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Cinco aciertos y un fallo del nuevo Corvette ZR1

¿Una alternativa real a los superdeportivos europeos?

La presentación del Chevrolet Corvette ZR1 2018 nos dejó en la redacción con un buen sabor de boca: parece que América por fin apuesta también por las curvas. Ya sabes: parece que el bulo de que los deportivos americanos no son buenos en curvas sigue en plena vigencia, por mucho que el Chevrolet Camaro ZL1 en Nürburgring dijese lo contrario. Es evidente que quizás no están al nivel de coches como el Porsche 911 GT2 RS 2017 (lo hemos probado) o el McLaren 720S, pero el nuevo Corvette ZR1 tiene mucho potencial para que el publico vuelva a enamorarse de los deportivos americanos. A continuación te dejo cinco aciertos y un fallo del nuevo Corvette ZR1.

 

Corvette ZR1: potencia a raudales

Chevrolet Corvette ZR1 2018 superdeportivo

Nadie puede esperar que un superdeportivo americano como este no arroje cifras que asustan. El Dodge Challenger Demon ya nos quitó cualquier susto de encima y ahora nada nos puede sorprender ya. Bien, el Corvette ZR1 monta un motor LT5 de ocho cilindros con compresor que tiene tanto par como una locomotora de vapor. Estamos hablando de casi 1.000 Nm de par (una cifra que queda ridícula si la comparamos con el par de nuevo Tesla Roadster) y 755 CV de potencia. ¡Tener semejante poderío bajo el pedal derecho siempre es sinónimo de placer y de una sonrisa de oreja a oreja!

 

 

Corvette ZR1: mejor aerodinámica

Chevrolet Corvette ZR1 2018 superdeportivo

El Corvette ZR1 estrena un nuevo paquete aerodinámico que será clave a la hora de buscar el mejor rendimiento a nivel dinámico, sí, en curvas. Con el paquete ZTK Performance, que incluye un gran alerón en la parte trasera completamente ajustable, el nuevo Corvette ZR1 consigue un 60% más downforce que el Corvette Z06 con el paquete Z07 Performance. Detalles como los pequeños aletines, el labio o las nuevas tomas de aire, todos ellos en el frontal, también ayudan a que este Corvette se pegue al asfalto como una lapa.

 

Corvette ZR1: suspensión magnética

Chevrolet Corvette ZR1 2018 superdeportivo

Otra de las particularidades de este paquete de altas prestaciones incluye la suspensión Magnetic Ride, con amortiguadores que modifican la dureza según las necesidades del piloto conductor. Esto hace que el Corvette ZR1 pueda contar con una suspensión a la altura de las circunstancias, clave para poder conseguir plantar cara a los Ferrari o Porsche de hoy y de los próximos años. Sin duda, en Chevrolet podrán ver muy bien quién se compra el ZR1 para pasear por Sunset Boulevard y quién se lo compra para correr en Laguna Seca.

 

Corvette ZR1: con cambio automático...¡y manual!

Chevrolet Corvette ZR1 2018 superdeportivo

El mundo al revés: cuando en Europa todo el mundo se está concienciando de los cambios automáticos y muchos deportivos solamente optan por la efectividad de estos, van los americanos, reyes del cambio automático, y sacan un superdeportivo con cambio manual…¡de 7 velocidades! A nosotros nos encanta que una marca ofrezca dos tipos de cambio para un coche así: manual o automático, tú eliges.

 

Corvette ZR1: radical…hasta cierto punto

Chevrolet Corvette ZR1 2018 superdeportivo

Y es que el Corvette más salvaje, potente, eficaz y espectacular hasta la fecha no es un coche como el Dodge Challenger Demon, que parece creado únicamente para competir en una drag race (incluso puede prescindir de todos los asientos, menos el del piloto, claro). El Corvette ZR1 tiene asientos calefactados y ventilados tapizados en cuero napa, climatizador, navegador o un sistema de sonido Bose de alta fidelidad. Sí, bajo ese aspecto de pura radicalidad también se encuentra un deportivo con los lujos del mundo moderno.

 

¿Y qué es lo malo del Corvette ZR1?

Chevrolet Corvette ZR1 2018 superdeportivo

Lo malo, lo peor, lo que puede hacer que nadie se lo plantee en nuestro país (salvo cuatro frikis de los coches americanos) es que no se va a vender en España. Ni en Europa. Para traer a tu garaje un Corvette ZR1 de última generación tendrás que cruzar el charco y empezar una batalla de papeles y burocracia aburridísima. ¿Merece la pena? Es de esperar que su precio sea muy interesante, especialmente si lo comparamos con sus homónimos europeos. ¡Seguro que más de uno cruzaría el Atlántico y daría la vuelta al mundo un par de veces para conducir esta bestia americana. 

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