Rememoramos una historia tan loca que parece falsa: el Opel Kadett GSI con cuatro pedales para corregir uno de sus problemas (no lo consiguió)

El Opel Kadett GSI con cuatro pedales fue uno de esos coches raros que quedan olvidados y merece la pena rescatar, aunque no pasó de ser un experimento.

La historia del automóvil está llena de anécdotas que salen a la luz muchos años después. Por ejemplo, el primer Ferrari con tracción total no fue el FF, sino el desconocido 408 4RM que creó Mauro Forghieri. Del mismo modo, hubo un Opel Kadett GSI con cuatro pedales por una razón, aunque no sirvió de mucho.

La historia de este Opel Kadett GSI tan especial está ligada al mundo de los rallys. En los años 80, cuando salió el modelo, el Grupo B dominaba el Campeonato del Mundo de Rally. En él se daban cita los coches más espectaculares y rápidos, y todas las marcas querían participar.

El mundial de rallys era un escenario ideal para probar avances tecnológicos que luego se aplicarían en vehículos de calle. Con el objetivo de alcanzar la victoria, los ingenieros probaban diferentes soluciones técnicas para ser más competitivos y aquí es donde entra nuestro Opel Kadett GSI con cuatro pedales que se probó en 1987.

Opel comenzó a desarrollar un Kadett con tracción total para competir en el Grupo B, pero en 1986 la FIA decidió cancelar la categoría, debido a los trágicos accidentes que costaron la vida a varios pilotos, como Henri Toivonen y su copiloto Sergio Cresto, en el Rally de Córcega.

El Opel Kadett GSI con cuatro pedales que compitió en el Grupo A

La cancelación del Grupo B fue un mazazo para algunos fabricantes, que tuvieron que adaptar sus coches o hacer creaciones de última hora. Uno de los más perjudicados fue Ford, que tenía casi listo su RS200 y nunca llegó a competir en la mítica categoría.

También Opel fue víctima de la decisión de la FIA, porque en ese momento estaba trabajando en un Kadett E GSi con tracción total. Así que tuvo que adaptarlo para el Grupo A, donde finalmente empezó a competir en 1987

Estaba impulsado por un motor de cuatro cilindros 1.8 de 180 CV y aspiración natural, unido a un cambio de cinco velocidades y tracción delantera. Ese mismo año, GM Euro Sport tomó el control de proyecto y realizó una evolución del Kadett GSi con motor de 16 válvulas y cambio Xtrac de seis velocidades, que aumentó la potencia hasta los 230 CV.

Sin embargo, el Opel Kadett GSI tenía un problema: era demasiado subvirador, lo que obligaba a los pilotos a conducirlo de forma agresiva para contrarrestar este efecto y estar pendiente todo el tiempo del freno de mano en las curvas para corregir la dirección.

Esto hacía que los pilotos perdieran unos segundos que eran preciosos en una competición tan exigente. Los ingenieros comenzaron a buscar una solución que permitiera eliminar esas pérdidas de tiempo y la hallaron añadiendo un cuarto pedal.

Se trataba de un sistema que introducía un cuarto pedal justo al lado del embrague, en la zona del reposapiés, que hacía de freno de mano que bloqueaba las ruedas traseras. De esta forma, los pilotos podían accionarlo sin soltar el volante y, por tanto, sin perder tanto tiempo.

No tuvo mucho éxito

El Opel Kadett GSI con cuatro pedales se probó como coche laboratorio en el Manx International Rallye de la Isla de Man. El encargado de testarlo fue el piloto Guy Fréquelin parece que el sistema no dio los resultados que esperaban en Rüsselsheim.

Al final, el equipo desechó el experimento, aunque nunca desveló las conclusiones a las que llegó ni explicó los motivos por los que abandonó la idea. Puede que fuese demasiado “lío” para el piloto. 

El Opel Kadett E GSi pasó sin pena ni gloria por el Campeonato del Mundo de Rally, aunque sí tuvo una participación destacada en campeonatos nacionales, sobre todo, en asfalto, dejando estampas inolvidables para muchos aficionados.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España