¿Te parece poco exclusivo el Bugatti Tourbillon? El Bugatti Brouillard es un hiperdeportivo único de más de 1.500 CV

El nuevo Bugatti Brouillard nace de un programa de personalización llamado ‘Solitaire’. Es único, encargo de un cliente de la marca, y tiene 1.600 CV de potencia.

Cada vez que Bugatti presenta un nuevo coche, el mundo se detiene. La exclusiva marca de hiperdeportivos azota el mercado cundo introduce un nuevo modelo. Ya lo hizo hace unos meses cuando presentó el Bugatti Tourbillon, su nuevo buque insignia, un coche creado para ocupar el lugar dejado por el Bugatti Chiron tras construir todas las unidades que la marca tenía previstas.

Ahora, la firma propiedad del Grupo Volkswagen ha presentado su último trabajo, el Bugatti Brouillard. Como ocurre en la marca, el nombre no es aleatorio. Es el mismo nombre con el que fue bautizado el caballo favorito de Ettore Bugatti.

Fruto de un programa de personalización exclusivo

Pero antes de que celebres que la marca haya presentado dos coches en un plazo de tiempo tan corto, te diré que el nuevo Brouillard está basado en la plataforma que llevaba el motor W16 del Chiron y que forma parte de un programa que en Bugatti llaman ‘Solitaire’.

Este programa tiene como objetivo ofrecer un servicio alternativo de personalización a los clientes de la marca. Bugatti construye muchos de sus coches siguiendo las indicaciones de los clientes, ya sea creando una pintura especial, adornando los interiores con nuevos acabados o, para los más especiales, creando series únicas con un número limitado de ejemplares a la venta.

Bugatti ha reinventado esta parte de su negocio y ofrece la opción de personalizar los coches ya fabricados. Esto significa que un cliente que compró un Chiron hace tres años, puede recurrir a la marca que se lo vendió y encargarle un cambio completo de imagen, creando casi cualquier cosa que el cliente quiera (siempre y cuando lo apruebe Bugatti).

Por tanto, los clientes que recurran al programa ‘Solitaire’ pueden equipar sus coches con carrocerías únicas hechas a medida que se fabrican a mano. Esto es algo que ya hacía Bugatti en el pasado, cuando con el chasis del Type 57 transformaba coches en las variantes Galibier, Stelvio, Ventoux y Atalante.

En el caso del Brouillard, el proyecto se basa en el Bugatti Mistral, con detalles propios de otros modelos de la marca basados en el chasis del Chiron, como el Divo y el La Voiture Noire.

Así es el nuevo Bugatti Brouillard

Encontramos elementos de diseño únicos como enormes entradas de aire en el frontal que ayudan a refrigerar los radiadores del motor de dieciséis cilindros en W. Los laterales y su silueta recuerdan a los del Divo, especialmente con esos álabes laterales tras el splitter frontal, mientras que la parte trasera está ocupada por un alerón fijo tipo cola de pato que le aporta un extra de deportividad para una jornada en circuito.

Un elemento destacado en el diseño del Bugatti Brouillard es el difusor trasero diseñado a medida. Según Bugatti, este elemento “maximiza la superficie funcional mediante un innovador diseño de escape, lo que representa la culminación del desarrollo de la plataforma W16”.

En lo que respecta al interior, la marca se ha decantado por incorporar caballos bordados en los paneles de las puertas, los asientos y el pomo de la caja de cambios, y una tapicería con un acabado inspirado en las telas escocesas, todo ello en un peculiar y para nada indiferente color verde. También hay toques de cuero, fibra de carbono, aluminio mecanizado y vidrio.

De hecho, es un proyecto apasionante para el afortunado propietario. Bugatti comentó que el dueño del Brouillard no solo es un apasionado del mundo del motor, sino que también colecciona muebles diseñados por Carlo, el padre de Ettore, y esculturas de su hermano Rembrandt.

Sin novedades bajo el capó: un W16 de 1.600 CV

Bajo el capó no hay lugar a sorpresas. El elegido no es otro que el motor W16 de 8.0 litros equipado con cuatro turbocompresores, el mismo propulsor que en tantos otros modelos lo ha instalado Bugatti en los últimos 20 años.

En el caso del Brouillard, el rendimiento está asegurado con una potencia máxima de 1.600 CV y un par motor que alcanza los 1.600 Nm. Estas cifras son controladas por una caja de cambios automática de doble embrague conectada a un sistema de tracción a las cuatro ruedas que ofrece control y rendimiento.

Bugatti no ha revelado las especificaciones de su última creación, pero basados en el motor del Mistral, que desarrollaba estas cifras de potencia y par, debería ser lo suficientemente rápido como para pasar de 0 a 100 km/h en 2,4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 420 km/h.

Estos vehículos que saldrán del programa Solitaire serán igual de excepcionales. Bugatti se ha comprometido a fabricar solo dos al año, “garantizando que cada uno reciba la atención y la artesanía que requiere”. Dicen que el dinero no compra la felicidad… pero sí que puedes pagar para personalizar tu Bugatti.

Otros artículos interesantes:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España