A veces hasta los mejores se sorprenden: Gordon Murray pensaba que los motores V12 no podían hacer lo que ha conseguido Cosworth

El GMA T.50 es obra de Gordon Murray. Sin embargo, el motor V12 lo creó Cosworth y la empresa británica fue capaz de sorprender al mismísimo diseñador.
Lo creas o no, lo que Gordon Murray Automotive y Cosworth lograron con el motor V12 del GMA T.50 es algo increíble. El superdeportivo, que pone el punto y final a su producción este mismo mes de julio, tiene uno de los V12 con mayor régimen de revoluciones que se ha montado en un coche de producción moderno. Y esto es algo que debemos agradecer a la famosa empresa británica de ingeniería automotriz.
Murray es uno de los nombres propios de la industria del automóvil. El diseñador sudafricano es responsable de la creación del McLaren F1, entre otras obras, y tiene su propia marca de coches desde el año 2017. Gordon Murray Automotive (GMA) es, a su vez, la marca que se encargó de diseñar, desarrollar, producir y comercializar el espectacular T.50 y su centenar de unidades.
El coche es un tributo al mítico F1 de McLaren con su configuración de tres asientos y el puesto de conducción en el centro de la cabina. Sin embargo, el T.50 es algo más que un simple homenaje a uno de los mejores -por no decir el mejor- deportivo británico de todos los tiempos.
Es una obra maestra de ingeniería desde el chasis hasta el motor. El propulsor es fruto de una colaboración entre GMA y Cosworth, y de él ha hablado Murray en unas declaraciones recientes que hizo a Carbuzz.
¿Es posible sorprender a Gordon Murray? Cosworth lo consiguió con el motor del T.50
El famoso diseñador reveló una interesante anécdota relacionada con el desarrollo del motor V12 del T.50. “Sin duda, me ha dejado alucinado”, comenzaba Gordon a explicar cómo nació el motor que acabaría llevando su superdeportivo, asegurando que hizo el ridículo ante la empresa especializada en el desarrollo de motores.
"Cuando empezamos [el desarrollo del T.50], le dije a Cosworth: ‘Quiero dos modos’. Realmente hice el ridículo", explica. “‘Quiero dos modos’, dije. ‘Quiero el modo exhibición, que suba hasta las 12.000 rpm, y no me importa cuán poco par tenga en bajas revoluciones, y quiero una especie de modo GT, y no me importa si solo sube hasta ocho o nueve mil, pero quiero que, con los perfiles de levas, el encendido y la admisión, traslades todo el par motor hacia abajo, bien abajo.’”
Según Gordon, ese iba a ser el modo predeterminado del V12 del GMA T.50 para el uso diario, dejando el modo exhibición para “cuando quieras enseñarles a tus amigos las 12.000 rpm”.

Pero Cosworth se negó ante las indicaciones del diseñador y propietario de Gordon Murray Automotive. Tal y como explica Murray, “dijeron: ‘No lo necesitarán’, y yo les dije: ‘No, no me están escuchando, sé de lo que hablo, vamos a hacerlo’. Y luego conduje el primer prototipo y tuve que disculparme”.
Murray dice que el T.50 es ligero, lo cual ayuda, pero “tiene potencia y par a raudales”, y lo hace en su modo predeterminado.
“Tiene un par máximo del 71 % a 2.500 rpm y tira como un tren. Me encontré recorriendo pueblos del Reino Unido a 48 km/h en quinta. Tira como un tren. Y, sin embargo, una vez que arranca, sube directamente a 12.000 revoluciones, a 50.000 revoluciones por segundo. Así que tiene ambas [revoluciones y par], por lo que me quedé en ridículo, básicamente”, aclaró.
Esa cifra de 50.000 revoluciones por segundo es impresionante, ya que significa que el V12 del T.50 puede acelerar de 0 a la línea de corte de inyección situada en las 12.000 rpm en un cuarto de segundo. Para ponerlo en perspectiva, el Koenigsegg Sadair's Spear, cuyo V8 ni siquiera tiene volante de inercia, solo alcanza las 46.000 revoluciones por segundo.
Prestaciones de superdeportivo, rendimiento de superbike
Más allá de la forma en la que entrega su potencia o su capacidad para girar a altas revoluciones, el motor del GMA T.50 es toda una pieza de colección. El bloque es una unidad V12 de 3.9 litros y aspiración natural que puede girar hasta las 12.100 rpm. De hecho, su potencia máxima de 670 CV la entrega a 11.000 rpm y tiene un par motor de 479 Nm.
El motor está ligado a una caja de cambios manual de seis velocidades desarrollada por Xtrac que tan solo pesa 82 kilos. El V12 también es ligero, con un peso de apenas 178 kilos. En conjunto, el T.50 arroja 997 kilos sobre la báscula, otra cifra realmente impresionante dados los estándares actuales donde los coches son cada vez más pesados, algo que se deja notar incluso entre los superdeportivos.

