Prueba del Renault Clio RS 220 Trophy: sentimientos encontrados

Un tipo francés más que interesante...

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¿Renault Clio RS 220 Trophy? Vaya nombrecito...

Sí, estoy de acuerdo contigo en que más que un coche deportivo, el pequeño compacto francés parece un miembro de la aristocracia. Pero no te quedes en la anécdota y pon atención en el principal de sus apellidos: Trophy. ¿Qué significa eso? Quiere decir que tiene 220 CV, un chasis mejorado con una puesta a punto distinta y unas llantas de 18 pulgadas que son bastante chulas. Y es así. 

¡Ah! Acelera de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y su velocidad punta es de 235, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que deriva del modelo que conduce tu abuela para hacer sus recados e ir a desayunar todos los jueves con sus amigas del Club del Macramé. 

¿Qué hay en el exterior?

Lo más sobresaliente de la imagen externa del Renault Clio RS 220 Trophy -ahora que me lo he conseguido aprender de memoria, necesito decirlo de vez en cuando- son las luces integradas en los extremos laterales de su parrilla inferior: confieren al coche un aspecto más agresivo. Como si un perrito te estuviera enseñando los dientes... Combinadas con las nuevas ópticas delanteras principales de tipo LED mejoran hasta en un 40% la visibilidad del coche con respecto al modelo precedente, así que la caída de la noche no será un problema para que sigas disfrutando de las maravillas de este coche. 

¿Maravillas?¿O majaderías?

Eres consciente de que esa frase tiene copyright, ¿verdad? Estoy de acuerdo contigo en que el cambio del anterior Clio RS al modelo actual no podría haber sido más traumático: ahora la única carrocería disponible tiene cinco puertas -aunque tiene un puntazo tremendo-, su motor está turboalimentado y el cambio de marchas tiene que ser necesariamente automático. No es de extrañar que una buena parte del público enamorado de los hot hatchbacks haya virado hacia otros modelos como el Ford Fiesta ST200 o el Peugeot 208 GTi a la hora de elegir una montura para divertirse al volante. Pero el Clio sigue teniendo el mejor chasis, así que punto para Renault. 

Entonces será el mejor de todos... 

No. La puesta a punto de su chasis está muy dirigida a los circuitos, donde sus propietarios podrán deleitarse de lo lindo haciendo barbaridades con este coche. Pero a la hora de salir ahí fuera y afrontar carreteras de otros tipos, existen ciertas alternativas en el mercado -que ya te he mencionado, así que no pienso repetirme- que saben desenvolverse mucho mejor. 

Vaya... ¿qué más?

Cuando entras al interior del Renault Clio RS 220 Trophy siempre experimentas sensaciones contrapuestas: sus asientos no son de tipo baquet -aunque sujetan muy bien y son sorprendentemente cómodos- y su volante mola muchísimo pero el tacto de su dirección no es el esperado en un coche de estas características, con una ligereza algo desagradable cuando necesitas leer toda la información posible de la carretera. Al menos, la tracción en cualquier situación es brutal y permite tomarte unas confianzas exageradas con el coche en cuanto llevas un tiempo rodando con él. Y siempre que quieras más... puedes activar el modo Race

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¡Suena divertido!

Y lo es: con este modo activado se desconecta el ESP, el control de tracción y la respuesta del motor y la caja de cambios se hace mucho más rápida. Pero hay más... sus frenos son espectacularmente eficaces y casan a la perfección con la capacidad que tiene el coche para circular a velocidades realmente absurdas. 

Y... ¿suena divertido?

Desgraciadamente, no. El bloque 1.6 no tiene la misma personalidad que antes, y eso incluye también su sonido. Ahora es más discreto e incluso con el escape opcional firmado por Akrapovic montado no logrará erizarte los pelos a subir las revoluciones. Además, tampoco contribuye nada a ello el comportamiento de su cambio de marchas, que es algo lento aunque estés en el modo más radical posible. 

Dime el precio

El Renault Clio RS 220 Trophy cuesta 27.500 euros, que son 1.800 más que el escalón anterior de la gama: el modelo RS de 200 CV. A cambio te llevas a casa un hot hatchback muy rápido con un chasis trabajado a fondo para dar lo mejor de sí en circuito... pero que no está acompañado por su cambio de marchas automático y un bloque más pequeño con algo menos de alma que el de las otras generaciones que integran la historia del Renault Clio Sport. 

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Pero no te desanimes, porque aún queda esperanza: ¿conoces el Renault Clio RS16? Aún no se ha confirmado su entrada en fase de producción, pero no estaría nada mal... ¿no crees?

Texto: Ollie Kew

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