Así alucina Lewis Hamilton al oír el sonido del motor V10 del monoplaza de Alonso: "Ese sonido es el mejor"

Lewis Hamilton se asombra al escuchar de nuevo el motor V10 del Renault R25 de Fernando Alonso sobre Abu Dhabi: "Es el mejor sonido de un coche de carreras".
En 2020, el circuito de Yas Marina en Abu Dhabi vivió un momento de pura nostalgia y emoción cuando Fernando Alonso volvió a subirse a los mandos del Renault R25, el monoplaza con el que conquistó su primer título de la Fórmula 1 en 2005. Entre los muchos que se dejaron llevar por la magia del momento, Lewis Hamilton no pudo evitar expresar su admiración ante el motor V10.
"Oh, ese sonido es tan guay... Es el mejor sonido de un coche de carreras. Odio que lo hayan tapado", admitió el heptacampeón británico, reflejando el sentir de muchos aficionados que echan de menos el característico grito de aquellos motores. Te lo contamos.
Los V10, un sonido que marcó una era
La transición en la Fórmula 1 ha ido dejando atrás la brutalidad de los motores atmosféricos en favor de tecnologías más eficientes y silenciosas. En 2006, los motores V10 dieron paso a los V8, que reinaron hasta 2013, cuando la categoría máxima adoptó la era híbrida con los actuales V6 turboalimentados.
Sin embargo, el motor del Renault R25 de Alonso sigue siendo un icono del automovilismo, una sinfonía mecánica que continúa poniendo a muchos la piel de gallina. El paddock de Abu Dhabi quedó cautivado cuando el asturiano salió a pista con el monoplaza.
Para muchos de los presentes, especialmente los más jóvenes, fue la primera vez que experimentaban en vivo el sonido de un potente V10. Sólo algunos veteranos del deporte que estaban presentes aquel día, como fue el caso del propio Alonso y Kimi Räikkönen han tenido la experiencia de competir en una era en la que los motores eran potentes y ruidosos.
Hamilton, entre admiración y nostalgia
Como decimos, uno de los pilotos que no pudo ocultar su asombro fue Lewis Hamilton. El británico, que debutó en la Fórmula 1 en 2007, apenas tuvo la oportunidad de pilotar monoplazas con motores V10, ya que en su temporada de estreno ya estaban en vigor los V8.
Aunque en alguna sesión de pruebas pudo subirse a un coche con esa configuración, nunca compitió oficialmente con ellos. Por eso, cuando Alonso encendió el motor del Renault R25, Hamilton sintió un escalofrío en el mejor de los sentidos.
Mientras el heptacampeón mundial estaba en plena entrevista para la televisión, el británico se detuvo al escuchar el rugido del V10 y no pudo evitar exclamar con admiración: "Oh, ese sonido es tan bueno, increíble sonido". Pero, como decíamos, la reacción de Hamilton no fue la única.
Varios pilotos actuales, acostumbrados a la tecnología híbrida, expresaron su envidia por la posibilidad de experimentar una F1 más pura, sin restricciones de consumo ni necesidad de gestionar baterías.
La diferencia entre los monoplazas modernos y los de hace dos décadas es abismal, y aunque los actuales son más rápidos en algunos aspectos, muchos sienten que han perdido el factor "guau" que definía a la categoría hace años.
"Ha sido increíble, ha sido un privilegio"
Alonso, por su parte, disfrutó de cada vuelta con el Renault R25 como si fuera la primera vez. "Ha sido increíble, ha sido un privilegio, se siente diferente", afirmó el bicampeón tras bajarse del monoplaza. La experiencia fue para él un regreso a los tiempos en los que la Fórmula 1 se vivía de otra manera.
"Los coches modernos son distintos. Con este no hay que cargar batería, es carrera pura, el sonido es distinto, es un coche ligero que me trae muchos recuerdos", explicaba. Para él, pilotar el R25 fue como volver a casa, como volver a subirse al podio aquel 25 de septiembre de 2005 en Brasil.
El español también destacó la diferencia en la conducción entre los monoplazas de su época y los actuales. "No puedo pilotar este coche lento, lo exprimo, espero que no sea la última vez que lo usemos", aseguró, dejando claro que, pese a los años transcurridos, la pasión por la velocidad sigue intacta.
Daniel Ricciardo: "Falta el factor 'guau', la sorpresa, el miedo"
Las exhibiciones como la de Alonso con el R25 no sólo sirven para alimentar la nostalgia de los aficionados, sino que también ponen en evidencia cómo ha cambiado la Fórmula 1. Daniel Ricciardo, quien cedió su asiento en Renault para el regreso del español en 2021, lo resumió perfectamente:
"Falta el factor 'guau', la sorpresa, el miedo. No me malinterpreten, visualmente los coches ahora tienen un factor sorpresa más grande que nunca porque son muy rápidos, pero no tienen esa intimidación detrás del sonido, ese rugido, ese grito...".
La Fórmula 1 de hoy está marcada por la eficiencia, los límites presupuestarios y la sostenibilidad, elementos fundamentales en la evolución del automovilismo. Sin embargo, para muchos seguidores, ha perdido parte de su esencia.
Las normativas han reducido el margen de improvisación, las estrategias de carrera dependen en gran medida de la gestión de energía y neumáticos, y los motores actuales carecen del carácter brutal de los V10 o incluso de los V8.
La exhibición de Alonso y la reacción de Hamilton son una prueba de que el pasado de la Fórmula 1 sigue teniendo un atractivo especial. Quizá, en lugar de mirar siempre hacia adelante, el Gran Circo podría tomar nota de su historia para recuperar algo de esa magia perdida. De hecho, ya se está hablando sobre el posible retorno de los V10. Pero, ¿llegará?



