El nuevo Honda Prelude es el primero desde 1978 años que no utiliza plataforma de Accord. Y esta es la razón

Honda Prelude.
Honda Prelude.

Al contrario que las cinco generaciones anteriores, el nuevo Honda Prelude ya no está basado en la plataforma del Accord y hay un motivo. En cambio, sí utiliza componentes del Civic Type R.

Desde que se lanzó el nuevo Honda Prelude, muchos coinciden en que tiene un buen chasis y poca potencia. Pero hay una razón por la que no se puede potenciar. Del mismo modo, hay un motivo por el que el nuevo coupé prescinde, por primera vez desde 1978, de la plataforma del Accord.

Recientemente, nuestro compañero Kike Ruiz de Auto Bild pudo probar el Honda Prelude y fue bastante claro: “Pido a gritos una versión Type R”.

Anteriormente, nuestro otro compañero Hugo Valverde se desplazó hasta el circuito de Thruxton, en Gran Bretaña, donde tuvo la oportunidad de probar una versión de preproducción y, cuando conoció la potencia de su sistema híbrido, la respuesta le dejó “descolocado”.

Es una crítica bastante generalizada al nuevo coupé de Honda, aunque el coche ofrece un comportamiento, en general, muy bueno y está equipado con numerosos componentes derivado del Honda Civic Type R, como explicó a CarBuzz el ingeniero jefe del Prelude, Yoshiharu Saito, durante el Honda Tech Workshop, celebrado en el circuito de pruebas de Tochigi del fabricante japonés.

El Honda Prelude incorpora algunos elementos del Civic Type R

Honda Prelude.
Honda Prelude.

Entre los componentes que hereda del Civic Type R, están la suspensión delantera de doble eje, la cremallera de dirección, los amortiguadores adaptativos, los discos de freno de 350 milímetros y las pinzas delanteras Brembo de cuatro pistones.

No obstante, Honda hizo algunas modificaciones, como una configuración más suave de los amortiguadores adaptativos para adaptarse al comportamiento de un GT, mientras que la cremallera de dirección es un 3% más rápida que la del Type R. Por supuesto, lo que no hereda es el motor de cuatro cilindros K20C1 turbo y 2.0 litros con 329 CV.

Saito admitió que se podrían haber incorporado más piezas del Type R, concretamente el diferencial de deslizamiento limitado. Cuando se le preguntó si era posible y por qué no se había hecho, Saito, hablando a través de un traductor, admitió: “Es posible, pero para este modelo no se consideró necesario”.

Pero abandonó la plataforma del Accord

Honda Accord.
Honda Accord.

El intercambio de piezas entre el Civic Type R y el Prelude se explica porque ambos comparten la misma base. Esto ha sido motivo de controversia para los detractores que critican el supuesto abaratamiento del modelo Prelude, que en sus cinco generaciones anteriores siempre utilizó el chasis del Accord.

Según explica Saito, “para las generaciones anteriores, el Accord proporcionaba una base de rendimiento mucho mejor. Pero ahora, el Type R es la plataforma de referencia en cuanto a rendimiento. La suspensión del Type R no encajaría en el chasis del Accord. Esta era la mejor plataforma para sacar el máximo rendimiento del chasis”.

Ha pasado bastante tiempo desde que el Accord ofreciera alguna variante de rendimiento y se ha transformado en un sedán enfocado al confort, aunque con cierto punto dinámico, que se inclina más por el lujo que por la deportividad.

Sin embargo, los técnicos de Honda han diseñado el Civic teniendo siempre en cuenta el Type R. De modo que, con el trabajo realizado en el desarrollo de sistemas de suspensión, frenado y dirección que funcionan excepcionalmente bien en un compacto deportivo, era lógico que Honda aprovechara este desarrollo para el renacimiento del Prelude.

El Honda Prelude no debe convertirse en un Civic Type R Coupé

La pregunta ahora es por qué Honda no ha aprovechado desde el principio todas las ventajas del Civic Type R para añadirlas al nuevo Prelude.

De momento, la compañía japonesa quiere darle un enfoque distinto a su renacido coupé, que sea algo más suave, más parecido a un gran turismo que a un coupé deportivo puro y duro.

“Queríamos ofrecer diversión en todas las situaciones, sin centrarnos exclusivamente en la velocidad o la potencia. Si nos centráramos en la potencia, se alejaría del enfoque de este modelo. Ofrece suficiente rendimiento para un modelo de uso diario, además de diversión”, afirma Saito.

Aunque no lo confirmó, Honda deja la puerta abierta a futuras variantes, tal vez incluso un Type R, con LSD, que sólo sería necesario si Honda le diera más de los 184 CV de potencia actuales. Los rumores sugieren que ese es el plan, pero sólo el tiempo dirá si se convierten en hechos.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España