Audi ha fabricado un nuevo superdeportivo con motor V16. Se llama Lucca, resucita un monstruo de 1935 y no tiene pinta de que nadie pueda comprarlo

El Auto Union Lucca replica la carrocería del modelo que en los años 30 fue el más rápido del planeta en una carretera
El Auto Union Lucca replica la carrocería del modelo que en los años 30 fue el más rápido del planeta en una carretera

El Audi 'Lucca' fue un coche de récord que en 1935 superó ampliamente los 300 km/h en carretera. Ahora, el departamento Audi Tradition ha recreado este modelo histórico con un motor V16 porque el original desapareció.

Esto que tienes aquí es el Lucca. Es totalmente nuevo y no pierde el tiempo con un insignificante V10 a sus espaldas. Esta máquina bebe una mezcla de combustible especial y escupe fuego a través de un motor V16 de 6,0 litros. Ah, y además está sobrealimentado, pero no con un turbo, sino por un compresor volumétrico. Es la máxima expresión del "Vorsprung durch Technik" de Audi, pero en versión agresiva. Una especie de reivindicación de la marca de los cuatro aros, un recordatorio de que en su día tenía deportivos como el añorado R8.

Pero como es de esperar, aquí hay un par de matices importantes. En primer lugar, el Lucca, como seguro que estás intuyendo, no es un diseño nuevo, sino la recreación de una leyenda de los años 30.

En segundo lugar: no es un coche de producción. Esta impresionante nave espacial es una pieza única encargada por el departamento de patrimonio de Ingolstadt, Audi Tradition.

Al igual que su anterior incursión en el pasado —el Type 52 de tres asientos y motor V16 resucitado en 2024—, el Lucca ha sido una obra de artesanía pura realizada por los especialistas ingleses en restauraciones de clásicos Crosthwaite & Gardiner. Tras tres años de trabajo y una factura de esas que mejor no preguntar porque es de más de siete cifras, el Lucca ha cobrado vida.

¿A qué se debe este nombre tan italiano en Audi?

Un poco de historia de la que gusta leer. Corre el año 1935. En Auto Union (que aún no existía Audi), está sumidos en una guerra contra Mercedes para fabricar los coches de carretera más rápidos del planeta. Su último modelo fue el monstruoso Type A de Gran Premio vestido con una carrocería aerodinámica y fluida que pesaba poco más de 1.000 kg y tenía un V16 de 5.0 litros de unos 350 CV.

En febrero del 35 el plan original era probar esta nueva máquina de velocidad en carreteras públicas (cerradas al tráfico) en Hungría. Pero, tratándose de febrero, el tiempo era espantoso. Auto Union decidió probar suerte en Italia.

Tras considerar un tramo de autostrada entre Bérgamo y Brescia, se decantaron por una nueva ubicación 300 km más al sur, entre Florencia y Viareggio, en la Toscana. ¿La ciudad más cercana? Una joya renacentista llamada Lucca…

Se habilitó un tramo de 5 km para que Auto Union intentara batir los récords del kilómetro y la milla lanzados. Tras las pruebas del día de San Valentín, el 15 de febrero de 1935, la futura estrella del automovilismo alemán, Hans Stuck, se subió a la minúscula cabina monoplaza del Type A y alcanzó una velocidad máxima de 326,975 km/h. La mayor velocidad alcanzada por cualquier ser humano en una carretera pública en aquel momento.

El Audi 'Lucca' durante las sesiones de récord en Italia los días 4 y 15 de febrero de 1935.
El Audi 'Lucca' durante las sesiones de récord en Italia los días 4 y 15 de febrero de 1935.Audi

Auto Union siguió desarrollando el concepto durante los años 30 hasta que la Segunda Guerra Mundial se interpuso, cuando ya buscaban rozar los 500 km/h. Pero el Lucca original se perdió por el camino y nunca más se supo.

Algunos dicen que fue desguazado para aprovechar sus piezas, puesto que se quedó obsoleto. Otros creen que, como tantos otros iconos de competición de Auto Union, los rusos se los llevaron como botín de guerra en 1945. Sea como fuere, hoy existen muy pocos Auto Union auténticos en los museos, por lo que Audi está, literalmente, reconstruyendo las joyas de la familia.

El Audi Lucca de hoy aprovecha el paso del tiempo

Como este nuevo coche se ha creado con la ventaja que dan casi cien años de perspectiva, Audi Tradition encargó una mejora. En lugar del V16 de cinco litros de la época, monta la evolución posterior de 6,0 litros del Type C de 1936 que rinde unos 520 caballos. Y vaya si funciona: lo único, que lo hace con una mezcla de 5.0% metanol, 40% de gasolina y 10% de tolueno

Por fuera, la carrocería mide 4,57 metros de largo, 1,20 de alto y 1,70 de ancho. Su batalla de 2,8 metros lo hace parecer más grande de que en realidad es, pero lo que no puede ocultar es que tras su aspecto de ligereza... es ligero: pesa 960 kilos.

El acabado es, además, exquisito. El selector de la caja de cambios manual está pulido a espejo. Los paneles de la carrocería, moldeados a mano, se han pintado en Plata Celulosa, una textura increíblemente delicada que se aproxima al máximo al color original, pero utilizando pinturas modernas que no son tan dañinas para el sistema respiratorio como las de antaño.

Los más observadores habrán notado que el velocímetro sigue siendo totalmente insuficiente: solo marca hasta 300 km/h

Audi sacará este Batmobile de estilo steampunk para exhibiciones muy puntuales, pero afirma que no hay planes de intentar batir récords de velocidad. En parte por su precio (altísimo), la falta de cinturones de seguridad (no tiene) y la protección en caso de impacto (olvidaos). Y también porque aún quedan misterios por resolver alrededor de esta unidad.

Por ejemplo, se ha perdido en el tiempo el mecanismo mediante el cual Auto Union lograba que la cúpula, similar a la de un avión de combate, se mantuviera fijada a la estructura del coche a altas velocidades. No hay dibujos, ni planos, ni tutoriales en YouTube. Si el Lucca intentara alcanzar la gloria ahora, existiría el riesgo real de que la parte superior saliera volando por el camino. Y eso no es lo que queremos, ¿verdad?

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