Toyota lanza una de la mayores llamadas a revisión: 102.000 motores de una pick-up americana

Los propietarios del modelo Toyota Tundra que se vende en Estados Unidos y Canadá deberán sustituir su motor V6 y 3.5 litros porque ha salido completamente defectuoso. La compañía nipona se apresta a cambiarlos sin coste para los dueños y a cederles un vehículo mientras dure la reparación.
Mira que se ha hablado hasta la saciedad de la fiabilidad de los motores que mueven a los Toyota, que siempre han dado grandes resultados a nivel de eficiencia y resistencia, pero hasta el mejor escribano tiene un borrón. Y eso es lo que le ha pasado a la compañía japonesa, que va a tener que revisar unos cuantos propulsores de su pick-up estadounidense.
La camioneta en cuestión es la Tundra, por la que sus propietarios deberán pasar por los concesionarios oficiales para sustituir aproximadamente 102.000 motores defectuosos. Ya le pasó a finales de mayo al Lexus LX, que tuvo que ser llamado a revisión, y ahora le pasa a este modelo.
La cuestión no es baladí y Toyota ya está tomando cartas en el asunto para reemplazar el V6 biturbo de 3.5 litros que ha salido completamente defectuoso. Este tren motriz se estrenó para suceder a los V8 de aspiración natural. Con el nombre en código V35A-FTS, este seis cilindros se instaló por primera vez en 2017 en el Lexus LS, que en aquel momento llevaba cinco generaciones.
La firma de la Prefectura de Aichi cree haber encontrado el defecto y sus consecuencias. Dice que puede provocar posibles golpes en el motor, un funcionamiento irregular cuando esté circulando, que llegue a no arrancar y podría perder fuerza motora, que, a su vez, si sucede a grandes velocidades, podría incrementar el riesgo de colisión.
El Toyota Sequoia 2023 también monta este propulsor, sólo que cuenta con un sistema híbrido, por lo que no se verá afectado para retirarlo, al menos, de momento. Por esta misma regla de tres, la variante híbrida que va a lanzar la firma nipona de la pick-up Tundra, llamada i-Force Max, tampoco se verá afectada por esta deficiencia.
Gracias a las quejas de algunos clientes de esta camioneta que tuvieron problemas con sus motores, Toyota se vio en la necesidad de actuar e inspeccionar estos bloques mecánicos. No tardó mucho en saltar la liebre porque días más tarde, Toyota Motor North America reconoció que había habido 824 reclamos de garantía y 166 informes de campo sólo en Estados Unidos.
Como todo ha explotado, la empresa japonesa se ha visto en la obligación de informar de que ha retirado 102.092 vehículos, de los que 98.568 fueron Tundras fabricados entre el 2 de noviembre de 2021 y el 13 de febrero de 2023 y 3.524 Lexus LX600, que vieron la luz entre el 30 de julio de 2021 y el 25 de noviembre de 2022.
Según ha notificado la empresa asiática, todas las unidades involucradas recibirán nuevos motores sin coste para sus dueños que, en breve, podrán pedir cita en los concesionarios tanto de Estados Unidos como de Canadá para que sustituyan sus propulsores con fallos.
Un portavoz de Toyota Motor North America manifestó en Automotive News que los clientes del Tundra recibirán vehículos de préstamo durante la reparación de su motor, que se espera que se pueda arreglar en una media de 13 y 21 horas, con lo que tampoco tendrán que aguardar mucho.