Saleen quiere tu dinero. Pero no para comprar uno de sus superdeportivos, sino para fabricar el S1, un modelo del que se habla desde hace casi una década

El fabricante estadounidense abre una nueva ronda de financiación para que los clientes puedan aportar a la compañía.
Si llevas años siguiendo el mundo del automóvil, probablemente el nombre de Saleen te suene mucho. Además de por versiones estratosféricas de modelos de Ford, por sus promesas de superdeportivos y prototipos llamativos que a veces tardan más de lo esperado en llegar a la realidad. Pues bien, la historia vuelve a repetirse, pero esta vez con un giro interesante: la marca no está pidiendo directamente dinero, pero no para comprar uno de sus coches, sino para intentar por fin llevar a producción el Saleen S1, un modelo del que se lleva hablando desde hace casi una década.
La compañía se ha dejado de sutilezas y directamente ha lanzado una campaña de inversión pública a través de plataformas de financiación colectiva y capital privado para intentar reunir los fondos necesarios que permitan industrializar el proyecto. Aquí mismo puedes entrar para convertirte en “accionista”, si te interesa.
A efectos prácticos, lo que ocurre es que la firma quiere que el S1 deje de ser un proyecto que nunca termina de llegar para que se convierta en algo real, pero no puede hacerlo en sus circunstancias actuales, así que necesita apoyo externo para conseguirlo.
No se puede negar que la idea es atractiva, porque el deportivo fue presentado originalmente como una propuesta de coupé ligero con motor central, con el objetivo de ofrecer prestaciones de superdeportivo con un enfoque relativamente más accesible que lo que serían sus competidores directos.
Sobre el papel, hablábamos de una carrocería ligera y una filosofía muy enfocada a la conducción. El problema es que, como ha ocurrido con otros proyectos de la marca en el pasado, el S1 se ha quedado durante años en una especie de limbo: aparece, desaparece, se anuncia su llegada a producción y luego vuelve a retrasarse.
Para salir de esa rueda, Saleen recurre directamente al público. La estrategia es sencilla en teoría: abrir la puerta a inversores privados y entusiastas de la marca que quieran participar económicamente en el desarrollo del vehículo.

La campaña de inversión está estructurada como una oportunidad para que particulares puedan aportar capital a cambio de participación en el proyecto. Según la información disponible, la marca busca financiación para cubrir los costes de ingeniería, validación, producción y puesta en marcha de la cadena de fabricación del S1.
Y aquí es donde entra la parte más llamativa: el discurso de Saleen no se centra únicamente en el coche como producto, sino en la idea de formar parte de su creación. En cierto modo, apela a la nostalgia y al vínculo emocional que muchos aficionados tienen con la marca, conocida por sus preparaciones de alto rendimiento y por su presencia en el mundo de los deportivos estadounidenses.
Además, lo hace de una manera bastante amigable, con un sistema basado en distintos niveles en función de la cantidad de dinero invertida y que difieren en las recompensas que se ofrecen.
En el primer nivel, denominado “Fan”, las aportaciones a partir de 500 dólares ofrecen como incentivo una gorra oficial de Saleen firmada y un certificado digital de inversión también firmado por Steve Saleen. El segundo nivel, llamado “Pit Crew”, incluye todo lo anterior y añade acceso anticipado a los anuncios de nuevos vehículos de la marca antes de su publicación oficial.
A partir de 5.000 dólares, el nivel “Paddock Pass” suma a las ventajas anteriores la invitación a un evento virtual exclusivo con inversores, en el que Steve Saleen participa directamente. Con una inversión de 10.000 dólares se accede al nivel “In the Garage”, que añade a las recompensas previas la posibilidad de realizar una visita guiada a una instalación de Saleen, aunque sujeta a disponibilidad.
El siguiente escalón, “On the Grid”, requiere una aportación de 25.000 dólares e incluye acceso VIP a un evento organizado por Saleen, además de un encuentro presencial con Steve Saleen. Finalmente, el nivel más alto, denominado “Riding Shotgun”, agrupa todos los beneficios anteriores y añade ventajas adicionales como un descuento de hasta el 5 % en la compra de un vehículo Saleen, una sesión privada individual con Steve en un evento o instalación de la marca y una invitación a una cena privada con él.

Aunque pueda parecer algo novedoso, la realidad es que no es la primera vez que Saleen hace algo así. La campaña actual es el Invown, pero en 2023 ya lanzó algo similar en StartEngine, donde 843 personas se animaron a invertir, logrando una recaudación total de 1.054.168,89 dólares. Habrá que ver si esta vez es la definitiva y resulta por fin en la llegada del Saleen S1.


