Hubo un tiempo que Lancia era respetada y envidiada. Y también creaba algunos de los mejores deportivos de su tiempo

No es difícil elegir los mejores deportivos de Lancia en sus casi 120 años de historia. Solo hay que ver aquellos modelos que le dieron fama y éxitos deportivos.
Lancia es una marca histórica. Fue fundada en 1906 y nos ha dado coches que nos gustaría que se volvieran a fabricar. Aunque ahora esté lejos de sus días de gloria, la firma de Vincenzo Lancia merece todo nuestro respeto y admiración. Hoy bajo el paraguas de Stellantis, vive el que podría ser su auténtico resurgir, con una nueva vida emocionante, pero que estará alejada de lo que fue en el pasado.
Los orígenes de la compañía están ligados al mundo de la competición automotriz y a los coches deportivos. Iría evolucionando con el paso de los años hasta alcanzar su apogeo en las décadas entre 1950 y 1990. Lancia introduciría todo tipo de vehículos, siempre con un ojo puesto en el mundo de las carreras, razón por la cual acabaría teniendo algunos de los mejores coches de la época.
Con este pretexto, en esta ocasión queremos hacer un repaso a los que son los mejores deportivos de Lancia, un selecto grupo que gira alrededor de tres modelos principalmente, los cuales derivan del mundo de los rallys y fueron responsables de los mejores años de la marca a nivel de triunfos, victorias y éxitos, tanto dentro del campeonato como en los concesionarios.
Lancia Fulvia

Sin duda, es uno de los coches más especiales de Lancia. Lanzado en 1963, fue el primer coche en portar el icónico emblema 'HF' de la HF Squadra Corse Lancia, fundada por Cesare Fiorio. Sí, ese logotipo que cuenta con las letras que significan "High Fidelity" y que se acompaña de algunos elefantes rojos, cuyo significado es bastante curioso.
Además de ser un deportivo de apariencia elegante en su versión coupé, también era un coche capaz de ofrecer un muy buen rendimiento, gracias a su puesta a punto y a su peculiar configuración mecánica: tracción delantera y un motor V4 que rendía 72 CV en el modelo inicial, pero que aumentó muy por encima de los 100 CV en las versiones de competición.
En rally, el Fulvia ganó el campeonato italiano desde 1965 a 1973, así como el campeonato internacional de fabricantes en 1972. Este es el modelo más conocido cuando se menciona este clásico italiano, pero también contó con versión berlina, el Fulvia Sport hecho por Zagato y prototipos como el Sport Spider y el Berlinetta Competizione.
Lancia Aurelia

Si bien no fue el mayor deportivo de Lancia, el Aurelia es uno de esos coches que no se pueden pasar por alto. Fue uno de los primeros coches de producción en montar un motor V6 delantero con una transmisión colocada detrás y se fabricó entre 1950 y 1958 con un total de ocho series y más de 18.000 ejemplares en todo el mundo.
Su diseño fue obra de Vittorio Jano, quien imaginó incialmente un GT con carrocería coupé de lo más elegante. No obstante, hubo otras variantes, tales como la berlina y las descapotables Spider, así como aquellas carrozadas por Pininfarina que lograron enamorar a conductores de todo el mundo.
Con 116 CV de potencia en algunas versiones, ofrecía un rendimiento suficientemente respetable e incluso se crearon versiones de competición. Un ejemplo de esto es el Aurelia Panamericana, aligerado y con más potencia. Así, ha quedado en la memoria como un coche muy querido en la historia del fabricante italiano.
Lancia Stratos

El Lancia Stratos quizás sea el más especial de todos. El deportivo con carrocería en forma de cuña nace en 1973 después de que la marca presentara a principios de esa década el Lancia Stratos Zero Concept, un prototipo desarrollado por Bertone con un diseño futurista que, en cierta medida, inspiró a la marca a crear un coche de calle y otro de rally.
El Stratos era un pequeño deportivo de motor central con tan solo 3,7 metros de longitud de carrocería y un peso de apenas 980 kilos. El chasis fue diseñado para incorporar un motor de gran potencia y, dado que en 1969 Fiat compró la totalidad de la marca Lancia y que ese mismo año se hizo con Autobianchi y Ferrari, el Stratos pudo beneficiarse de una mecánica muy especial.
El propulsor elegido fue un V6 de 2.4 litros y 190 CV que compartía con el Ferrari Dino. Este mismo bloque acabaría alcanzando los 280 CV en la versión rally Grupo 4, un coche de que convirtió a Lancia en campeona del mundo de rally en 1974, 1975 y 1976. De la versión de calle del Stratos se fabricaron tan solo 492 unidades, suficientes para homologar la versión de carreras.
Lancia 037

El siguiente en la lista de los mejores deportivos de Lancia no es otro que el sucesor del Stratos, el Lancia 037. La marca necesitó nueve años para construir un coche que estuviera a la altura de la leyenda del Stratos. Lo consiguió en 1982 y, como podrás imaginar, tenía como misión devolver los éxitos y las victorias en el Campeonato del Mundo de Rally a la marca turinesa.
El 037 en su versión Rally ingresa en el famoso Grupo B. Para conseguir la homologación, la marca debía fabricar al menos 200 unidades de la versión de calle, algo que hizo por la mínima (fabricó 207). La marca italiana lograría el Campeonato del Mundo de Constructores de 1983, con Walter Röhrl y Markku Alén (segundo y tercero en la clasificación de pilotos) a los mandos del 037 Rally.
Por su parte, las 207 unidades del Lancia 037 Stradale contaron con un motor central trasero de cuatro cilindros en línea sobrealimentado de 2.0 litros con 208 CV de potencia. El modelo de carreras fue el último coche de tracción trasera en ganar el campeonato de constructores del mundial de rallys.
Lancia Delta Integrale

Y el tercer gran deportivo de la historia de Lancia no es otro que el Delta Integrale. La primera generación de este modelo compacto llegó en 1979, pero la versión HF Integrale no vería la luz hasta 1987. Equipado con un motor turbo de 2.0 litros con 185 CV de potencia y tracción a las cuatro ruedas, el Delta era el heredero del Stratos, y cumplió por encima de lo esperado.
La versión de competición lograría un total de 46 victorias en el Campeonato del Mundo de Rallys entre 1987 y 1992. Durante esos seis años, la marca italiana ganaría todos y cada uno de los campeonatos de constructores, logrando su última corona en 1992, con pilotos como Juha Kankkunen y Didier Auriol a los mandos del Integrale.
Del Delta se fabricaron miles de unidades, aunque no tantas de la versión HF Integrale. Hoy es un coche altamente cotizado cuyas unidades que aún se conservan en buen estado alcanzan precios de venta elevados en subastas y ventas privadas. Y quien compra se está llevando una parte de la historia más gloriosa de Lancia.
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Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor
