Pasar al contenido principal

Tres grandes historias casi nunca contadas del Jeep Wrangler

Jeep Wrangler

Uno de los todoterrenos más icónicos de todos los tiempos y la estrella de Jeep. ¡Estas son algunas de sus grandes historias!

El Jeep Wrangler es uno de los todoterrenos más conocidos del mundo por méritos propios. Se trata de un vehículo offroad de tracción integral muy robusto, capaz y fiable. Unos estándares que han acompañado a Jeep durante décadas desde la Segunda Guerra Mundial.

Prueba del Jeep Gladiator: potencia, estilo y mucha diversión

Hoy traemos tres historias sobre este modelo muy poco conocidas que son toda una declaración de intenciones de su herencia y capacidades. Desde las dunas de África durante el conflicto bélico de los años 40' hasta los retos de una compañía moderna integrada en el Grupo Stellantis.

1. El sucesor del Jeep CJ

Jeep CJ

El Jeep Wrangler es el segundo gran todoterreno de la compañía. Aunque nació en 1987 y sigue fabricándose en el presente, su historia se remonta a tiempo atrás. Al vehículo militar Willys MB construido por Willys-Overland Motors y la Ford Motor Company.

Aquel coche marcó un antes y un después en la historia de la automoción, sentando las bases de lo que sería después el Willys Jeep (la versión comercial del coche militar). Con la compra de Willys por Kaiser Motors, esa denominación pasó a ser el nombre de la nueva marca.

Así que después vino el Jeep CJ, que tomó la herencia del que fuera el primer coche de tracción a las cuatro ruedas producido en masa del mundo y extendió su vida y su legado hasta el año 1986 a lo largo de múltiples generaciones que acabarían inspirando al Jeep Wrangler.

La forma cuadrada, los faros redondos, la parrilla frontal o las aletas son herencia directa de aquellos bólidos. De hecho, los parecidos con el último restyling de la saga, el Jeep CJ-7, son evidentes. Al igual que durante aquellos años, el Jeep Scrambler CJ-8 sentó los pilares del futuro Jeep Gladiator.

2. ¿Faros cuadrados? ¡Desde luego que no!

Jeep Wrangler

No, el Jeep Wrangler no nació con los faros redondos de sus antecesores. Un error del que Jeep aprendió rápidamente, y que esperemos que no pierdan nunca. En 1986 apareció la primera generación de la bestia con ópticas delanteras cuadradas, y las críticas no tardaron en llover.

Prueba del Ineos Grenadier: un todoterreno de los que ya no había

Así que para 1997 con la segunda generación, volvieron esos queridos faros redondos y apareció la versión Rubicon en 2003. Su nombre proviene del famoso Rubicon Trail, una de las rutas 4x4 más exigentes de Estados Unidos, ubicada en California. Porque el Sahara es otro rollo que también tiene su propia edición con guiño...

Esta versión incorpora mejoras de suspensión, ángulos de entrada y salida así como una mayor potencia y detalles estéticos únicos en el interior y el exterior. Todo un icono de la gama Wrangler que se ha reservado históricamente a los más aventureros y con un precio realmente extenso.

3. Jeep Wrangler Rubicon: ¡Mucho más que una edición!

Jeep Wrangler

Y ya que hablamos del Jeep Wrangler Rubicon, cabe destacar que el nombre va mucho más allá del acabado especial. La ruta en California con dicho nombre tiene una extensión de 35,4 kilómetros y comienza en Georgetown para acabar en Tahoe.

Es un terreno muy rocoso con grandes piedras y obstáculos que incluso tienen nombres, como Roca Silby o Colina Cadillac. Montañas, bosques y una experiencia única que reunió a 55 Jeep 4x4 en 1953 para recorrerla.

Desde entonces, cada año a finales de julio se reúnen decenas de entusiastas de todos los rincones para hacer honor a la tradición, incluso con algún que otro coche modificado (a más no poder). Esa es precisamente la 'pista de pruebas' oficial de la marca en la que otorga la certificación Trail Rated a sus todoterrenos. ¡Pura aventura off road!

Jeep Wrangler

Jeep Wrangler
Ver todas las versiones

Y además

Buscador de coches