¿Un Renault 5 con seis ruedas y dos motores? Hay gente para todo...

En 1979, el francés Christian de Léotard construyó este extraño utilitario que llegó a participar en el Rally Dakar de 1980, pero no lo acabó por problemas técnicos.
Desde esta, tu revista, te hemos ofrecido una amalgama de coches raros que abarcan desde deportivos, familiares, autobuses o utilitarios. Y precisamente de este último segmento te vamos a presentar otro que sorprendió a propios y extraños allá por 1979. Se trataba de un Renault 5 con seis ruedas y dos motores. Sí, sí, has leído bien.
Siete años después de su lanzamiento oficial, este sorprendente Renault que tenía como propietario al carrocero francés Christian de Léotard, quien creyó que este turismo se podría modificar hasta el extremo sin ningún tipo de rubor. Este diseñador cogió como base de inspiración los Range Rover comerciales de seis ruedas que se fabricaron en aquella época.
Este ingeniero trabajó para Rover y para una empresa de fabricación de carrocerías especializada en furgonetas y camiones de transporte de varios ejes basados en los Citroën. Por eso, se lanzó con determinación a producir él mismo este modelo tan raro como original.
Los expertos comentaron por aquel entonces que con seis ruedas iba a ofrecer un mejor agarre en carretera que el Renault 5 original y que sus distancias de frenado se acortarían un 33 por ciento. En el cómputo global, este hatchback era casi 71 cm más largo que un R5 salido de fábrica y su precio era de unos 20.000 francos franceses (ahora serían algo más de 3.000 euros).
Este utilitario original montaba un motor de 47 CV y tracción delantera, pero en el 6x6 que nos ocupa tenía dos motores, como ya hemos comentado: el motor Turbo, que era insuficiente para la transmisión de tracción en las cuatro ruedas, que no se movió de la parte trasera; y un segundo motor del que se especula que era el del 5 Alpine, que se montó en la zona delantera.
La publicación SixMania recogió unas declaraciones de Christian de Léotard, quien describió el sistema de propulsión como algo así como un “tren equipado con dos locomotoras”, en el que cada motor impulsa su propio juego de ruedas.
Por lo poco que se supo en su día, podrían funcionar en tándem o de forma independiente, y estaban conectados a sus propias cajas de cambios. Hablamos en plural porque incorporaba dos palancas de cambio manuales de cinco velocidades al lado del conductor.
Además, este modelo tiene el honor de haber participado en el Rally Dakar de 1980. El mismísimo De Léotard se puso al volante y tenía como copiloto a Francis Dumortier. La aventura no fue del todo bien porque los problemas técnicos que sufrieron les obligaron a la retirada.
Eso sí, cuentan las crónicas que antes de abandonar la cita del desierto, este R5 de seis ruedas llegó a alcanzar velocidades de hasta 180 km/h. Asimismo, a Léothard le sirvió para promocionar su coche.
Un incendio acabó con él
Uno de los datos que no trascendió desde el año de su fabricación es cuantos ejemplares de este R5 con seis ruedas llegaron a producirse, pero sí se sabe a ciencia cierta que uno de ellos se deshizo calcinado por el fuego en 2002.
Los datos que aporta SixMania son que el coche estuvo guardado en un garaje cerca de la ciudad francesa de Nevers y que la cochera y todo lo que había en su interior se incendiaron en ese año. Otro de los rumores que llegó a extenderse fue que en esta zona de aparcamiento había molduras de carrocería que se convertirían en una versión 6x6 del Clio Sport.
Al parecer, De Léotard declinó recuperar el coche tras el incendio, pero desde la publicación antes mencionada se asegura que estaba “esperando el reembolso” del seguro y que hubo complicaciones con el propietario del taller, por lo que no llegó a reconstruirse. Además, el diseñador de este raro R5 murió en el año 2014.