CATL es el mayor fabricante de baterías del mundo. Ahora tiene serio un problema con un elemento clave

La compañía china, líder en el mercado de baterías, se ha visto obligada a controlar la extracción, elaboración y producción de litio debido a la caída de precios. El objetivo no es otro que otras firmas no le pisen su terreno para seguir comandando el mercado.
La mayoría de las baterías de coches eléctricos actuales basan su fabricación como elemento principal el litio. Pero como la alta demanda ha acelerado la producción, ha provocado una caída significativa en los precios del compuesto. Y ahí, CATL, la empresa china líder en ese componente, tiene mucho que decir. Y más que perder...
El abaratamiento de las pilas de litio ha provocado un problema para la compañía asiática, que ve peligrar el abastecimiento de su producto estrella. Por esta razón, ha decidido controlar la extracción, elaboración y producción de este metal alcalino para regular los precios y, a su vez, tratar de asegurarse una cantidad suficiente para disponer de ese material.
Y el gran problema es cómo ha caído el precio desde que el coche eléctrico ha ganado protagonismo en el mercado global. La transformación del coste ha sido exagerada, puesto que en enero de 2022 la tonelada de carbonato de litio para baterías se pagaba a medio millón de yuanes (65.750 euros al cambio). Esa misma cantidad en la actualidad vale 73.500 yuanes (9.371 euros).
Este descenso en el precio ha repercutido en las tarifas de las baterías de manera proporcional: en tan sólo un año la diferencia ha sido brutal porque en 2023 el precio medio del kWh en China se comercializaba en 95 dólares, en julio de 2024 su valor era casi la mitad, puesto que se pagaba a 53 dólares.
El batacazo económico sólo se ha notado en el producto en sí porque los costes de producción siguen siendo los mismos, lo que preocupa a las firmas fabricantes, que han tenido pérdidas globales. Para evitar ese descalabro, CATL ha aprovechado la coyuntura de ser el cabecilla del mercado para dirigir esta bajada sin freno.
Una noticia de la agencia Reuters informa que la compañía planea ajustar su producción de carbonato de litio en función de las condiciones del mercado. Por esta razón, la empresa china compró los derechos de explotación de la mina de Yichun, en la provincia de Jiangxi, tras pagar 110 millones de euros en 2022. Dicen que esa región es la capital del litio de Asia.
Esta cancelación de las operaciones en la mina, va a suponer una reducción del 8% de la producción mensual de carbonato de litio en China (entre 5.000 y 6.000 toneladas equivalentes). Con esta suspensión, CATL confía que los precios aumenten entre un 11 y un 23% en lo que queda de año, con lo que se ha fijado un objetivo final un precio por tonelada de unos 10.000 euros.
Un metal difícil de extraer
El litio es un tipo de material que se ha utilizado a lo largo de la historia, pero no ha empezado a explotarse mucho más hasta que empezó a utilizarse en la fabricación de los dispositivos móviles y, sobre todo, de los vehículos de cero emisiones, que lo necesitan en cantidades industriales.
Este metal es difícil de extraer y el proceso ha sido costoso desde tiempos inmemoriales, pero con el empleo masivo, el precio del material se ha ido abaratando.