En plena hecatombe de grupo, dejaron de fabricarlo. Ahora, ya sin su anterior CEO, Stellantis da marcha atrás y vuelve a producir motor V8 Hemi

Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Según un informe reciente, Stellantis devolverá a producción el motor V8 Hemi en agosto tras la última y loca etapa de Tavares que ya llegó a su fin.

Uno de los mayores errores cometidos por Carlos Tavares al frente de Stellantis fue eliminar los motores V8 Hemi que equipaban modelos de las marcas Dodge, Jeep y Ram. Estos propulsores eran el orgullo de la industria, y la compañía decidió de producirlos en aras de la electrificación. Por suerte, Stellantis parece que ha decidido dar marcha atrás y solventar el problema con los motores V8.

Un informe reciente sugiere que la compañía habría decidido devolver a las líneas de montaje el motor V8 Hemi. La información publicada apunta a que sería en agosto de 2025, aunque esta vez la producción se trasladaría de nuevo al norte, a la planta de motores de Dundee, en Michigan.

Stellantis se replantea su decisión de acabar con el motor V8 Hemi

La producción del V8 Hemi que durante años utilizó Dodge llegó a su fin oficialmente en las instalaciones de Stellantis en Saltillo, México, para gran consternación de los aficionados a los muscle car. Tavares fue señalado durante mucho tiempo como responsable de esta decisión de cancelar este motor, a pesar de que había una considerable oposición a ello tanto dentro como fuera de la compañía.

Pero tras la repentina salida de Carlos Tavares del trono de Stellantis el año pasado, el destino de los motores V8 Hemi parece un poco incierto. El director ejecutivo de Dodge, Matt McAlear, avivó las llamas el mes pasado, cuando insinuó que la historia del motor de ocho cilindros en V podría no haber acabado del todo, unas afirmaciones que ahora están respaldadas por nuevos informes de expertos.

Mopar Insider ha publicado un informe en el que cita a fuentes internas de Stellantis. En él se dice que la compañía planea reactivar la producción del motor V8 en su planta de Michigan en poco más de cinco meses.

La vuelta a la vida del motor Hemi de ocho cilindros de Dodge no se limita única y exclusivamente a la variante de 5.7 litros. En los planes de la compañía estaría la vuelta del V8 Apache de 6.4 litros y del más famoso de la saga, el V8 Hellcat de 6.2 litros con supercargador.

El único motor V8 Hemi que no se fabricará en la planta de motores de Dundee es el Big Gas Engine (BGE) de 6.4 litros, que actualmente lo equipan las camionetas Ram 2500 y 3500 Heavy Duty, las versiones de servicio pesado de las pick-up de Ram.

El regreso del motor V8 abre la puerta a nuevos modelos

Según esta misma información, los motores se mantendrán con la arquitectura Gen 3 de Stellantis, aunque podrían aparecer pequeños ajustes o mejoras con el tiempo. Los rumores también sugieren que una versión de mayor cilindrada podría incorporarse a la gama próximamente.

Otro informe filtrado a principios de este mes apuntaba al regreso del motor V8 Hemi a la oferta de propulsores de la camioneta Ram 1500. Este propulsor era el encargado de propulsar la variante TRX, concretamente en su versión Hellcat de 6.2 litros con más de 700 CV de potencia, creando así una de las pick-ups de producción más radicales que se recuerda en años.

Este mismo documento firmado también revelaba que el motor V8 de 5.7 litros continuará en el Dodge Durango R/T hasta 2026. El SUV está previsto que reciba un rediseño por completo un año más tarde, en 2027. Por ahora no hay muchos más detalles acerca de este nuevo modelo.

Si estos informes están en lo cierto, la decisión de Stellantis de devolver a la vida el motor V8 será bien recibida por los entusiastas de los muscle car. La abrupta desaparición del motor Hemi no obtuvo la respuesta esperada por Tavares, que se enfrentó durante los últimos meses de su mandato al frente del grupo automotriz a numerosas críticas en Estados Unidos.

De hecho, las presiones fueron tan elevadas que obligaron a Dodge a replantearse sus planes con la nueva generación del Charger. La idea inicial con el nuevo muscle car era que fuera un coche eléctrico puro. Sin embargo, pronto supimos que la marca seguiría ofreciendo una alternativa con motor de combustión para los que aún no estaban preparados para la conducción sin emisiones.

El Dodge Charger de gasolina llegó con un motor V6 biturbo de 3.0 litros que, si bien tiene más de 550 CV de potencia, se aleja mucho de lo que ofrecía el Charger SRT Hellcat de la generación anterior, con su motor V8 de 6.2 litros y más de 700 CV. Queda por ver si el regreso del motor Hemi se hace realidad y, de ser así, si Dodge lanza un SRT Hellcat sobre la base del nuevo Charger.

Otros artículos interesantes:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España