El Porsche 911 Dakar es la última víctima de la especulación: ni 1.000 kilómetros y un sobrecoste extremo

Bring a Trailer

El Porsche 911 Dakar es la última víctima de la especulación: ya son varias las unidades que se han vendido con poco kilometraje y por unos 100.000 euros más.

La especulación con los coches deportivos exclusivos está tristemente a la orden del día, y aunque algunas marcas intentan luchar contra ella de varias formas, a veces es inevitable. Así, el Porsche 911 Dakar es la última víctima de la especulación: ni 1.000 kilómetros y un sobrecoste extremo.

Fue en 2022 cuando Porsche decidió anunciar una de las ediciones especiales más peculiares del icónico 911. Denominado con el apellido Dakar, se trataba de una variante del deportivo de la firma alemana con cierto carácter off-road que prometía darle las cualidades necesarias para que te lo pudieras pasar en grande fuera del asfalto.

La inspiración tras esta variante se remontaba al Rally París-Dakar y al Safari, donde se pudo ver el Porsche 911 hace décadas. Sin embargo, aquellos eran coches de competición y esta era una variante de calle. ¿Realmente era tan bueno como prometía? Un servidor pudo probarlo en 2023 sobre la nieve y fue una experiencia sensacional.

La idea con el 911 Dakar es que sus dueños se lo pasaran bien sin preocuparse de dañar nada, gracias a la fabricación más robusta de este modelo, que lo preparaba para multitud de elementos a los que un ‘nueveonce’ convencional jamás se iría a enfrentar. Sin embargo, varios de estos ejemplares preparados tampoco se han usado como deberían.

Un ejemplo lo tenemos en la página de subastas y ventas de vehículos ‘Bring a Trailer’, donde una unidad de 2023 del 911 Dakar se ha vendido por 340.000 dólares, que son casi 300.000 euros (298.970, para ser exactos). Si tenemos en cuenta que este ejemplar se compró hace dos años por 239.640 dólares (210.721 euros), el beneficio es evidente.

Esto es así en una unidad que, si bien tiene algunos detalles interesantes, no es la más exclusiva que se puede encontrar. No tiene ninguna de las decoraciones retro que se ofrecieron con el coche, sino una pintura gris de 3.270 dólares, un techo de carbono de 3.890 dólares y una baca con varios elementos incorporados. 

También cuenta con una tapicería de color rojo y un sistema de sonido Burmester de 3.980 dólares, detalles que aportan un toque especial a un interior algo más espartano que el de otros 911. Por ejemplo, no hay asientos traseros, sino una jaula antivuelco, así como se podían incorporar unas alfombrillas de goma para limpiar fácilmente el habitáculo tras un día de derrapes en el campo.

Para ello, se decidió que el motor del 911 Dakar fuera el mismo del Carrera GTS, un seis cilindros biturbo con 480 CV y 570 Nm de par. Más que suficiente para correr en varias superficies, aunque este ejemplar apenas ha podido hacerlo, ya que su cuentakilómetros apenas marca 800 kilómetros recorridos.

De esta forma, es evidente que el dueño de este modelo no lo ha disfrutado y lo ha comprado como una inversión, al igual que muchos otros propietarios que han vendido desde hace meses sus coches por más de 300.000 euros. Es triste, pero la especulación es una práctica muy común en los coches deportivos y de lujo, especialmente si se trata de ediciones especiales.

En el caso del 911 Dakar, eso sí, la especulación no tiene tanta fuerza. Al fin y al cabo, la producción es de 2.500 unidades y la firma alemana fabricará nuevas variantes similares con la reciente actualización de su deportivo, viendo el éxito que tuvo esta configuración en su momento.

Así, es un coche especial, pero no tanto como otros provenientes de la firma de Stuttgart que también fueron víctimas de la especulación. El ejemplo más sonado fue el 911 R, a lo que la marca respondió lanzando un paquete para el GT3 Touring muy similar a aquella edición, lo que redujo claramente su valor.

Asimismo, para el Porsche 911 S/T se pensó en una medida contra la especulación desde el principio. Para que este deportivo limitado a 1.963 no fuese usado para sacar beneficio por parte de particulares, en Estados Unidos se exigió a sus dueños que tuvieran el coche en propiedad durante un periodo mínimo de un año, aunque no es una medida muy extrema.

Otros fabricantes, por su parte, han optado por crear ‘listas negras’ de compradores que han especulado con sus coches para que no puedan adquirir otros modelos exclusivos o han optado por anular las garantías. ¿Por qué? Porque el objetivo es que los coches acaben en manos de entusiastas y sean conducidos, no usados como un bien de especulación.

Sea como fuere, el fenómeno sigue ahí y parece que no desaparecerá pronto. El Porsche 911 Dakar es la última víctima de la especulación, con varias unidades que, desgraciadamente, no serán disfrutadas como es debido. Quién sabe, quizás todo cambie cuando llegue su sucesor.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

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Paul Stephens ha recreado el mítico 911, con el que ha estado trabajando casi 30 años y hemos probado esta máquina, que es igual de maravillosa que el original