¿Por qué escoger entre un motor de 8, 6 o 4 cilindros en V si puedes tenerlos a la vez? El desastroso motor de Cadillac V8-6-4 te da la respuesta

Los coches americanos deben montar un motor V8, pero, ¿por qué no montar a la vez un V6 y un cuatro cilindros? eso es lo que intentó el motor V8-6-4 de Cadillac en 1981.
¿Por qué elegir entre un motor V8, un V6 o un cuatro cilindros… cuando puedes tener los tres? Te presentamos el motor V8-6-4 de Cadillac de 1981, una innovación verdaderamente novedosa que podría haber sido una revolución en el automovilismo, pero resultó ser un auténtico desastre.
A raíz de la crisis del petróleo de 1979, los precios de la gasolina en Estados Unidos se dispararon y eso puso en aprietos a los fabricantes de coches norteamericanos, quienes ya sufrieron con la crisis petrolera de 1973. Esta vez a ingenieros de Cadillac se les ocurrió la ingeniosa idea de ahorrar combustible mediante la desactivación de cilindros de los motores V8, en lugar de optar directamente por desarrollar motores más pequeños.
En su lugar desarrollaron un sistema controlado por ordenador que permitía que su motor V8 de bloque grande funcionara con solo seis o cuatro cilindros, dependiendo de la carga. Instalado en prácticamente toda la gama de Cadillac como parte del equipamiento de serie, era una idea más que razonable sobre el papel. De hecho, es algo habitual en muchos coches modernos, donde funciona a la perfección. No obstante, en 1981 no funcionó tan bien.
UN funcionamiento tosco y errático
En primer lugar, al motor V8 de Cadillac no le gustaba dejar de ser un V8. Al funcionar como un motor V4, sonaba horriblemente tosco, lo que no es agradable para nada en un coche de lujo. Con seis cilindros era aún peor, ya que provocaba una vibración furiosa y desequilibrada en los que se suponía que eran los coches más refinados de Estados Unidos.
A todo esto se sumaba un segundo problema. El V8-6-4 intentaba ser las tres cosas a la vez. La tecnología requería que los sistemas de desactivación de cilindros y de inyección de combustible se comunicaran al instante, pero los ordenadores de 1981 no podían seguir el ritmo. Así pues, el V8-6-4 alternaba frenéticamente entre configuraciones, dando sacudidas como si estuviera borracho mientras lo hacía.
Los ingenieros lo llamaban “búsqueda de modo”; los clientes lo calificaban de “avería”. En las contadas ocasiones en que funcionaba, las mejoras en la eficiencia eran mínimas. Todo esto no sentó nada bien a la fiel clientela tradicional de Cadillac. Las quejas comenzaron prácticamente en cuanto los primeros coches salieron del concesionario y las demandas judiciales no tardaron en llegar.

Cadillac lanzó 13 actualizaciones de software para intentar solucionar el problema de sus motores V8, pero ninguna de ellas funcionó como se esperaba. Así, en menos de un año, el sistema V8-6-4 de Cadillac fue discretamente retirado. Además, se envió a los concesionarios un kit para desactivar el sistema de desactivación de cilindros en los coches ya vendidos. De esta forma, el V8-6-4 volvió a ser simplemente un V8.
A pesar de que Cadillac admitió que el sistema no funcionaba e hizo lo posible por intentar solucionar los problemas de la forma más discreta posible, el daño a la reputación fue duradero. En parte fue así también por los motores que sustituyeron a este V8, los High Technology, que tampoco ofrecieron la mejor fiabilidad. Asimismo, Cadillac también intentó incrementar la eficiencia de sus coches con un motor V8 diésel que, por supuesto, no eran precisamente eficientes.
Los clientes siempre recuerdan aquellos motores que han destacado por ser poco fiables o problemáticos, como los Northstar V8 de los años 90 que también utilizó la marca estadounidense y que sufrieron una gran cantidad de problemas en los coches que lo montaron. Ese tiene una fama aún peor…
En cualquier caso, lo trágico es que el motor V8-6-4 de Cadillac era una idea sólida que llegó dos décadas antes de tiempo. Pero, en lo que respecta a la innovación tecnológica, adelantarse a los tiempos equivale, por desgracia, a estar totalmente equivocado.
