Historia alternativa: ¿Qué habría pasado si el Nissan MID 4 Type II hubiera existido? Quizá el Honda NSX no hubiera sido el Ferrari del pueblo...

Tres años del lanzamiento del Honda NSX, Nissan inició el desarrollo de un prototipo que, por desgracia, no llegó a producción. Fue el Nissan MID 4 Type II.
Entre los diez mejores deportivos japoneses de alto rendimiento, figura el Honda NSX que, para muchos, es el Ferrari japonés. Sin embargo, todo hubiera sido muy diferente si Nissan se hubiera atrevido a lanzar el MID 4 Type II.
La década de los 80 y 90 fue prodigiosa para los amantes del motor. En aquellos años, apareció una pléyade de modelos deportivos como el mencionado NSX, pero también el Toyota Supra y el 3000GT, el Mazda RX-7 o el Nissan GT-R.
Sin embargo, es menos conocido que Nissan trabajó en un prototipo de superdeportivo con motor central tres años antes de que llegara el NSX. Lamentablemente, aquel proyecto no llegó a materializarse.
No obstante, aquel modelo conceptual puso la semilla para otros que sí llegaron al mercado, como el propio GT-R R32 y el 300ZX.
¿Y si el Nissan MID 4 Type hubiese llegado a producción?
Por desgracia, las preguntas que formulan una hipótesis en pasado nunca tendrán respuesta. Es hacer ciencia ficción, pero desde luego que la historia habría sido diferente. No mejor, ni peor, sino distinta.
El proyecto Nissan MID 4 Type II inició en 1986, supervisado por Shin'ichiro Sakurai, el padre del Skyline GT-R. Un año más tarde, ya estaba listo el primer prototipo que se exhibió en el Salón del Automóvil de Tokio de 1987.
Presentaba un diseño típico de los deportivos de aquella época, finales de los 80 y principios de los 90, y llama la atención el parecido con el Honda NSX que llegaría años después.
Tenía una carrocería de dos puertas que, pese a las apariencias, apenas medía 4,3 metros de largo, exactamente lo mismo que mide hoy un Peugeot 2008. Sin embargo, su cuerpo alargado, el morro tan afilado y su escasa altura hacen que parezca más grande de lo que realmente era.
En el frontal tenía, por supuesto, unos faros escamoteables, una característica que era habitual en aquellos años y que, por desgracia, se perdió más tarde por las normas de seguridad. Era llamativo que parte de los grupos ópticos y los faros antiniebla estaban integrados en el paragolpes.
En la vita lateral destacaban los grandes pasos de rueda, la peculiar forma de los espejos retrovisores, con un doble soporte unido al pilar A y unas puertas pequeñas para ser un coupé con una gran entrada de aire, un recurso habitual en modelos de Ferrari de los 80 y 90.
El diseño de la zaga era, quizá, lo más llamativo. Combina formas curvas y suaves con unos pilotos que se prolongan por todo lo ancho, un recurso que hoy está muy de moda en muchas marcas. También es peculiar que la luneta no acompaña la caída del pilar C y en la zona inferior incorpora dos salidas de escape integradas en el paragolpes.
Un V6 de 330 CV

Hemos dicho que el Nissan MID 4 Type II era un superdeportivo con motor central. Ese propulsor constaba de un bloque de seis cilindros en V DOHC sobrealimentado por dos turbos y 3.0 litros de cilindrada.
Conocido como VG30DETT, este motor desarrollaba una potencia de 330 CV y 382 Nm de par máximo, cifras que hoy no podrían parecer ridículas para un superdeportivo (algunos compactos superan esa potencia) pero era muy respetable en la época. Además, con un peso de 1.4000 kg, aseguraba buenas prestaciones.
Otros elementos interesantes del MID 4 Type II era su suspensión independiente de doble brazo en el eje delantero, mientras que en la parte trasera recurría a un sistema Multilink. Además, tenía tecnología de cuatro ruedas direccionales.
Como ya advertimos, lamentablemente el Nissan MID 4 Type II nunca pasó de la fase conceptual. El elevado coste económico impidió que llegase a producción.
Sin embargo, su desarrollo sirvió para que años más tarde sí llegasen otros deportivos, sobre todo, el Nissan Skyline GT-R R32, que incluyó algunas innovaciones del MID 4 Type II.

