El Mercedes W123 empezó a venderse en 1976. Ahora cumple 50 años con el honor de ser uno de los mejores coches jamás fabricados

El Mercedes W123 contribuyó a crear la imagen que se tiene de la marca alemana, en cuanto a calidad y fiabilidad. Medio siglo después, todavía hay muchas unidades funcionando perfectamente.
Cuando hablamos de los mejores Mercedes de la historia, solemos fijarnos normalmente en grandes deportivos y berlinas de representación, como el Mercedes SL 300 ‘Alas de gaviota’ o el Mercedes 600. Pero uno de los mejores coches jamás fabricados, no ya de la marca alemana sino, en general, es el Mercedes W123 que cumple ahora 50 años.
El W123 es toda una institución en la marca de la estrella y quien ha tenido (y tiene) uno, lo sabe de sobra. Hay coches que se convierten en iconos por su diseño, por ser el más potente en su momento, el que más corría, o porque lo tuvo tal personaje famoso.
Pero hay otros coches que alcanzan el estatus de leyenda por su rendimiento y fiabilidad, que es, al fin y al cabo, lo que prima en un automóvil y, en el fondo, en cualquier máquina. En este grupo entra el Mercedes W123.
Por desgracia, hoy los tiempos son muy diferentes (para bien y para mal) y hay otros aspectos que cobran más importancia, en detrimento de la fiabilidad, como el diseño, el equipamiento tecnológico, las ayudas a la conducción, el tamaño de las pantallas o si tenemos inteligencia artificial.
50 años del W123, el modelo que creó la imagen de Mercedes

Aunque el W123 puede parecer, a priori, una berlina normal dentro del catálogo de Mercedes, en realidad es un modelo clave en su historia, porque es el responsable de crear la imagen que se tiene de ella como marca fiable y de calidad.
El Mercedes W123 es el equivalente al Clase E actual. Se presentó en 1975, cuando todavía estaba en el recuerdo la crisis petrolífera de 1973 (más tarde habría otra) y llegó al mercado en 1976 para reemplazar al W114/W115. Se comercializó durante diez años.
El Mercedes W123 surgió del deseo de Daimler-Benz de lanzar un modelo que fuese un símbolo de modernidad. Con un diseño más accesible, alta calidad de fabricación y fiabilidad, el modelo expandió la presencia de la compañía en nuevos mercados internacionales y contribuyó a que el público la considerara como una marca de vehículos fiables y de alta calidad.
El diseño corrió a cargo del italiano Bruno Sacco, figura clave no sólo en este modelo, sino en muchos otros que desarrolló para la firma de la estrella durante cuatro décadas. Fallecido en 2024, Sacco fue el responsable de coches como el 190, el W126, el W140, el W210, el SL R129 y hasta prototipos como el C111.

Se trataba de una berlina de tamaño completo o "ejecutivo", disponible en varias carrocerías (sedán, familiar y coupé), lo que contribuyó a su popularidad, ya que ofrecía opciones para todos los gustos. El sedán fue el primero en debutar y más tarde se introdujo una versión de batalla larga. Al año siguiente, se añadieron el cupé y el familiar.
Mercedes no realizó una versión descapotable, pero hay algunas unidades realizadas por carroceros, como Niko-Michael Coachworks de Nueva York.
El W123 se caracterizaba por una estética sobria, sencilla pero elegante, que priorizaba la comodidad y la fiabilidad. Estaba equipado con una gran cantidad de dispositivos tecnológicos y características de confort y seguridad avanzados para la época.
Por ejemplo, el climatizador automático, los frenos antibloqueo ABS y los airbags para conductor y pasajero eran de serie. La calefacción también podía encenderse con el motor apagado, una característica verdaderamente innovadora en aquel momento.
Amplia oferta de motores

En cuanto a opciones de motorización, el Mercedes W123 ofrecía una amplia variedad, algo que también influyó en su éxito comercial. A lo largo de su vida útil, se ofrecieron hasta 11 motores de cuatro, cinco y seis cilindros en línea. De ellos, seis fueron de gasolina y cinco diésel.
Casi todos esos motores ya se habían montado en su predecesor, el W114/W115. Sólo había una novedad: el M123, un bloque de seis cilindros en línea y 2.5 litros de cilindrada.
Aunque gran parte de la fama se la llevaron el motor de cuatro cilindros y 2.4 litros diésel atmosférico y el legendario cinco cilindros diésel de 3.0 litros turbodiésel.
Eran auténticas rocas, motores enormemente fiables que contribuyeron a crear esa imagen de coche eterno que acompaña al W123, prácticamente, desde su lanzamiento y por el que sigue siendo tan apreciado hoy en día.

Buena parte del éxito del W123 se debió también a las legislaciones sobre los motores. La antigua República Federal Alemana impuso impuestos elevados a los motores de más de 2.8 litros y Estados Unidos empezó a regular sobre las emisiones.
Esto llevó a los ingenieros de Mercedes a trabajar para extraer potencia de motores más pequeños, lo que permitió a los clientes obtener un buen nivel de rendimiento sin pagar un sobreprecio.
Recordemos el contexto de la crisis del petróleo que tanto daño hizo a la industria automotriz en los 70 y que obligó a todos los fabricantes a reducir potencias, cilindradas y tamaños de los propulsores.
Un éxito y un icono del automovilismo

El W123 pronto se convirtió en un favorito indiscutible, no sólo entre los conductores comunes, sino también entre algunas celebridades, como Barry Gibb, Bonnie Tyler y Lady Gaga, quienes tuvieron uno en algún momento.
Cuando empezó la producción, la compañía de la estrella tenía algunas dificultades para satisfacer la altísima demanda. Pronto se creó una especie de "mercado negro" en el que, algunos que se hacían con una unidad, podían revenderlo por mucho más dinero.
El Mercedes W123 se ha convertido en un icono de la automoción por su estilo atemporal, sobrio y elegante al mismo tiempo, su calidad de acabados y, por supuesto, el rendimiento y fiabilidad de su mecánica.

Fue el modelo que sentó las bases de la visión que se tiene hoy sobre la ingeniería automovilística alemana, basada en la calidad y fiabilidad. Aunque hay que decir que esta idea ha cambiado en los últimos años.
En cualquier caso, el hecho de que tantos ejemplares del Mercedes W123 sigan enteros y funcionando perfectamente en nuestros días, hace que sea uno de los coches favoritos de los amantes de los clásicos.
