A finales de los 90, Mercedes añadió un cilindro a su genial motor diésel. El resultado, el aún mejor OM613 de 197 CV
Álvaro Escobar
Este propulsor turbodiésel de seis cilindros en línea y 3.2 litros representaba la gama alta de la primera generación de motores diésel common-rail de la compañía alemana.