¿Merece la pena viajar en este autobús de Mercedes?

Mercedes ve así el futuro del transporte público.

En Top Gear no solemos hablar sobre este tipo de vehículos, pero vamos a hacer una excepción con el autobús de Mercedes. Normalmente, un medio de transporte colectivo es incómodo, huele mal, es lento y torpe. Además, ya pasan bastantes cosas en el mundo de los coches como para tenernos entretenidos. Pero, de repente, el fabricante germano inventa un autobús autónomo que, según dice, interactúa con lo que le rodea mucho más allá de provocar asma en los que tratan de alcanzarlo o atascos terribles. Así que merece la pena echar un segundo vistazo.

Los coches autónomos de Apple y Google necesitan mucho espacio.

Lo han llamado, en un alarde de imaginación, el Autobús del Futuro de Mercedes (Mercedes Future Bus). Y lo que tiene es un modo de conducción parcialmente autónoma (City Pilot) que implementa la tecnología que la marca ya utilizó en su camión autónomo Actros hace un par de años. Entonces, el sistema fue diseñado para cuidar de un tráiler mientras transitaba por la autopista. Ahora, diez cámaras escanean el área alrededor del autobús, buscando otros vehículos, peatones, mobiliario urbano… y están al tanto de los semáforos o de las señales de obras.

Esta red de vigilancia alimenta una base de datos y cuenta con radares de corto y largo alcance (en serio, no hablamos de un caza de combate) y con un GPS ultra-preciso que establece la posición del vehículo con un margen de error de un par de centímetros.

Según Mercedes, este bus ya ha probado su habilidad para completar sin intervención humana una ruta urbana de 20 km: ha reconocido paradas de bus, ha sabido cuándo abrir y cerrar las puertas y no ha perdido la señal del navegador al meterse en un túnel. No suena muy impresionante, pero, ¿con cuánta frecuencia te quedas sin cobertura –también hablamos de la de móvil- en un paso subterráneo?

Como hablamos de tecnología semi-autónoma, el City Pilot se supone que actúa como una ayuda al conductor, particularmente en los cruces peligrosos o en las zonas con más tráfico. No es para que el chófer se eche una siesta o convierta su trabajo en historia. E incluso así, los pasajeros se llevan la mejor parte del trato.

La marca dice que este vehículo está inspirado en parques exuberantes… lo cierto es que la idea es dividir el autobús autónomo de Mercedes en tres zonas, separadas según la duración del viaje. Se supone que los asideros recuerdan las ramas de un árbol, con el cielo entreviéndose y la luz del sol filtrándose a través de las hojas. Si te suena un poco a Alicia en el País de las Maravillas, también puedes mirar las pantallas, que muestran información seleccionada por el conductor.

Somos muy fans de las luces azules que se han puesto en el exterior, muy futuristas, pero, venga, Mercedes… ¿el blanco era el color adecuado para el interior de un vehículo que va a llevar niños y ebrios?

En cualquier caso, esto es lo que ocurre cuando un gigante de los coches de lujo intenta hacer soportables los viajes en transporte público. La pregunta es… ¿son las sin duda impresionantes innovaciones del Autobús del Futuro suficientes como para convencerte?

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