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Prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017: el equilibrio perfecto

El artefacto que todo petrolhead debería querer tener en su garaje.

Imagen de perfil de Alex Aguilar

Cuando supe que sería el encargado de realizar esta prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017 un aluvión de pensamientos se agolparon en mi cabeza en menos tiempo del que necesita el 911 GT2 RS 2018 para alcanzar los 100 km/h. Y eso son sólo 2,8 segundos. ¿Qué puede esperarse de la generación 991.2 del deportivo más mítico jamás creado? ¿Es realmente tan bueno como para poder reventar el cronómetro en un circuito el domingo... y llevarte a una reunión importante el lunes siguiente? ¿Se darán cuenta en Porsche de que les falta el coche si decido huir con él sin mirar atrás? ¿Por qué no llevan todos los cepos del mercado esas espectaculares llantas monotuerca? 

 

Prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017

 

Como te podrás imaginar, mi sensación al recibir de parte de los responsables de la firma en Madrid las llaves del coche fue abrumadora... casi tanto como el saber que, durante una semana al menos -en el caso de que mi plan de fuga se torciera-, esa preciosidad y un servidor podrían echar unos cuantos buenos ratos sin dejar ni un palmo de mis carreteras de montaña preferidas -aquí tienes las mejores de Europa- sin recorrer. "¿Necesitas que te explique algo del coche?", me preguntó la persona que me hizo la entrega del unicornio. "Mmmm, no. Creo que lo conozco bien". Y tanto. Me resulta difícil llevar la cuenta de libros y revistas que tengo sobre la marca... así que no veo necesario postergar más el momento de poner en marcha el acongojante motor de este artefacto

Vale, ahora es cuando los más puristas se echarán encima argumentando que el hecho de que toda la gama mecánica del nueveonce sea ahora turbocomprimida -salvo en el caso del 911 R y el 911 GT3 2017- es un auténtico sacrilegio pero, al fin y al cabo, también sucedió lo mismo cuando en Stuttgart decidieron lanzar el 996 con su bloque refrigerado por agua... o el 924, con su motor delantero, refrigerado por agua y de origen Audi. ¿Te resbala lo que puedan decirte? Estás de suerte: los dos modelos citados se encuentran en nuestro listado con los Porsche que puedes comprar por menos de 20.000 euros. Sí. 

 

 

Pero dejemos de irnos por las ramas: hablemos de su motor. Se trata de un bloque bóxer de seis cilindros y tres litros capaz de entregar nada menos que 450 CV a 6.500 revoluciones por minutos y 550 Nm de par que está disponible en la franja que va desde las 2.150 hasta las 5.000. Sí, te he dado el dato de a qué régimen exacto entrega cada cosa para hacer hincapié en un detalle tan importante como delicioso: no existe zona del cuentavueltas de la unidad del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017 de esta prueba que no resulte un auténtico espectáculo para los sentidos. Ni una. ¿Te preocupan las prestaciones? Aquí las tienes: 0-100 en 3,6 segundos y una velocidad punta de 308 km/h. Pero te aseguro que son dos datos totalmente secundarios. 

¡Eh! Deja de mirarme así: cuando digo que son dos datos secundarios no quiero decir que no sean relevantes, es sólo que... estamos hablando de un Porsche, maldita sea. Cualquier fabricante sabe colocar un motor espectacularmente salvaje en un chasis más o menos a la altura para empezar a presumir de fuerza bruta. Pero a la hora de negociar con cualquier cosa que no sea una recta kilométrica es donde empiezan los problemas. Y eso es exactamente lo contrario de lo que sucede a bordo de un modelo nacido en el seno de la marca creada por el bueno de Ferdinand. Y créeme, sé de lo que hablo: mi coche de paseo para los fines de semana es un 924 y gracias a él he entendido que, en ocasiones, el motor es la parte menos importante de un buen deportivo. Porque un modelo como este 911 no está pensado para hacer sentir a los demás más lentos que tú. Está pensado para hacerte sentir más rápido de lo que tú mismo podrías imaginar. Jamás. 

Mi primera toma de contacto con el coche fue realmente lamentable teniendo en cuenta que se trata de la prueba de un Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017: básicamente lo único que hice fue llevarlo de las oficinas de la firma en el norte de Madrid hasta mi garaje, situado en una localidad del sur de la periferia. Como te podrás imaginar sólo pude pisar autopistas... que no le hacen al coche ninguna justicia. Bueno, en realidad me sirvió para darme cuenta de algo: este animal con ruedas puede ser realmente civilizado cuando quiere. 

 

Prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017

 

Afortunadamente nunca me ha costado demasiado trabajo madrugar, y por eso al día siguiente a las cuatro de la mañana ya estaba en pie para, con la excusa de poder realizar algunas tomas del coche al amanecer, dedicarme a recorrer mis carreteras secundarias preferidas de la Sierra Oeste a mis anchas, sin tráfico y... sin calor. Y debo decirte que, con las ventanillas bajadas y el techo corredizo abierto -de chapa, como a mí me gustan-, es un auténtico espectáculo dejar que el motor llene con su banda sonora el fresco y abandonado ambiente que rodea esta zona a estas horas de la madrugada. Y sí, ver los dos ‘ojos de sapo’ delante y la magnífica cintura de la parte trasera al echar un vistazo al retrovisor no hacen más que redondear la experiencia. Una experiencia que puede ser tan rápida y urgente como lo pida tu pie derecho. 

