y según donde compres el vehículo tendrá diferentes características.
De esta manera, los constructores se ven obligados a adecuar sus diseños y procesos de fabricación para cumplir con las normativas que tengan las zonas donde fabrican. Si compras un coche en Alicante, tendrá unos estándares de emisiones y seguridad diferentes a si lo compras en Wichita, Yokohama o Wuhan (por ejemplo).
Por si fuera poco, las empresas productoras de automóviles se ven obligadas, además, a aplicar los requisitos de homologación. Estas condiciones consisten en la aprobación oficial de los vehículos antes de su venta, que pretenden asegurarse que cumplen con las disposiciones marcadas por cada región del mundo.
¿Por qué te contamos todo esto? Porque Porsche se ha visto implicada en un proceso de fabricación entre diferentes zonas del planeta que ha obligado a la marca alemana a solucionar problemas en casi 1.000 unidades en Estados Unidos, en concreto con el Porsche Taycan.
Resulta que ese coche eléctrico fabricado entre el 18 de octubre de 2023 y el 8 de marzo de 2024 en los EEUU, integra un software de módulo de control de faros que, en realidad, ha sido diseñado para el mercado de la Unión Europea. Y hete aquí el problema porque las normativas sobre las luces varían y en USA y hay Taycan que incumplen las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera (NHTSA) ha llamado a revisión a 954 Taycans. El motivo no es otro que este órgano se ha dado cuenta de que el funcionamiento de las luces de estacionamiento cuando están encendidas y cuando se activan los intermitentes puede reducir la visibilidad para otros usuarios que circulan por la misma vía.
El pasado mes de abril, la compañía de Stuttgart recibió el primer aviso del presunto problema, que, a posteriori, descubrió que se debió a que el proveedor austriaco ZKW Lichtsysteme GmbH había incluido, de manera accidental, la iluminación conforme a la normativa europea en el conjunto de datos de los modelos vendidos en Estados Unidos y Canadá.
La llamada a revisión la recibieron los concesionarios el pasado lunes y los dueños de los Taycan recibirán las notificaciones a partir del 1 de noviembre. De igual forma, se ha obligado a los centros oficiales de Porsche en USA que actualicen el módulo de control de los faros con un nuevo conjunto de datos para garantizar el cumplimiento de la reglamentación de ese país.
Con la reglamentación en la mano vemos, que las leyes respecto a la iluminación en Europa y en Estados Unidos es muy diferente en cuanto a regulación, diseño y funcionalidad de los sistemas de las luces en los vehículos. Vamos a ver las diferencias:
Normativa europea para la iluminación
En el Viejo Continente, las normativas de iluminación de los coches las regula la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (UNECE) bajo el Reglamento ECE R48 y otros reglamentos relacionados.
Este régimen marca directrices muy específicas sobre la intensidad, el ángulo de inclinación y la distribución del haz de luz, con el fin de que garantice una iluminación uniforme y controlada para evitar deslumbramientos.
Los vehículos en Europa deben llevar los faros delanteros con un sistema de ajuste automático de la altura del haz de luz cuando se utilizan luces de alta intensidad, como los faros de xenón o los LED. Este proceso es clave para evitar que los faros cieguen a los conductores que vienen en dirección contraria, especialmente cuando el coche lleva una carga pesada y tiende a inclinarse hacia atrás.
En nuestro continente también está permitida la utilización de luces adaptativas, que ajustan, de forma automática, la dirección y la intensidad del haz de luz acorde con la velocidad del vehículo, las condiciones de la carretera y la presencia de otros vehículos.
La tecnología ADB (Adaptive Driving Beam), es capaz de iluminar ciertas áreas de la carretera sin cegar a los coches que se aproximan en sentido contrario. La flexibilidad de las normativas europeas reside en la distribución de la luz y la adaptación a diferentes condiciones de conducción.
Estados Unidos y su normativa de iluminación
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) es la que regula en Estados Unidos la normativa de la iluminación de los vehículos. Lo hace a través de la norma Federal Motor Vehicle Safety Standard (FMVSS) 108.
Esta regulación viene a ser menos flexible que la europea porque en lugar de utilizar un sistema de ajuste automático para los faros delanteros, se centra en la intensidad máxima y el patrón de distribución del haz de luz.
Los faros están obligados a cumplir unos requisitos marcados en cuanto a intensidad, pero no lo están para que cuenten con sistemas de nivelación automática, lo que supone que en el país de las barras y estrellas tienen un riesgo mayor de deslumbramiento cuando el coche esté cargado y la parte trasera se incline, lo que eleva el haz de luz.