Estos compactos deportivos pasaron bajo el radar cuando eran nuevos. ¿Lo merecían?

Muchos compactos deportivos han hecho historia, pero otros han pasado sin pena ni gloria por el mercado por diversas razones. Estos son algunos que no destacaron.

Los compactos deportivos son populares desde hace años. Algunos han hecho historia como los mejores jamás fabricados y otros han destacado por sus grandes prestaciones, pero algunos no recibieron la atención esperada en su momento. Es el caso de estos cinco compactos deportivos que pasaron bajo el radar cuando eran nuevos.

Aunque este tipo de coche ha funcionado relativamente bien en el mercado, no todos los modelos que se encuentran en este entorno han logrado una popularidad destacable. Algunos quedaron a la sombra de otros grandes compactos con cualidades deportivas por no ser tan buenos como sus rivales o por no haber sido comprendidos en su momento.

Toyota Corolla TTE Compressor

Aunque el Toyota Corolla es un modelo conocido por su sensatez y carácter económico, nunca le ha hecho ascos a la deportividad. Actualmente se vende el GR Corolla en algunos mercados, pero no ha sido la única variante prestacional de este compacto japonés. A mediados de los 2000 se lanzó el TTE Compressor, un modelo que no muchos conocen hoy en día.

En la novena generación del modelo, Toyota decidió darle un punto extra de carácter con esta variante, que era capaz de desarrollar hasta 225 CV y 230 Nm de par, si bien sus cifras disminuyeron ligeramente más adelante para cumplir con la normativa Euro 4. Podía alcanzar hasta 235 km/h y pasar de 0 a 100 km/h en algo menos de 7 segundos, pero no enamoró al mercado.

Hyundai i30 1.6 Turbo 186 CV

Hyundai i30 1.6T GDI Turbo
Hyundai i30 1.6T GDI Turbo

Los compactos deportivos de Hyundai no han nacido con la gama N de la firma coreana, aunque esos sí hayan gozado de una popularidad notable. En la década de 2010, el Hyundai i30 recibió la variante 1.6T GDI Turbo, que ofrecía unas cualidades que sorprendieron en su momento.

Se trataba de una variante deportiva de aspecto discreto, pero que entregaba 186 CV que se gestionaban a través de un cambio manual de seis velocidades. Pasaba de 0 a 100 km/h en 8 segundos y casi alcanzaba los 220 km/h de velocidad punta, así como se caracterizó por un comportamiento muy deportivo configurado en el circuito de Nürburgring.

Mazda 3 MPS

Los Mazda de la serie Mazdaspeed se podrían considerar poco conocidos de por sí, pero el Mazda 3 MPS de segunda generación puede que sea uno de los más desconocidos. En la década de los 2000 ya se ofreció una variante prestacional del modelo que incluso llegó a tener presencia en conocidas sagas de videojuegos como Need for Speed, pero después llegó su sucesor.

Estéticamente, era un coche relativamente discreto, sin una apariencia demasiado llamativa. Sin embargo, sus capacidades eran llamativas, con un motor cuatro cilindros de 2.3 litros turboalimentado que entregaba 260 CV que se enviaban al tren delantero. Poco más de seis segundos le permitían pasar de 0 a 100 km/h, de manera que le pudo plantar cara a los grandes compactos deportivos del momento.

Citroën Xsara 2.0 VTS

Citroën Xsara VTS
Citroën Xsara VTS

En la década de los 90, Citroën estrenó el Xsara, un compacto que relevó al conocido ZX. Como aquel, era un modelo cómodo, versátil y de carácter sensato. Sin embargo, como su antecesor, también ofreció un lado más deportivo para quienes buscaran sensaciones fuertes al volante más allá de las opciones evidentes del mercado.

El Citroën Xsara VTS 2.0 16v se basaba en la variante de tres puertas del modelo y se caracterizaba por detalles como las llantas de aleación y el pequeño spoiler trasero. Entregaba unos 167 CV con su motor cuatro cilindros y su ligereza le permitía ofrecer un comportamiento ágil con una velocidad punta nada despreciable de algo más de 220 km/h. No fue el mejor compacto deportivo de su época, pero cumplía las expectativas con un carácter diferente.

Volkswagen Scirocco R

Volkswagen Scirocco R
Volkswagen Scirocco R

El Volkswagen Scirocco del siglo XXI es un coche incomprendido de por sí, en parte porque no se supo diferenciar lo suficiente del Volkswagen Golf en algunos aspectos. Aun así, era un modelo atractivo y adecuado, así como muy interesante en versiones como el Scirocco R.

Con un motor cuatro cilindros turbo TSI de 280 CV y opciones de cambio manual y automático que le permitían pasar de 0 a 100 km/h en unos 8 segundos, era rápido, aunque su comportamiento era diferente al del Golf R. Era tracción delantera y no total por razones de peso y su eje trasero tendía a perder agarre en algunas situaciones a grandes velocidades, así que no había que confiarse demasiado al volante.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor