A principios de los 2000 Mercedes necesitaba un seis cilindros diésel suave y duradero: el resultado, el OM648

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El motor Mercedes OM648 fue desarrollado a principios de los 2000 como transición hacia una nueva familia de propulsores V6, por lo que solo se vendió durante tres años.
Los motores diésel viven en horas bajas, pero hubo una época en la que fueron el sistema de propulsión más demandado por los compradores. Y si hablamos de propulsores de gasóleo, las marcas alemanas desarrollaron algunas mecánicas con fama de resistentes y fiables. Uno de estos motores fue el Mercedes OM648, un bloque que llegó al mercado en 2002 para impulsar a las dos berlinas de referencia de la firma de la estrella. Eso sí, nació con fecha de caducidad, ya que solo estuvo a la venta durante tres años.
Concebido como la evolución del motor OM613, una mecánica que Mercedes había estado utilizando durante la década de 1990 y comienzos de los 2000, el OM648 se mantenía fiel a la configuración mecánica más característica de Mercedes en aquella época, un seis cilindros en línea de 3.2 litros que combinaba suavidad con prestaciones, resistencia y fiabilidad.
OM648, un motor diésel suave y fiable para una transición
El modelo encargado de estrenar este propulsor fue el Mercedes Clase S W220 en su versión 320 CDI, un coche que, por lo general, suele ser el primero en recibir novedades tanto a nivel mecánico como tecnológico. Poco después también llegó al Mercedes Clase E W211, que estuvo disponible en una versión con la misma denominación que en el Clase S, pero que también recibió una variante exclusiva de menor potencia.
Al derivar del OM613, el nuevo motor contaba con las mismas características, lo que incluye un bloque de fundición, culata de aluminio, doble árbol de levas en cabeza y cuatro válvulas por cilindro.
En esencia era un bloque de seis cilindros en línea y 3.222 cc con 24 válvulas y turbocompresor de geometría variable. Sin embargo, los ingenieros de Mercedes integraron una importante novedad, ya que fue el encargado de recibir una nueva generación de la tecnología CDI de inyección directa common rail de la marca.
En parte gracias al sistema CDI, y en parte a los ajustes realizados durante su desarrollo, el motor pudo aumentar sus prestaciones respecto al OM613 al que reemplazaba, pasando de 197 CV de potencia a 204 CV, los cuales estaban disponibles a 4.200 rpm, mientras que el par motor ahora se situaba en los 500 Nm desde solo 1.800 rpm, frente a los 470 Nm anteriores.
Al mismo tiempo, Mercedes desarrolló una variante de menor potencia del motor OM648 que estuvo disponible solo en el modelo 280 CDI del Clase E. Esta versión conservaba los 3.2 litros de cilindrada originales, pero su potencia se reducía hasta los 177 CV con un par motor de 425 Nm.
Independientemente del nivel de potencia, la única transmisión disponible en este propulsor turbodiésel era una caja de cambios automática 5G-Tronic de cinco velocidades conectada al eje trasero, por lo que no hubo versiones manuales ni de tracción a las cuatro ruedas.
Reemplazado por un V6

A nivel de prestaciones, el motor OM648 permitía al Clase E 320 CDI W211 pasar de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos con una velocidad máxima de 243 km/h, mientras que su consumo homologado era de 6,9 litros a los 100 kilómetros. Mientras tanto, en el S 320 CDI, el mismo propulsor tenía que mover una berlina más grande y pesada, lo que reducía su velocidad máxima a 235 km/h y demoraba 7,9 segundos en alcanzar los 100 km/h desde parado. También aumentaba el consumo medio hasta los 7,7 l/100 km.
El aspecto más llamativo de la historia del OM648 de Mercedes es que su vida comercial fue especialmente corta. Por lo general, el desarrollo de un propulsor implica enormes inversiones por parte de los fabricantes, lo que explica el porqué suelen estar a la venta durante bastantes años antes de ser reemplazados, si bien durante todo ese tiempo a veces reciben actualizaciones.
Pero en el caso del OM648, su corta vida comercial apenas duró tres años. Cuando llegó al mercado en 2002, la marca ya estaba desarrollando una nueva generación de motores que abandonaba la configuración de seis cilindros en línea para adoptar una en V. El resultado fue el OM642, un bloque de 2.987 cc que ofrecía una arquitectura más compacta y que podía instalarse con mayor facilidad en diferentes modelos.
La transición comenzó en 2005. El nuevo V6 se incorporó progresivamente a la gama Mercedes y empezó a sustituir al OM648 en modelos como el Clase E. En cambio, el OM642 acabaría teniendo una trayectoria mucho más larga y sería utilizado en diferentes familias de Mercedes, así como en coches de otras marcas, incluyendo los Jeep Grand Cherokee y Commander, y el Chrysler 300C.
