El Seat Ibiza tiene trayectoria de 40 años a sus espaldas. Escogemos nuestras versiones favoritas del compacto español

El Seat Ibiza tiene ya más de 40 años y ha contado con muchas versiones destacables. Repasamos nuestras favoritas del coche fabricado en España, desde el SXI a los Cupra más especiales.
El Seat Ibiza es un icono de nuestras carreteras que acaba de ser renovado para mantener su relevancia en el mercado, algo que ha logrado desde su nacimiento hace 41 años. Desde aquella primera generación se han concebido muchas evoluciones y configuraciones, así que aquí te traemos nuestras versiones favoritas del Seat Ibiza.
En la actualidad, Seat ofrece este modelo como un utilitario sensato y lo cierto es que siempre lo ha sido, pero también ha contado con variantes que se han salido de lo común, así como con otras que han marcado su historia de alguna manera. Estos son solo algunos ejemplos que lo demuestran.
Aníbal F100 Podadera

Puede que sea el Seat Ibiza más desconocido y, al mismo tiempo, uno de los más especiales de su historia. El diseñador español Francisco Podadera ideó en 1986 una versión de capricho del entonces recién llegado Ibiza que presentó como el concept Seat Ibiza Raider. Sin embargo, no tuvo el apoyo de la marca ni de Volkswagen para fabricarlo.
Lejos de dejar de lado el proyecto, lo produjo en 1991 por su cuenta a través de la empresa Aníbal Paccar Corp. Su versión definitiva se llamó Aníbal Podadera y era un Ibiza con una carrocería de resina reforzada con fibra de vidrio y kevlar, barra antivuelco, alerón, faros escamoteables… Montaba el motor System Porsche de 90 CV y se fabricaron unas 83 unidades.
Seat Ibiza SXI

La primera generación del Ibiza presumía de sus mecánicas System Porsche, pero eso no lo convertía en un coche deportivo. Ahora bien, en 1988 recibió un carácter más prestacional con la variante SXI, que además se colocaba como la configuración tope de gama.
La ‘X’ hacía referencia al doble circuito hidráulico cruzado de frenos y la ‘I’ a la alimentación del motor por inyección electrónica. Usaba el motor de 85 CV del 1.5 GLX, pero con 100 CV que luego aumentaron a 105 CV. Podía alcanzar 185 km/h y contaba con una estética más deportiva con detalles en rojo, faros antiniebla, asientos más envolventes…
Seat Ibiza Cupra MK1

Se podría decir que el SXI de los 80 fue el predecesor del Ibiza Cupra que llegó en los años 90. En 1996, Seat Sport debutó en el Campeonato del Mundo de Rallies con el Ibiza Kit Car, que se hizo con el mundial. Para celebrarlo, se creó una versión de calle deportiva del Ibiza de segunda generación que se situaría por encima del GTI de 8 y 16 válvulas.
Se llamó Ibiza Cupra (por la unión de ‘Cup’ y ‘Racing’) y se caracterizaba por tener la paleta de colores del Kit Car, vinilos específicos en el lateral, llantas blancas de 16 pulgadas… Eso sí, lo mejor fue su motor de 2 litros y 16 válvulas con 150 CV. Esto y elementos como la suspensión más firme, barras estabilizadores mayores y mejores frenos hicieron de este un compacto deportivo sensacional.
Seat Ibiza Cupra Sport F2

Aunque no se llegó a fabricar, nos enamoró a todos. Además de crear el Cupra de primera generación, Seat pensó en llevar el Ibiza Kit Car a la calle con una versión más radical que recordaba a las de homologación de competición del pasado, como las de los Grupo B. Esta, eso sí, se enfocó al mercado británico.
Se presentó en el Salón de Birmingham de 1997 y era espectacular, con una carrocería ensanchada, nuevos paragolpes, un capó con una inconfundible toma de aire lateral, llantas sobredimensionadas y espejos de competición. También montaba un motor de dos litros con 200 CV y pudo haber sido una bestia, pero fue un coche muy difícil de homologar. Una verdadera pena…
Seat Ibiza Cupra TDI

Los años 2000 fueron la época del furor por el diésel. Podías encontrar motores V10 con este combustible y deportivos de Seat como los Ibiza y León FR. Pero eso no fue todo, ya que también se lanzó un Ibiza Cupra TDI que prometía grandes prestaciones con un consumo reducido.
La tercera generación del compacto español contaba con una versión Cupra de gasolina de 180 CV, pero también recibió una diésel con el inconfundible 1.9 TDI, aquí con un intercooler específico y cambios en la admisión. Rendía 160 CV y 330 Nm de par que le permitía pasar de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos con un consumo de 5,4 litros a los 100 km. Oh, qué tiempos…

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor