El Honda Prelude llega con un gran chasis que nos ha encantado y así podría rendir más de 200 caballos

El nuevo Honda Prelude ya esta aquí, aunque su chasis casi de Type-R es tan eficaz que podría con incluso 300 CV.
Cuando Honda anunció que regresaba el Prelude fue toda una sorpresa. Nadie se lo esperaba, así que fue bien recibida. Eso sí solo será híbrido y tendrá una versión de 200 CV de potencia. Solo habría una manera de conseguir más potencia, algo que no sería ningún problema para su chasis.
¿Por qué? Básicamente por el funcionamiento de su sistema de propulsión híbrido, el e:HEV que ya hemos visto, entre otros, en el Honda Civic.
Está formado por un motor de gasolina 2.0 de cuatro cilindros que desarrolla una potencia de 141 CV y un par máximo de 182 Nm, y por un bloque eléctrico que aporta 181 CV y 315 Nm. Así, en conjunto entrega 200 CV y 315 Nm. La potencia es la misma que tenía el Toyota GT86, algo que se le echó en cara al también deportivo nipón y que se solventó en el GR86, subiéndola a 235 CV.
Se mire como se mire, y pese a que Honda ha reiterado que el Prelude no es un coche deportivo como tal, es una cifra que se visto su comportamiento puede ser escasa.
El problema es que, básicamente, es el sistema es el motor eléctrico el que impulsa el vehículo, por lo que, aunque se pusiera un turbo de mayor tamaño al motor de combustión, dado que este actúa como generador, no habría cambios perceptibles. La única posibilidad radicaría en introducir actualización de software que desbloqueen potencia adicional del eléctrico si es que éste la tiene.
Si de base tuviera un rendimiento mayor, no habría tanta queja al respecto, pero la realidad es que ya hay quien está poniendo a prueba el nuevo Honda Prelude y pide más potencia.
En un vídeo hecho en Japón se puede ver como necesita 9,08 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. De hecho, en una lanzada posterior, con el modo Sport activado, necesita 9,10 segundos para completar el sprint. El dato, en frío, puede no decir mucho, pero comparándolo queda claro que algo lento sí que es.
Aunque utiliza el mismo sistema de propulsión del Honda Civic híbrido, el compacto es capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en 7,8 segundos. De hecho, es incluso más lento en el sprint que un Toyota Corolla base de los que se venden en Estados Unidos. Esto, como es lógico, ha hecho saltar las armas y ha puesto a hablar a medio internet.
Tanto ha sido la cosa que incluso la propia Honda se ha pronunciado al respecto poniéndose en contacto con Carscoops.

La marca comenta: “Honda tradicionalmente no informa las cifras de aceleración de 0 a 100 km/h (0 a 60 mph), ya que los resultados dependen de diversos factores externos, como la superficie de la carretera y la temperatura ambiente, así como de factores internos como el estado de la batería en los híbridos”.
“Si bien el Prelude comparte algunos componentes de rendimiento con el Civic Type R, no fue diseñado para competir con él. Confiamos en que el nuevo Prelude ofrecerá cifras de aceleración comparables a las de nuestros otros modelos híbridos de dos motores, como el Civic Hybrid. El nuevo Prelude no cuenta con un modo ni una configuración específica para el ‘launch control’”.
Y es que desde los primeros anuncios de esta nueva generación, todo lo que se ha dicho apunta en la dirección de que, aunque sea un vehículo de corte deportivo, para nada será un modelo de corte radical.
Prescindir del ‘launch control’ es un buen ejemplo de que su objetivo no es el de marcar el mejor 0-100 km/h posible. A pesar de ello, si cuenta con ciertos elementos para conseguir un comportamiento dinámico satisfactorio y divertido.
Por ejemplo, la plataforma es la misma del Civic, pero se ha modificado de manera específica para el modelo, reduciendo su peso un 10%, aumentando su rigidez, acortando su distancia entre ejes y ampliando la anchura de vías. Además, la transmisión tipo CVT tiene la tecnología ‘S+ Shift’ que simula el sonido y la sensación de los cambios de marcha automáticos rápidos.
Cada vez queda menos para salir de dudas, puesto que su llegada a los mercados europeos está prevista para comienzos de 2026. Si sigue la hoja de ruta habitual en estos casos, en la recta final de este año deberían hacerse públicos sus precios y abrirse los pedidos.