Aprovecharé la parada para realizar las primeras fotografías de la prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017 para empezar a fijarme en sus detalles estéticos. Siento no haberlo hecho antes, pero... ¿te habrías resistido tú a arrancarlo en el momento en que alguien te pone su llave en la mano? Llave que se introduce en la parte izquierda del volante, claro. Exteriormente la línea del nueveonce es inconfundible y despierta en todo aquel que lo ve la misma sensación que el Ford Mustang GT que pude probar hace algunos meses: ese coche es especial. Quizá nadie sepa exactamente qué está viendo, pero sabe que lo está viendo. La integración de todas y cada una de sus formas es exquisita, con unas líneas realmente actuales que respetan con germana rigurosidad las formas que hicieron alcanzar la fama al modelo original lanzado en 1963... y eso es algo maravilloso. Me vas a llamar pesado pero, ¿has visto las llantas monotuerca?

 

VÍDEO: las siete generaciones del Porsche 911 en minuto y medio

 

Una vez en el interior lo primero que me llama la atención es la calidad de terminación que tiene cada centímetro de su habitáculo. Porsche obtiene un beneficio neto de 16.000 euros por cada coche vendido según algunas fuentes y me parece totalmente justo... porque subir a uno de sus automóviles siempre crea la misma sensación en todo el mundo: no son baratos, pero valen lo que cuestan. No mencionaré nombres para no herir sensibilidades, pero el mero hecho de que otros fabricantes rivales pidan lo mismo para llevarse a casa uno de sus deportivos con la calidad de materiales empleada es, en comparación con algo como el 911 GTS 2017, un insulto. Sencillamente. 

La ergonomía del puesto de conducción del Porsche 911 es espectacular y, aunque su disposición 2+2 pueda hacerte creer que jamás podrías usar el coche para llevar a nadie ahí detrás, te equivocas: mi mujer y yo somos lo suficientemente petrolhead como para colocar la silla de nuestra hija -en aquel momento tenía dos meses- e irnos a pasar el día a un pueblecito con encanto de la sierra madrileña. Sí, el carro plegado de la peque cabe en el maletero delantero de 125 litros. Sí, mi esposa me maldijo por no dejarla conducir a ella. ¿Cómo no iba a querer casarme?

 

Prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017

 

A la hora de enlazar curvas -volviendo a lo que a ti y a mí nos importa- el Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017 de esta prueba es una auténtica delicia. No sólo tiene un bloque con el suficiente brío como para salir airoso de cualquier situación. Es que el conjunto del cambio -PDK de siete relaciones-, frenos, dirección, suspensión y bastidor realiza un trabajo sensacional que te permite leer cada milímetro de la calzada sin miedo a cometer un error por no haber reaccionado a tiempo. Es rápido, quirúrgicamente preciso y sabe perdonarte el no estar lo suficientemente alerta en ocasiones. Es demasiado bueno como para no hacerlo. Y eso es genial. 

¿Lo prefieres de propulsión? Prueba del Porsche 911 Carrera GTS 2017

Como habrás podido deducir de su nombre, se trata de un deportivo con tracción integral que, además, también tiene eje trasero directriz. ¿Qué significa eso? Que estamos hablando de un auténtico tren bala que circula sobre raíles por la carretera. Incluso con el modo de conducción más salvaje activado -que puede seleccionarse a través de la rueda colocada en la parte central derecha del volante- es prácticamente imposible encontrarle puntos débiles al coche. Y en caso de encontrarlos jamás sobrepasarán tus capacidades para corregirlos... o al menos no en mi caso. Creo que puedo afirmar sin miedo a equivocarme que se trata del artefacto que mejor va en toda clase de situaciones del mercado. Y eso, teniendo en cuenta que su motor cuelga por detrás del eje trasero, es digno de aplaudir. 

 

Prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017

 

Y volviendo a su motor... ¡qué motor, amigos y amigas! ¡Qué motor! Se trata de uno de los mejores que he probado últimamente, y lo es por varios factores: a pesar de montar un turbocompresor -dos, para ser más exactos- su respuesta es elástica, progresiva y lineal. Y eso es algo fantástico: nunca deja de animarte a seguir escalando por el arco del tacómetro hasta alcanzar el régimen idóneo para engranar la siguiente relación... y volver a repetir el proceso. Además, gracias al buen funcionamiento del cambio automático de doble embrague -el primero al que dejo trabajar sólo incluso en carreteras de montaña, he de reconocerlo- y las posibilidades brindadas por los distintos mapas del motor que ofrecen sus modos de conducción -Normal, Sport, Sport + e Individual- es capaz de adaptarse a cualquier situación... y lo digo completamente en serio. Me he obligado -oh, ¡qué malo soy conmigo mismo!- a usar el coche en prácticamente todas mis rutinas diarias y en ninguna de ellas he tenido que pensarme demasiado el hacerlo. Bueno, sólo en una: a la hora de ir a hacer la compra de la semana. Y con un consumo medio que ronda los 10 litros y que podría haber bajado de haber querido ser más comedido con el pedal. Pero no he sido capaz.

Como conclusión final de la prueba del Porsche 911 Carrera 4 GTS 2017 diré que se trata de un vehículo genial. Es precioso, cómodo, atractivo y equilibrado: reúne las mejores facetas de las versiones más salvajes de la gama -hablo del 911 Turbo ahora mismo- junto con la docilidad y la sensación de no estar ‘desperdiciando’ caballos de sus hermanos más pequeños. Sabe entenderse contigo, perdona tus errores y premia generosamente tus aciertos. Independientemente de tu nivel de conducción, sabe hacerte sentir y ser mejor piloto. Mejor persona. Estimado nueveonce: no te quiero por cómo eres. Sino por cómo me haces ser cuando estoy contigo.

 

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