En Maserati no están para fiestas: la marca italiana de deportivos pierde una inversión de 1.500 millones y complica el futuro de algunos modelos

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Stellantis ha reculado y finalmente no invertirá 1.500 millones de euros en la marca italiana, lo que pone en peligro la llegada de más coches eléctricos.

Maserati no está pasando por una buena época. Lleva un tiempo lidiando con unas ventas de coches por debajo de las expectativas (en 2024 vendió menos de la mitad de vehículos que el año previo), algo que le ha llevado a una situación financiera algo complicada.

Ahora, cuando esperaba un balón de oxígeno en forma de una inversión de nada menos que 1.500 millones de euros por parte de Stellantis, dicha inversión se ha cancelado, lo que pone en peligro la llegada de varios modelos que estaban ya programados y, de hecho, puede poner en peligro directamente a la propia marca italiana.

Mirando al año pasado, la compañía vendió solo 11.300 coches en todo el mundo, cifra que queda muy por detrás de las 26.600 unidades que registró en 2023. El resultado fueron unas pérdidas de 260 millones, cuando en 2023 registró unos beneficios de 141 millones, lo que no la deja una buena posición.

De hecho, según documentos filtrados esta situación hará que varios coches se cancelen incluso antes de su lanzamiento y, aunque no se concreta cuáles son, todo a punta a que se tratará de los coches eléctricos de la compañía.

La firma del tridente ha apostado fuerte por la electrificación, concretamente por los vehículos 100% eléctricos, que ha agrupado en torno a su marca Folgore, que ya cuenta como integrantes con los Maserati Grecale, Maserati GranTurismo y Maserati GranCabrio

Estaba previsto que la gama se ampliase en los próximos años con el Maseratti Quattroporte eléctrico y, sobre todo, como el Maserati MC20 de cero emisiones, que fue anunciado en el mismo momento de la presentación del superdeportivo hace ya bastante tiempo.

Sin embargo, parece que eso finalmente no será así, puesto que la marca estaría replanteándose el enfoque con el que está “atacando” la electrificación, que ahora parece que no es el correcto. 

Según recoge Autocar, el director financiero de Stellantis, Doug Ostermann, habló sobre el tema en una conferencia telefónica sobre los resultados que la empresa. Su punto de vista era que había que revisar la cadencia de lanzamiento de modelos de Maserati, especialmente en lo relativo a los coches eléctricos. 

“Tenemos que reconocer la dinámica de ese negocio, en particular en el mercado chino, y nuestras expectativas en términos de cuán rápido ese mercado de lujo haría la transición a la electrificación”, explicó.

El enfoque no es exclusivo de Maserati y es que a lo largo de los últimos meses se ha visto como, las marcas de automóviles premium europeas, que fueron las que más fuerte apostaron por la transición hacia los modelos de cero emisiones, han tenido que recalcular su hoja de ruta, viendo el mercado y la baja demanda de los eléctricos, para apostar por los coches híbridos enchufables.

Sin embargo, se trata de una tecnología que la marca italiana no trabaja, puesto que vio como el camino a seguir el salto directo de los modelos de combustión o mcirohíbridos, hasta los vehículos de baterías. La estrategia, como ha ocurrido con otros fabricantes, no ha funcionado, pero en su caso las consecuencias han sido más negativas que en el de otros.

El anuncio por parte de Stellantis no ha sentado bien en la Federación Italiana de Trabajadores del Metal (FIM-CISL) y Ferdinando Uliano, secretario general de la misma, se ha pronunciado respecto a la situación: “Maserati representa una de las situaciones más críticas. A pesar de la calidad y los modelos de alto rendimiento, la marca sufre errores y descuidos en términos de marketing. No podemos perder más tiempo”.

De hecho, la federación ha publicado un comunicado en el que señala que los resultados no les sorprenden y que ya apuntaban a este camino en los informes trimestrales publicados a lo largo del año.

Además, apuntan a lo que consideran la clave para solventar la situación: “Para nosotros era y es fundamental empezar a producir nuevos modelos, pero aprovechar todas las oportunidades que los consumidores estaban pidiendo a partir de las motorizaciones híbridas, que potencialmente pueden recuperar volúmenes y amortiguar el efecto de la dificultad que se está encontrando en esta fase de transición”.

Señalan que, aunque es necesaria una mayor inversión para relanzar las fábricas y producir nuevos modelos, no es suficiente, puesto que también hace falta que se lleven a cabo “intervenciones regulatorias significativas de las instituciones europeas, empezando por la remodelación de la legislación sobre el CO2”.

Con ánimo de solventar la situación, la federación va a llevar a cabo una reunión con el ministerio italiano correspondiente el próximo día 11 de marzo.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España