Empeño personal de Ferdinand Piëch y la manera más barata de hacerte con un motor V10: el Volkswagen Phaeton es la respuesta

A principios de los 2000, Piëch quiso demostrar que Volkswagen podía competir con las marcas premium y el resultado fue un Phaeton que de segunda mano es interesante.
Un coche puede nacer por muchos motivos. Por estrategia de posicionamiento, por necesidad económica de la marca, para dar un golpe sobre la mesa y medirse con los competidores… y luego hay otros coches que surgen por la cabezonería de los responsables de una firma. Es el caso del Volkswagen Phaeton, que con el motor V10 TDI apareció directamente por el empeño personal de un hombre que no aceptaba medias tintas: Ferdinand Piëch.
El histórico máximo responsable del grupo Volkswagen quería demostrar que la marca podía fabricar una berlina de lujo capaz de mirar de tú a tú a los grandes nombres alemanes. Sin complejos, sin escatimar en ingeniería y, sobre todo, sin preocuparse demasiado por la rentabilidad. El resultado fue uno de los proyectos más ambiciosos de la historia moderna del motor, especialmente para una marca generalista… aunque no especialmente rentable.
La historia del Phaeton empieza a principios de los 2000, cuando Piëch impulsó un coche que debía situarse por encima de Volkswagen y competir con modelos de marcas como Mercedes-Benz o BMW. La condición era clara: debía ser extremadamente refinado, silencioso, rápido y tecnológicamente avanzado, incluso si eso suponía pérdidas económicas.
De hecho, se dice que el coche fue más una declaración de intenciones que un producto pensado para vender a gran escala. Y, visto lo visto, no nos extrañaría nada.
El Phaeton se presentó con un vehículo con aspiraciones de lujo totales: carrocería extremadamente rígida, materiales de primer nivel y un desarrollo centrado en el confort absoluto de sus ocupantes.
Uno de sus grandes logros a este respecto fue el sistema de suspensión neumática adaptativa, capaz de mantener el coche prácticamente nivelado incluso a alta velocidad, algo que en su momento era casi exclusivo de modelos mucho más caros. También incorporaba climatización independiente por zonas, aislamiento acústico extremo y una calidad de rodadura que estaba a la altura de las marcas premium.
Pero si hay algo que convirtió al Volkswagen Phaeton en un coche de culto entre los entusiastas fue su gama de motores, que hoy resulta imposible de concebir, pero que en aquellos tiempos, más sencillos, si tenía cabida en la industria.
En su lanzamiento ofrecía un V6 de 3.2 litros con 241 CV, un impresionante W12 de 6.0 litros con 420 CV. Este motor, compacto para su configuración, le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de seis segundos y alcanzar una velocidad limitada de 250 km/h, todo ello con un funcionamiento tan suave que apenas transmitía vibraciones al habitáculo. Era, en esencia, una pieza de ingeniería pensada para impresionar más que para ser rentable.
A esto se sumó una de las versiones más legendarias: el V10 TDI diésel, un bloque de 5,0 litros biturbo que entrega 313 CV de potencia y, sobre todo, un par motor descomunal de 750 Nm, que en su momento era el bloque diésel más potente del mundo para turismos. Era el típico motor capaz de mover un coche de más de dos toneladas con una facilidad insultante y sin que el consumo fuera astronómico.
En su día era un lujo que pocos se quisieron permitir, pero que ha hecho que lo interesante hoy esté en el mercado de segunda mano de hoy en día. Y es que el Phaeton, como ocurre con muchos proyectos demasiado adelantados a su tiempo, se ha convertido en una auténtica ganga para quien busque un motor V10 a precios asequibles.
En el mercado actual, las unidades del Volkswagen Phaeton de segunda mano se pueden encontrar en una horquilla de precios sorprendentemente baja para lo que fue el coche en su día. De forma general, los ejemplares más asequibles arrancan en torno a los 5.500 – 7.000 euros, aunque suelen ser unidades con altísimos kilometrajes o estado mejorable.
El grueso del mercado, donde se concentra la mayoría de opciones interesantes, se sitúa aproximadamente entre los 8.000 y los 12.000 euros. En este rango es posible encontrar coches razonablemente cuidados, normalmente con motores V6 gasolina, y kilometrajes que suelen moverse entre los 180.000 y 260.000 km.
A partir de ahí, la cosa se pone más interesante… y más rara. Las unidades con menor kilometraje, mantenimiento documentado o versiones más exclusivas como el V10 TDI o el W12 pueden superar fácilmente los 15.000 euros, lo que obviamente no es tan barato, pero sigue siendo una tarifa bastante asequible para el tipo de vehículo y de propulsores de los que hablamos.
Eso sí, a la mayoría de Phaeton que hay en el mercado les han dado un “buen tute” y es casi imposible encontrar ejemplares con kilometrajes contenidos, siendo lo más habitual encontrar representantes que superan los 200.000 km.



