9 coches perfectos para utilizar en una persecución de película

Mañana se estrena la última de Jason Bourne e imaginando persecuciones espectaculares, he decidido buscar 9 coches que sean perfectos para lucir palmito en una película de acción.

Las persecuciones de coches son parte de la historia del cine, algunas tan míticas como la de Bullit, la de Drive o también la del protagonista de este artículo, la de Jason Bourne en ‘El Caso Bourne’ del año 2002 con un Mini clásico huyendo de la policía. Vale, el Mini mola, pero te aseguro que cualquiera de estos 9 coches molan más. ¡Qué peligro tendríamos organizando persecuciones de película!

 

Audi S8 Plus

Ya fue protagonista de la película Transporter y seguro que, en su última versión más potente y salvaje, este Audi podría volver a casar por las cámaras a las mil maravillas. Con 605 CV y una imagen que combina deportividad, sofisticación y elegancia, me parece una de las mejores berlinas ‘maletas’ para aparecer en una persecución de película. Solamente habría qué decidir el color, ¿un clásico negro estilo gangster o mejor algo más atrevido, por ejemplo alguna pintura mate? Sea como sea, el Audi S8 es un coche perfecto para una persecución.

 

Lotus Omega

El Lotus Omega es una de las berlinas más molonas y sin sentido que jamás se han fabricado. Sobre su discreto diseño se esconde un auténtico deportivo que en 1992 era más rápido que la mayor parte de los deportivos de la época, con una velocidad punta de 283 km/h. Su aspecto es bastante ‘malote’ también y sería perfecto para protagonizar alguna película ambientada en los años 90. Su motor, modificado por Lotus, de 3.6 sobrealimentado por dos turbo Garrett produce 377 CV y 580 Nm de par. ¡Un verdadero chico malo!

 

Dodge Charger Hellcat

Pero para chico malo el Dodge Charger Hellcat. Se trata de la berlina más potente del mundo, pero además de sus más de 700 CV de serie, luce un aspecto de coche enfadado perfecto para protagonizar cualquier persecución. Por si fuera poco, su tracción trasera hace que las derrapadas y el humo blanco de sus neumáticos sean también protagonistas tras las cámaras. Por si fuera poco, su precio no es prohibitivo y puede casar a la perfección en cualquier película ambientada en EEUU. En fin, un coche de persecución ‘casi’ perfecto.

 

Toyota Hilux V8

Cualquier vehículo todo terreno o pick-up es perfecto para lucir palmito en una película, pero generalmente no suelen ser demasiado rápidos. Esta Toyota Hilux lleva bajo sus entrañas el V8 del Lexus IS-F con 450 CV por lo que ese ya no será más un problema. Ahora, además de sus espectaculares capacidades fuera del asfalto y su dureza, también es rápida. Un coche perfecto para cualquier persecución en ambientes rurales o fuera de la carretera.

 

Mercedes G 500 4x4 al cuadrado

Para coche de malotes absolutamente espectacular, el Mercedes G 500 4x4 al cuadrado (el 6x6 también me podría servir) es perfecto. Si encima le pones cuatro chucherías de Brabus, su aspecto puede ser todavía más intimidante. Es el coche perfecto que podría conducir el malo de la película y ya que estamos seguro que se le podría poner algún cañón antiaéreo o algún arma masiva en su techo o en el frontal. 

 

Volvo V60 Polestar

Vale, quizás sea el Volvo candidato menos conocido, pero esa rareza y exclusividad le da un punto muy interesante. Es sofisticado y sus 367 CV hacen que pueda plantar cara a casi cualquier coche en una persecución. ¿Quizás podría ser el coche perfecto para ser la opción de la policía? Por si te saben a poco sus seis cilindros, seguro que en postproducción puedes meterle el sonido de un V8 y asunto arreglado.

 

Avtoros Shaman

Si el Clase G te parece poca cosa para una persecución brutal, el Avtoros Shaman es el candidato perfecto. El Mercedes me parece ideal para una persecución de ciudad sofisticada y con un cierto toque ‘chic’. Este Avtoros es perfecto para una persecución, por ejemplo, en una mina de diamantes a cielo abierto o en cualquier escenario de campo espectacular. ¿Soy el único que desearía estar a sus mandos?

 

Nissan GT-R Drift

Los 1.400 CV del Nissan GT-R del récord de drift es otro candidato perfecto para protagonizar una persecución bestial. Es capaz de derrapar a lo bestia a más de 300 km/h, por lo que podría protagonizar cualquier escena de película que te dejaría babeando frente a la pantalla. Lo malo es que solamente hay un ejemplar fabricado y no será fácil que Nissan te lo pueda dejar, pero oye, todo es cuestión de preguntar.

 

Ford Focus RS

Los coches pequeños han protagonizado muchas persecuciones míticas del cine. El Mini quizás sea el mejor representante, pero a día de hoy quizás haya perdido algo del factor emocional del original. Por eso el Ford Focus RS podría ocupar ese lugar: estéticamente es espectacular, su potencia hace que no desentone en ningún momento y su capacidad de derrapar con su ‘modo drift’ lo hacen ideal para dar espectáculo en el cine. ¿Quizás habría que meterle alguna decoración llamativa? 

 

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