Parece que Lexus está preparando su deportivo después de todo. Lo han pillado en la carretera junto con otro GT al que quiere compararse

El sucesor del Lexus LFA ha vuelto a ser visto, esta vez en carretera abierta, justo al lado de un Mercedes AMG GT con el que deberá batirse el cobre.
El futuro de Lexus apunta a ser deportivo. En los últimos días ha salido a la luz que la marca podría desarrollar una suerte de mellizo del Toyota Supra y ahora ha sido cazado en carretera abierta el que se considera como sucesor del Lexus LFA, al que oficiosamente se denomina como Lexus LFR. ¿Se trata del mismo modelo o la firma nipona apunta a una dupla deportiva?
Ha sido el usuario de Instagram @jonnylieberman quien ha realizado el avistamiento. El mismo explica: “¡Mira, es el próximo Lexus LFR! Lo pillé circulando por Angeles Crest junto con un AMG GT. Ambos estaban encajados entre dos Toyota Sequoia”.
Aunque no sea oficial, lo cierto es que el modelo que va envuelto en camuflaje podría ser el mencionado Lexus, porque hay algo en él que recuerda tanto a otros modelos de la compañía como a su predecesor.
Se aprecia claramente que es un modelo largo, bajo y ancho, con una silueta bastante característica. Recuerda bastante al prototipo al Toyota GR GT3 que se vio en el pasado Salón del Automóvil de Tokio.
De hecho, en la primera “cazada” del modelo, que fue dentro de circuito, su imagen era prácticamente idéntica al concept car, que es el que ilustra estas líneas, incluyendo el enorme alerón trasero. Sin embargo, parece que para sacarlo a jugar a la calle han optado por una versión menos extrema y más racional.
Es un modelo del que se lleva hablando mucho y del que hay multitud de rumores, pero del que, a la hora de la verdad, no se sabe nada a ciencia cierta.
El propio Jonny lo comenta en su publicación: “Por lo que sé, es un híbrido de motor delantero. Imagina un V8 biturbo más al menos un motor [eléctrico]. Si lo llevan con lo que seguro es el AMG GT63 e-Performance de 800 CV, eso podría significar niveles de potencia similares. 600 del motor de combustión + 200 en eléctrico podría ser”.
Lo cierto es que aventurarse a señalar que será híbrido no parece excesivamente arriesgado, puesto que siendo un Lexus tiene todo el sentido del mundo. Además, los rumores también apuntan a que su corazón podría ser un V8 con doble turbo.
Más dudas hay con su posible precio y fecha de llegada, apunta que “cuando aparezca en 2026, calcula un precio inicial de unos 185.000 dólares”, pero no tiene por qué ser así. El proyecto está bastante avanzado, así que no debería retrasarse más allá de 2027, pero lo que habrá que pagar por él será, seguramente, mucho más.
Simplemente por ponerlo en perspectiva: el Lexus LFA, que fue un modelo de edición muy limitada (500 unidades) y que vio la luz en 2010, ya costaba unos 375.000 dólares. Simplemente por la inflación, sumando además la tecnología extra que montará esté, los rumores apuntan a una cifra que rondaría el medio millón de dólares.
No es el único deportivo del futuro de Lexus
Pero si hemos empezado el artículo señalando que el futuro de Lexus va a ser deportivo, no es solo por el LFR. La marca también estaría ayudando en el desarrollo de la próxima generación del Toyota Supra y, por el camino, se agenciaría su propio vehículo deportivo, que debería situarse un escalón por debajo del LFR dentro de la gama.
De este tampoco hay información oficial, pero se especula con que sería un coupé de cuatro plazas que estaría basado en el Lexus Electrified Sport Concept, que vio la luz en 2021.
Al contrario que el prototipo, que era completamente eléctrico, el modelo de producción emplearía un sistema de propulsión híbrido.
El elemento central sería un nuevo motor 2.0 turbo de cuatro cilindros que se combinaría con uno o varios motores eléctricos. A priori seguiría siendo un modelo de tracción trasera y se ofrecería con una caja de cambios automática de 8 o 10 velocidades.
A efectos prácticos sería un mellizo del Toyota Supra, aunque, para diferenciarse entre ellos, el Lexus tendría una puesta a punto específica, ligeramente más enfocada a la comodidad y con unos materiales interiores de acabado marcadamente premium.
Por el momento, todo son incógnitas, pero lo que está claro es que el futuro de la marca japonesa se plantea bastante interesante, con al menos un modelo deportivo en desarrollo (todavía no está claro si ambos proyectos, en realidad, son el mismo) que buscaría seguir los pasos del Lexus LFA, no su descalabro inicial, si no el camino posterior que le ha convertido en un coche de culto.
