Comprarte un BMW M5 V10 de segunda mano te convertirá en un héroe. Pero esta berlina deportiva guarda un reverso tenebroso

El BMW M5 de la generación E60 es una verdadera berlina deportivo con motor V10 de carreras. Ahora hay unidades relativamente asequibles, pero cuidado con las posibles averías.
A todo loco del motor y los coches nos llega ese momento en el que te planteas hacerte con ese coche que soñabas, que en su época era imposible, pero que ahora está mucho más asequible. Es lo que ocurre con el BMW M5 de la generación E60 y su brutal V10. Sin embargo, esta berlina deportiva guarda un reverso tenebroso.
El M5 E60 no necesita carta de presentación. Fue la versión más prestacional de la quinta generación del BMW Serie 5, uno de los turismos premium más reconocidos del mundo.
Una generación que marcó un antes y un después en la marca, ya que, estéticamente, rompía con el pasado (fue una época un poco transgresora en la marca bávara, como pasó con el Serie 7). El diseño no gustó mucho al principio, sobre todo, viniendo del E39, que era mucho más tradicional. Pero, con el tiempo, ha terminado calando.
Aunque, quizá, el E60 ha convencido por su versión M. No exageramos si decimos que aquel M5 era una mezcla de berlina familiar y un Fórmula 1. Bueno, un poco hiperbólica es esta afirmación. Pero, cuando sabes que debajo del capó se esconde un motor FW25 procedente del equipo BMW Williams F1 que pilotaron Mark Webber y Nick Heidfeld, la cosa se pone interesante.
BMW M5 E60, una berlina deportiva con corazón de Fórmula 1

Por supuesto, el motor del M5 E60 no entregaba los 960 CV que tenía el monoplaza, ni giraba hasta las 20.000 vueltas. Pero sí que erogaba una destacadísima potencia de 507 CV y 520 Nm de par, que suponía un incremento notable con respecto al anterior M5 E39, con su V8 de 4.9 litros y 400 CV (otra maravilla, dicho sea de paso).
El motor, con código S85, tenía el corte de inyección en las 8.250 rpm y estaba conectado a una caja de cambios semiautomática SMG III con siete velocidades. Con esta configuración, aceleraba de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente. No obstante, si se montaba el paquete M Driver, podía llegar a los 305 km/h.
De este coche también podemos decir que su tecnología iba acorde con su propulsor, de tal manera que montaba el launch control y disponía de hasta 11 programas para la caja de cambios automática. Se comercializó tanto con carrocería berlina como familiar.
Puedes comprarte un M5 E60 de segunda mano, pero podrías sufrir fuertes dolores de cabeza

Como decíamos al principio, quienes estamos locos por los coches sabemos lo que es buscar por internet unidades en buen estado de aquellos coches que nos gustaban hace años.
Los coches de ahora ya no transmiten las mismas sensaciones y el sabor que tenían hace 20 o 25 años (no hablemos ya de los vehículos de los años 70 u 80). Ni siquiera un superdeportivo actual se puede comparar con uno de hace dos décadas o más, por muchos caballos que declare la ficha técnica.
Por eso, ahora es una buena época para buscar modelos de alta gama que hace 20 años eran prohibitivos y ahora están a un precio mucho más asequible. El problema es que no basta sólo con adquirirlos, sino que luego hay que mantenerlos.
En su día, el BMW M5 E60 tenía un precio que se acercaba a los 100.000 euros. En cuanto le añadías algún extra, superaba con creces esa cifra. Hasta hace unos años, te podías pillar una unidad en buen estado a partir de unos 25.000 euros, aunque ahora están un poco más caras. A partir de 30.000 euros, encuentras ejemplares con unos 130.000 kilómetros. De ahí para arriba.
Uno puede pensar: por 30.000 castañas puedo comprarme un coche que me sirve para viajar cómodamente y para disfrutar de una conducción deportiva. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. No vamos a hablar del gasto en gasolina que, evidentemente, dar de comer a ese V10 de 5.0 litros cuesta mucho dinero.
Antes de comprar un coche de segunda mano, sobre todo, si son modelos de alta gama, hay que comprobar algunos aspectos, como la fiabilidad, qué tipo de averías suele tener y el precio de repararlas, si hay recambios y cuánto cuestan, etc.
Puede que te gastes 30.000 euros en un cochazo de este nivel, pero acabes gastándote el doble visitando el taller. Además, conviene buscar un mecánico que sepa tratar este tipo de vehículos.
Problemas habituales del M5 E60

El M5 E60 era espectacular y sólo escuchar su motor V10 justificaba su compra. Pero era un coche propenso a sufrir determinadas averías. Esto es como todo: hay coches que salen buenos y otros que salen malos y hay muchos que arrastran una leyenda negra y luego no dan problemas, salvo algún fallo leve.
En cualquier caso, algunas averías comunes en el E60 eran los cojinetes de biela y los actuadores del acelerador. La transmisión SMG también era susceptible de sufrir algún que otro problema, sólo en las piezas puedes gastarte entre 4.5000 y 5.000 euros.
Por otro lado, cambiar los vanos también puede provocar que te arrepientas de haberlo comprado, porque lleva dos y puede salir a 2.500 euros cada uno. En total, 5.000 euros.
No es que sea un coche que pueda sufrir muchas averías, sino que las pocas que puede tener son excepcionalmente caras de arreglar y no hay muchos talleres que sepan meterle mano. Pero es lo que tiene conducir un coche con un motor de carreras.
Al final, podemos hablar de un coste de propiedad en torno a los 5.000 euros al año, sin contar con posibles averías y que, al ser un vehículo con entre 15 y 20 años, pueden empezar a fallar cosas como sensores de aparcamiento o alguna cosa menor, pero que repararlas cuestan un pico.
