¿Conocías estas tecnologías de aviación que acabaron en los coches de calle?

La aviación y los cazas de combate han acarreado grandes avances tecnológicos que se han implementado en los coches. ¡Desde el Head-Up Display hasta el turbo!

Se dice mucho aquello de que si eres un amante de los coches deportivos y las motos, también te gustan los aviones. Alguna vez te has quedado parado durante minutos viendo cazas de combate u otros aparatos despegar y aterrizar desde un aeropuerto. ¿Pero sabes que hay muchas tecnologías de coche que existen gracias a la aviación?

Oldsmobile: la innovadora marca olvidada que pudo ser como Tesla

A la mente te vendrá el radar como una de las primeras opciones, pero existen varias más. Incluso hay hiperdeportivos inspirados directamente en grandes nombres de los cielos como el SR-71 Blackbird o el Mirage. Por ello, hoy hemos decidido repasar varias tecnologías de coches que vienen de los aviones. ¡Echa un ojo!

El radar

Allá por 1886, el científico Heinrich Rudolf Hertz demostró que las ondas electromagnéticas se reflejan en las superficies metálicas. Años después, Nikola Tesla estableció los principios fundamentales del radar en 1917 y ya en la Segunda Guerra Mundial aparecieron los primeros radares terrestres y aviones. Mitsubishi fue la primera marca en aplicarlo a coches en 1992.

Los frenos ABS

El sistema de frenos ABS se desarrolló en la década de 1920 para evitar accidentes de los aviones al aterrizar y se observó una mejora del 30% en su rendimiento. Aunque también se experimentó con los frenos antibloqueo en la industria ferroviaria. El título del primer coche con esta característica se disputa entre el Chrysler Imperial de 1971 y el Mercedes-Benz W116 de 1978.

El turbocompresor

Aunque la primera patente del turbocompresor fue de Louis Renault (fundador de Renault) en 1902, el turbocompresor no se usó a nivel industrial y en producción hasta 1938 con el bombardero estadounidense B-17 Flying Fortress, que montaba cuatro motores con turbocompresores de General Electric. Y el Oldsmobile Jetfire Turbo Rocket fue el primer coche con turbo de fábrica, en 1962.

El Head-Up Display

El caza de combate británico Spitfire fue el primero en contar con Head-Up Display. Una proyección de la mira de apuntado de sus armas sobre una superficie acristalada en la cabina que ha evolucionado hasta los modernos cazas de combate de nuestros días, incluso con realidad aumentada. El primer coche en usar HUD fue el Oldsmobile Cutlass Supreme en 1988.

Fibra de carbono

Los materiales compuestos llevan investigándose cerca de un siglo y su uso en aviación y la industria espacial ha sido fundamental para el avance de esos sectores. Desde la década de 1990 principalmente y gracias a figuras como Horacio Pagani y del mundo de la competición, la aplicación de elementos como fibra de carbono en deportivos se ha convertido en un estándar en la industria.

La aerodinámica activa

No es ningún secreto que los primeros estudios sobre aerodinámica fueron gracias a la aviación. Su debut en la automoción vino de la mano de la Fórmula 1 y los primeros alerones, pero ahora se está viviendo su máximo exponente. El retorno del efecto suelo, los flaps móviles como los del Pagani Huayra o complejas tecnologías como el sistema ALA de Lamborghini derivan de la aviación.

Configuración de interior 1+1

¿No lo sabías? El Czinger 21C es un hiperdeportivo estadounidense con un motor V8 biturbo de 2,88 litros unido a dos motores eléctricos. Genera 1.250 CV de potencia y es uno de los mejores coches para circuito en la actualidad. Curiosamente, el copiloto va sentado detrás del conductor, como en muchos cazas de combate biplaza. Además, sus versiones se nombran en honor a esos aviones.

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