Te lo puedes permitir en un hiperdeportivo de cuatro millones: el Bugatti Tourbillon ha buscado tanto lo analógico que la única pequeña pantalla que hay se esconde

Bugatti Tourbillon
Bugatti Tourbillon

Bugatti ha diseñado el interior de su nuevo hiperdeportivo de la mano de relojeros suizos, el futuro Tourbillon se ha olvidado de las pantallas enormes para volver a lo analógico.

Bugatti trabaja en su nuevo hiperdeportivo que estará al alcance de muy pocos conductores con un precio que se espera que ronde los cuatro millones de euros. La marca de lujo ahora ha decidido experimentar con sus clientes más exigentes.

El nuevo Bugatti Tourbillon no va a tener grandes pantallas, el fabricante francés lo apuesta todo a lo analógico. Los conductores no han dudado en asegurar que el resultado es toda una obra maestra.

Bugatti acaba de iniciar una nueva era

El Bugatti Tourbillon posiblemente va a marcar un antes y un después en la marca francesa. El fabricante acaba de presentar una serie de YouTube llamada Una Nueva Era, el último episodio titulado Excelencia en el Diseño muestra el interior de este hiperdeportivo.

El giro radical del Tourbillon es obra de Ignacio Martínez, diseñador jefe de interiores de Bugatti. El habitáculo de este deportivo de lujo se inspira en un reloj valorado en unos cuantos miles de euros, desde la estética hasta el propio nombre.

Este modelo valorado en 4,1 millones de dólares, unos 3,49 millones de euros al cambio, apenas tiene pantallas, solo una pequeña en la consola central flotante. La marca apuesta por una estructura principal de aluminio fresado recubierta de cristal de zafiro.

La estética es indiscutible con un volante y una consola central que recuerdan a un reloj de lujo. "Es único. Su desarrollo fue todo un reto y es el único producto de la industria con una pieza de cristal de zafiro en la consola central", en declaraciones de Ignacio Martínez en un comunicado.

Bugatti quiere un interior atemporal

El tourbillon fue un estándar en relojes a principios del siglo XIX, pero poco después se sustituyó por medidas de tiempo más precisas hasta llegar a los satélites actuales. Martínez ha dejado claro que en Bugatti querían un diseño atemporal.

El objetivo era que el Bugatti Tourbillon luciera bien en el Concurso de Elegancia dentro de 100 años, las pantallas no entraban en sus planes. Este hiperdeportivo solo tiene una principal que incluso puede ocultarse cuando no se usa.

“Al igual que cualquier reloj, un Bugatti debe ser atemporal; estos objetos pasan de generación en generación. El Tourbillon debe conservar su carácter propio sin seguir ninguna moda. Por eso, en esta era digital, decidimos apostar por la tecnología analógica, donde el arte de la relojería se fusiona con la desintoxicación digital”, añade Frank Heyl, director de diseño de la marca.

Cada detalle del interior de este superdeportivo híbrido con motor V16 con 1.800 CV es analógico. El cuadro de instrumentos está diseñado por maestros relojeros en Suiza, desde el volante flotante hasta los radios de aluminio del velocímetro. Bugatti asegura que sus clientes no creen en configuraciones imposibles, pero la personalización es ilimitada.

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