El nuevo Renault Alaskan llega al Viejo Continente. Sí

Definitivamente, se nos está yendo de las manos.

Imagen de perfil de Alex Aguilar

Aunque todavía no soy capaz de entender a quién demonios van dirigidos los pick-up, parece que serán la nueva moda en el Viejo Continente: el nuevo Renault Alaskan llega a Europa ya mismo para sumarse al listado de modelos disponibles en un segmento que experimenta una expansión preocupante sorprendente.

Si estás al tanto de toda la actualidad del motor -como debería ser el caso si eres tan petrolhead como nosotros-, sabrás que el Alaskan de Renault no es precisamente nuevo: apareció en 2016 con el objetivo de conquistar el mercado colombiano... a pesar de ser fabricado en la planta que la firma tiene en Barcelona. Ahora, tras comprobar la buena acogida que modelos como el Mercedes Clase X están teniendo entre el público -con el que comparte algo más que categoría-, los franceses han decidido venirse arriba y tratar de asaltar el mercado europeo con su pick-up. 

 

 

¿Te van las camionetas? Aquí unos cuantos deportivos disfrazados de pick-up

Tras presentar en Sudamérica el Duster Oroch, con media tonelada de carga útil, el nuevo Renault Alaskan se atreve con la cifra redonda: 1.000 kilos. Así, muestra sus intenciones en un segmento que supone más de un tercio de las matriculaciones de vehículos comerciales en el mundo, unos cinco millones de ventas anuales. No es para tomárselo a la ligera.

La marca del rombo afirma que “su imponente diseño -muy similar al del concept Alaskan de 2015- transmite robustez".  A fin de cuentas, es lo que todos los pick-up, SUV y similares buscan. En este caso, la impresión se refuerza con una suspensión trasera de cinco brazos y un chasis sólido. Su capacidad todoterreno es “excepcional” -habrá que fiarse de lo que dice el fabricante, al menos, hasta que pase por las manos de Top Gear-.

El nuevo Renault Alaskan está dotado de un motor 2.3 dCi biturbo con 160 o 190 CV –si hay que mover una tonelada de lo que sea, mejor contar con toda la potencia posible-. Dependiendo de los mercados existe la opción de un 2.5 gasolina y un diésel con el mismo cubicaje, pero aquí sólo llegarán las variantes de gasóleo. Estas mecánicas podrán asociarse a una caja de cambios manual de seis marchas o una automática de siete que se encargarán de transmitir el movimiento a las ruedas del tren trasero o a los dos en función del modo elegido.

Sus responsables anuncian que este vehículo contará con una amplia gama de servicios, transformaciones y accesorios. De momento, según las áreas de comercialización del Alaskan, existirá como opción un diferencial electrónico posterior, así como uno mecánico bloqueable. Una cámara de 360º ayudará en las maniobras más complicadas. Y en el pick-up de Renault no faltan extras como asientos calefactados, climatizador dual y una pantalla de 7” para el navegador. Porque no todo va a ser duro trabajo… De hecho, en España sabríamos muy bien qué hacer con este vehículo. Y no, no es llenar la caja de agua para montar una piscina. Espera, ¿se podría hacer eso?

 

VÍDEO: 100 años de pick-ups de Ford

 

Texto original: Noemí Alonso

Lecturas recomendadas