Piel de cocodrilo de Hermès y un kilo de diamante en la pintura, entre otras excentricidades: así es el Mercedes Clase G one-off que acaba de anuncia Carlex

Mercedes-AMG G63 Carlex
Mercedes-AMG G63 Carlex

Carlex sigue con su serie de one-off basados en todoterrenos de lujo, en esta ocasión con un Mercedes-AMG G63 con polvo de diamante.

Otro día, otra preparación escandalosa de un coche que algunos amarán, pero que a otros tantos les hará tirarse de los pelos. Destacar dentro del mundo de los preparadores parece cada vez más complicado, lo que lleva a éstos a crear vehículos que consiguen lo que quieren: no dejar indiferente a nadie. El último ha sido Carlex, que ha dado forma a un Mercedes Clase G one-off hecho para un cliente… con gustos algo peculiares.

El ejemplar forma parte de la serie de proyectos ‘Himalaya’ de la compañía, cuyo enfoque en sí ya es llamativo. Para empezar, se trata de una suerte de restomod a la inversa, es decir: en lugar de coger un coche antiguo y actualizarlo con elementos modernos, se toma un coche actual y se le da un estilo retro.

Para terminar, esta serie consiste en crear una unidad única de cada uno de los siguientes SUV de lujo: Rolls-Royce Cullinan, Lamborghini Urus, Aston Martin DBX, Range Rover Vogue, Ferrari Purosangue, Bentley Bentayga y Mercedes-AMG G63. Carlex empezó el proyecto en 2024 y ahora le ha llegado el turno al Mercedes.

El estilo a la vieja escuela es algo que queda claro desde el primer vistazo. Puede ser por la configuración bitono de la carrocería, por el diseño de las llantas, que tiene el centro de color como ocurría en modelos clásicos de la marca; por el perfil blanco de los neumáticos o por la abundancia de elementos cromados.

Además, se ha cambiado la parrilla delantera, el paragolpes tiene también un diseño específico, los estribos laterales son nuevos, los pasos de rueda también son marca de la casa, los pilotos traseros estrenan configuración y en el portón trasero la forma de la carcasa para guardar la rueda de repuesto recuerda a vehículos de hace casi un siglo.

Aunque no se aprecia en las imágenes, la joya de la corona estética del todoterreno (literalmente en este caso) es que se ha utilizado un kilo de polvo de diamantes en la pintura que cubre el exterior. Una cantidad que no es precisamente poca, ni, por supuesto, barata, y que también le da un acabado bastante único a la carrocería.

Y, si en el exterior la excentricidad se intuye pero tampoco de manera exagerada, en el habitáculo el preparador no se ha andando con remilgos: piel de cocodrilo por doquier, ¡que no se respire miseria!

Este tipo de tapicería, que estamos seguros de que dividirá opiniones, lo ha popularizado Hermès Birkin, que lo utiliza en sus prendas, como bolsos, y que denomina como ‘Himalaya’ (de ahí el nombre de la serie de vehículos). Está presente en los paneles de las puertas y también en los asientos (en las zonas laterales), además de en el reposabrazos central.

Mercedes-AMG G63 Carlex
Mercedes-AMG G63 Carlex

Todo el interior está acabado en una combinación de colores marrón oscuro y claro, aunque otras secciones como el salpicadero están tapizadas en cuero convencional. Salvo por los materiales, Carlex se ha portado bien y no ha introducido modificaciones adicionales.

No hay cambios en el apartado mecánico del AMG G63, ni falta que hacen, porque se trata de uno de los todoterrenos más bestias que hay en la actualidad.

Bajo el capó cuenta con el reconocido bloque 4.0 V8 biturbo que la marca incluso suministra a otros fabricantes, en este caso desarrollando una potencia de 585 CV y un par máximo de 850 Nm, a los que se añade un pequeño apoyo eléctrico gracias a un sistema microhíbrido de 48V, lo que hace que esta brutalidad disponga de la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Se combina con una caja de cambios AMG SPEEDSHIFT TCT 9G y con un sistema de tracción integral, tiene bloqueos de diferencial, reductora, barras estabilizadoras, amortiguadores con tres niveles de ajuste, etc.

Mercedes-AMG G63 Carlex
Mercedes-AMG G63 Carlex

Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 220 km/h, eso sí, con unas cifras de consumo y emisiones que harían llorar a cualquier integrante de Greenpeace: consume 14,8 l/100 km y emite 336 g/km de CO2. Y eso que es microhíbrido, que si no…

Las creaciones de Carlex no es que sean precisamente baratas nunca, pero en este caso, combinando aspectos como los materiales empleados y el hecho de que es una unidad única, la tarifa de este Mercedes-AMG G63 es, como mínimo, prohibitiva: cuesta 1,5 millones de euros. En comparación, los “solo” 221.869 euros que cuesta el modelo de fábrica parecen hasta baratos: se pueden comprar 6 con lo que cuesta la versión del preparador.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España