Gasolina con agua: esta gasolinera de Valencia ha sido denunciada por decenas de conductores

Una gasolinera low cost de Valencia está en el punto de mira tras vender gasolina mezclada con agua, aseguran que fue un fallo técnico en el surtidor. Los conductores han demandado a la empresa.
El precio del combustible está lejos del máximo histórico que se alcanzó un par de años atrás, pero una estación de servicio de Valencia ha encontrado la manera "perfecta" de abaratarla: añadiendo agua a la gasolina.
Una gasolinera low cost de la localidad valenciana de Alaquás ha recibido decenas de denuncias por parte de los conductores desde finales del pasado mes de abril. Algunos afectados incluso aseguran que han destrozado su vehículo.
Los talleres descubrieron que el combustible tenía agua
La gasolinera del grupo Ballenoil se enfrenta a varias demandas de unos miles de euros por parte de los conductores, que piden que se hagan cargo de los daños causados en sus vehículos y el coste de las reparaciones.
El medio valenciano À Punt Noticies ha informado que los propios talleres fueron los que detectaron el problema. La zona había registrado un sospechoso repunte en averías graves en los inyectores y cilindros del motor.
Al vaciar los tanques, descubrieron que estaban llenos de agua. Este líquido es menos denso que la gasolina y se termina acumulando en el fondo del depósito, cuando se agota el combustible, el agua llega al motor provocando averías costosas.
Los talleres de la zona han detectado fallos mecánicos similares en más de 30 vehículos. Los afectados han denunciado los hechos ante la Policía Nacional asegurando que esta estación de servicio low cost ha cometido una estafa.
La gasolinera se defiende de las acusaciones
Ballenoil no ha tardado en realizar un comunicado de prensa explicando los supuestos motivos que explican que el combustible de la gasolinera de Alaquàs estuviese mezclado con agua. No era una forma de abaratar los costes, aseguran que se produjo "una filtración de agua externa en el depósito de gasolina 95, provocando averías en los vehículos".
La empresa ha aclarado que han paralizado la venta de gasolina en cuanto tuvieron conocimiento del problema y han empezado a retirar el producto de sus surtidores. Ballenoil asegura en el comunicado que lamentan "profundamente lo ocurrido y piden disculpas a las personas afectadas".
Las explicaciones no son suficientes para los conductores afectados. La avería más barata es de 600 euros, pero el presupuesto de la reparación de los talleres llega a varios miles de euros para algunos vehículos.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación para explicar la causa de la contaminación del combustible, mientras tanto las gasolineras low cost son las más afectadas de este caso aislado. Los expertos aseguran que su uso es totalmente seguro, solo tienen menos aditivos y suelen ubicarse alejadas de las autopistas.
