En Ford creen que ha llegado el momento: a la gente no le importan los motores

Ford pretende alargar la vida de los motores de combustión, pero los conductores cada vez están menos interesados en la potencia de los coches. El vicepresidente de la marca asegura que el mercado ha cambiado para siempre.
Ford se niega a dar el salto a una flota de coches 100% eléctrica como ocurre en otras marcas. El fabricante estadounidense sigue apostando por los motores de combustión en una época que está cada vez más dominada por los modelos electrificados.
John Lawler, vicepresidente de Ford, asegura que la industria de la automoción ya no es lo que era, está cambiando para siempre. Los conductores no le dan tanta importancia a los motores de los vehículos como tres décadas atrás.
Adiós a los motores de combustión tradicionales
La llegada de los coches eléctricos y los híbridos ha revolucionado el mercado, pero también ha evidenciado una tendencia entre los conductores. Cada vez menos compradores se interesan en el motor de los vehículos.
"No creo que los consumidores piensen en los sistemas de propulsión como hace 30 años. Donde definían lo que era un vehículo: la potencia, la cilindrada, el par motor y todo lo relacionado con él; creo que mucho de eso ha desaparecido", ha expresado John Lawler según recoge Motor1.
El vicepresidente de Ford ha explicado los motivos detrás de este cambio de tendencia. Los conductores que ven el vehículo como una necesidad han perdido cierto interés en las características de los motores de combustión.
Los compradores tienen otras prioridades a la hora de comprar un vehículo nuevo en 2025. El diseño, las opciones de infoentretenimiento, los sistemas de seguridad y los asistentes a la conducción son cada vez más importantes.
Más regulaciones a los motores de combustión en Europa
La llegada de las Zonas de Bajas Emisiones a algunas ciudades tampoco ha ayudado a aumentar el interés de los conductores por estos modelos. A esto se suman las continuas restricciones que sufren los fabricantes en aspectos como el tamaño o los niveles de contaminación.
Los motores térmicos son cada vez más pequeños, con excepciones como Toyota con el GR Yaris o el GR Corolla. Los modelos más pequeños no suelen despertar demasiado entusiasmo entre los conductores.
El auge de los SUV también tiene parte de la culpa de la pérdida de interés en estos motores. Los compradores no están tan preocupados por lo que hay bajo el capó, pero no todo son malas noticias para los amantes del motor.
Ford pretende alargar la vida de los modelos de combustión hasta 2035, año que la Unión Europea ha marcado en rojo en el calendario. Otros híbridos deportivos como el nuevo Honda Prelude podrían mantener vivos los motores térmicos hasta que se prohíba su venta en el continente.
