El Honda Civic Type R Limited Edition FK8 podría ser perfectamente el mejor compacto deportivo aparecido en lo que llevamos de siglo XXI

Hace ya algunos años que lo pudimos probar y confirmamos que el Honda Civic Type R Limited Edition FK8 fue uno de los mejores compactos deportivos de la última década.
El Honda Civic Type R ha sido, durante años, uno de esos compactos deportivos que han marcado una época. En un momento en el que este tipo de coches empieza a desaparecer por la presión normativa, recordamos coches como el Honda Civic Type R Limited Edition FK8, una versión especial que podría ser perfectamente el mejor compacto deportivo de las últimas décadas.
Esa afirmación no es algo que deba tomarse a la ligera, aunque así sea. En el pasado hemos conocido todo tipo de hot hatchbacks que han elevado un poco más el listón dentro del que hasta hace unos años era el competitivo segmento de coches compactos deportivos. Hoy apenas hay representación dentro de este nicho, y el Type R Limited Edition FK8 podría haber sido el broche final a una era dorada.
Recordemos que este segmento de mercado dio forma a coches tan interesantes como el Renault Megane R26.R, el Volkswagen Golf GTI Clubsport S, el Seat León Cupra R o, más recientemente, el Renault Megane RS Trophy-R. Y, por supuesto, el Honda Civic Type R FL5, el compacto de tracción delantera que actualmente tiene el récord de vuelta en Nürburgring, con 7 minutos y 44,8 segundos.
Honda Civic Type R Limited Edition FK8, o cómo hacer el compacto deportivo perfecto

Hablando precisamente del trabajo realizado por Honda, es inevitable no pensar en el Type R FK8 como uno de los mejores compactos de tracción delantera del mundo. La fórmula de tracción delantera, cambio manual y una puesta a punto extremadamente afinada ha mantenido en la cima del segmento al Honda Civic más extremo durante años. Y el Limited Edition dio un paso más hacia el éxito.
Su lanzamiento estaba previsto para 2020, con una presentación inicial en el Salón de Ginebra que finalmente no llegó a producirse por la cancelación del evento. Aun así, la marca japonesa siguió adelante con sus planes y llevó al mercado europeo una tirada muy limitada de solo 100 unidades. Una cifra que, unida a las 600 destinadas a Estados Unidos, refuerza ese carácter exclusivo que hoy lo convierte en una pieza muy codiciada.
Más allá de la escasez, lo realmente interesante del Honda Civic Type R Limited Edition FK8, el cual tuvimos la suerte de probar, está en cómo se planteó su desarrollo. Todo giraba en torno a reducir peso para mejorar el comportamiento dinámico. Para lograrlo, los ingenieros introdujeron una serie de modificaciones que iban mucho más allá de lo estético.
Uno de los elementos clave fueron las llantas forjadas BBS de 20 pulgadas, combinadas con neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2. Esta configuración reducía la masa no suspendida y permitía mejorar la respuesta de la suspensión y el tacto de la dirección, que fue recalibrada específicamente para esta versión. El resultado era un coche más preciso, más directo y, sobre todo, más efectivo cuando se le exigía.
Honda tomó la decisión de eliminar elementos que hoy se consideran prácticamente imprescindibles en cualquier coche moderno para reducir aún más el peso del Limited Edition. El sistema de climatización, el equipo de infoentretenimiento y parte del aislamiento acústico desaparecieron de la ecuación. También se redujo material en zonas como el techo, las puertas o el salpicadero. En conjunto, todo este proceso permitió rebajar el peso en 47 kilos respecto a la versión GT convencional, manteniendo eso sí los asientos traseros.
Una imagen En las antípodas del Civic Type R EP3

A nivel estético, esta edición también tenía su propia identidad y una carrocería que se podría decir que estaba en las antípodas de la discreta generación EP3, con un exterior más anguloso y afilado.
El color Sunlight Yellow se convirtió en su seña de identidad, acompañado de detalles en negro brillante en el techo, las carcasas de los retrovisores o las salidas de aire del capó. Los logotipos oscurecidos completaban un conjunto que, sin ser radicalmente distinto, sí dejaba claro que no se trataba de un Type R cualquiera.
En el interior, el enfoque seguía la misma línea. Ambiente deportivo, con asientos en tela roja, volante en Alcantara y una placa identificativa que recordaba la exclusividad de cada unidad. Todo estaba orientado al conductor, eliminando distracciones y centrando la experiencia en la conducción.
EL motor K20 seguía siendo el mismo
Curiosamente, donde no hubo cambios fue en el apartado mecánico. Bajo el capó seguía presente el conocido bloque VTEC Turbo de 2.0 litros y cuatro cilindros, con 320 CV y 400 Nm de par, conocido como K20. Asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades y con tracción delantera, este conjunto permitía acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 272 km/h.
En algunos mercados internacionales como el americano, también se vendió una variante denominada Honda Civic Si que se podría considerar como su hermano pequeño, ya que aunque tenía un 1.5 turbo con unos 205 CV (son cifras SAE), contaba con algunos elementos de su hermano mayor en lugares tan estratégicos como las suspensiones.
Hace ya 5 años, en Top Gear nos pudimos poner al volante del Honda Civic Type R Limited Edition FK8 en una prueba realizada en el circuito de Kotarr, un trazado muy revirado de 2,2 kilómetros que se convirtió en el escenario ideal donde extraer todo el potencial al exclusivo compacto de tracción delantera.
Tal y como escribía Luis Guisado hace ya cerca de un lustro, “el Limited Edition es un Type-R mucho más ágil de lo habitual (lo que es mucho decir); se come las curvas con voracidad, especialmente las medias y rápidas, donde pasas a velocidad elevada sin mayor problema. Si entras un poco rápido y levantas, el eje trasero te puede "recomendar" que no deberías hacerlo con un ligero movimiento muy predecible y controlable”.