Amantes del Mercedes Clase G, odiemos a los australianos. Tienen el G 63 Offroad PRO pensado para ir de A a B en línea recta sin importar el terreno

El mundo vuelve a mostrarnos otro caramelo que no nos vamos a poder comer: el Mercedes-AMG G 63 Offroad PRO solo es para Australia.
La globalización está bien, tenemos coches en España que hace tan solo unos años era inconcebible que se vendieran en nuestro país, pero no es suficiente. De cuando en cuando sale a la luz algún modelo o versión que no va a llegar por nuestros lares y que nos pone los dientes largos. El último en sumarse a la lista es un vehículo que haría las delicias de todos los amantes del todoterreno: el Mercedes-AMG G 63 Offroad PRO.
El AMG G 63 ya es, de base, una chiquita bestia, pero hay un lugar en el mundo en el que han considerado que lo que ofrece no es suficiente. ¿Cuál podría ser? Uno en el que cualquier bicho viviente ha evolucionado a una versión monstruosa que parece que podría despachar a un humano promedio sin despeinarse en exceso: en Australia.
Esta variante está diseñada para llevar sus capacidades todoterreno, que ya eran más que notables, a un nuevo nivel. Basado en el G 63 “estándar” (que ya es mucho decir), este modelo incorpora de serie la suspensión AMG ACTIVE RIDE CONTROL, modos de conducción exclusivos para off-road y un equipamiento especialmente adaptado para entornos en los que las situaciones se complican..
El sistema de suspensión AMG ACTIVE RIDE CONTROL con estabilización activa del balanceo es el núcleo del G 63 Offroad PRO. Se ha puesto a punto específicamente para el uso todoterreno, con mejoras que incluyen: diámetros de pistón ampliados, depósitos de presión de mayor tamaño y configuraciones de amortiguación optimizadas. El resultado es que se consigue una mejor articulación de los ejes y una mayor estabilidad en terrenos irregulares. Resumiendo: más garantías para hacer el cafre con mayor seguridad.
Además, esta variante introduce dos nuevos programas de conducción exclusivos. El primero es el AMG Traction PRO, que regula el par de frenado en cada rueda y ofrece siete niveles de ajuste para mejorar la tracción en arena, barro o superficies rocosas. El segundo es el AMG Active Balance Control, que permite ajustar la rigidez de balanceo en tres niveles (LOW, MID, HIGH), para adaptar el comportamiento del vehículo a distintos tipos de terreno, desde pistas rápidas de arena a rocas sueltas.
Mercedes también ha querido dotarle de un equipamiento más completo todavía del que ya lleva de serie el AMG. Calza llantas de aleación AMG de 20 pulgadas con diseño de cinco radios dobles en negro mate y flancos pulidos, están envueltas en neumáticos all-terrain específicos de AMG para mejorar el agarre fuera del asfalto, monta protecciones adicionales en los guardabarros traseros tipo “PROFESSIONAL” y las alfombrillas son de goma tanto en el habitáculo como en el compartimento de carga, para que sean más fáciles de limpiar.
Dado que está pensado para la aventura, también incorpora un elemento bastante práctico si te quieres perder y alejarte de la civilización: cuenta con una baca tipo “PROFESSIONAL” para el tecgo, formada por placas continuas de aluminio, que permite llevar bastante equipaje extra y que es totalmente accesible mediante una escalera trasera.
Aunque su enfoque sea off-road, la marca alemana es consciente de que el cliente tipo de este tipo de vehículo también quiere calidad y lujo, así que también lo ofrece.

Entre los elementos destacados se encuentran el volante AMG Performance en cuero Nappa, el sistema multimedia MBUX con navegación en realidad aumentada, el sistema de sonido envolvente Burmester 3D, el sistema de carga inalámbrica para smartphones y el posavasos con control de temperatura.
No hay cambios a nivel mecánico, pero ya os lo adelantamos: nadie los necesita, estamos hablando de un AMG G 63.
Bajo el capó dispone de un motor 4.0 V8 biturbo que desarrolla una potencia de 585 CV y un par máximo de 850 Nm. Aunque a quien se lo compre no le importará mucho, es microhíbrido. La fórmula se completa con una transmisión automática AMG SPEEDSHIFT TCT 9G y con un sistema de tracción integral con bloqueos de diferencial, reductora, barras estabilizadoras, etc.
De tamaña combinación resulta una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y una velocidad máxima de 220 km/h.
Es normal que con todo lo que hemos comentado te escueza un poco que el Mercedes-AMG G 63 Offroad PRO no se venda por aquí. Sin embargo, aquí te traemos el consuelo: lo más seguro es que no puedas permitírtelo, así que tampoco te hagas sangre por el tema. Piensa que quien quiera hacerse con él en nuestras antípodas tendrá que aflojar 383.900 dólares… aunque son australianos y valen más o menos la mitad, así que al cambio actual suponen 215.000 euros, lo que tampoco es precisamente barato.

