Prueba Seat León Cupra R: ¿por qué solo 799? ¿¡POR QUÉ!?

Ya me respondo yo mismo: porque Volkswagen no se puede permitir tener un León tan bueno.
Tiene que ser esa la respuesta, no hay más. La prueba del Seat León Cupra R estaba marcada en rojo en el calendario, una de las citas más importantes del año para los que consideramos al Seat León Cupra como uno de los mejores coches del mercado. Mi primera prueba del Seat León Cupra todavía la recuerdo con cariño: un compacto súper rápido, muy eficaz, discreto y a un precio de escándalo. ¡Tenía que ser el superventas soñado!
Te interesa: las mejores ofertas de coches del Black Friday 2017
A tanto no hemos llegado, pero sí que es verdad que cada día se ven más por la calle. Es un coche muy bueno, pero los que hemos probado varias de sus versiones, incluyendo el Seat León Cupra ST con tracción integral, teníamos muy claro que el producto tenía todavía margen de mejora, no tanto a nivel dinámico pero sí en otros elementos importantes en un coche tan pasional como este.
Seat también lo sabía y se puso manos a la obra para crear el Seat León Cupra R de esta prueba, un modelo que debía ser más emocionante y que debería dejar algo de lado esa sensatez que tiene el León Cupra ‘normal’ y apostar más por la radicalidad y la pasión por las altas prestaciones en frasco pequeño. Sabiendo cómo iba este coche, muchos de nosotros ya pusimos nuestra imaginación a volar imaginando un León Cupra más ligero, más potente y más radical. La boca se nos llenó de saliva.
Pero cuando llegó el momento y conocimos al ansiado Seat León Cupra R el bajón fue considerable: apenas 10 caballos más, mismo peso (incluso más que un Cupra pelado por el extra de equipamiento) y lo único destacable era un nuevo kit de carrocería, aparentemente. ¿Por qué tan pocos cambios? Parece claro que desde el Grupo Volkswagen se marcaron los 310 CV del Volkswagen Golf R como el límite de potencia, la línea roja.
A cambio, los chicos de Seat Sport, con la inestimable ayuda de algunos pilotos de la casa como Jordi Gené, se pusieron manos a la obra para mejorar en lo posible el fantástico comportamiento dinámico del León Cupra: se decidió aumentar la caída de la suspensión hasta los dos grados, así como reconfigurar la centralita de la gestión de la suspensión adaptativa. También se decidió tocar el sistema de escape y modificar ligeramente la respuesta de la dirección. El objetivo es crear un León Cupra más preciso y eficaz.
