Prueba del Toyota Tundra TRD Pro: "Un pick-up imponente que puede soportar cualquier cosa"

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Hemos probado el Toyota Tundra TRD Pro, el pick-up más grande de la firma japonesa en su acabado más deportivo. ¿Sigue siendo un modelo tan robusto y polivalente?
He aquí el último Toyota Tundra TRD Pro, el robusto pick-up de gran tamaño de Toyota, equipado con los accesorios necesarios para mantenerse a la altura de rivales contemporáneas como el Ford F-150 Raptor y el Ram TRX, con diversos grados de éxito. ¿A que es imponente?
Seguro que lo primero que te ha llamado la atención en color. Se llama Honeycomb y es para aquellos a quienes les gusta conducir un TRD dorado. En nuestra opinión, sigue siendo un paso adelante respecto al verde azulado 'Wave Maker' del año pasado.
Más allá del color, lo que hace que esta camioneta esté lista para la Baja es el hardware, no la pintura. En términos de componentes, el Tundra TRD Pro incorpora amortiguadores Fox actualizados, el ingrediente secreto detrás de su capacidad para afrontar terrenos a alta velocidad, integrados en la ya de por sí robusta suspensión delantera de doble horquilla y la trasera multibrazo.
Además de eso, el Tundra recibe un frontal rediseñado que es más uniforme con el resto de los vehículos overlander de Toyota. También hay nuevos ganchos de remolque delanteros, presumiblemente para facilitar el rescate de otros todoterrenos menos capaces, y sin duda no al revés.
¿Qué hay bajo el capó?
El motor que impulsa a este Tundra es el V6 biturbo de 3.4 litros 'i-Force Max', de nombre agresivo, un sistema de propulsión híbrido que ofrece 443 CV y 790 Nm de par motor. Para lo que vas a hacer con él, es más que suficiente, ya sean carreras rápidas por dunas polvorientas o incluso algún que otro salto en peraltes. Si hay que mencionar algún aspecto en particular en el que pueda cojear, sin duda lo que más se resiente es la espectacularidad.
Una rival contemporáneo como el TRX de Ram es básicamente un sobrealimentador con un kit de elevación y, como tal, el estruendoso ruido de todo el conjunto forma parte del paquete. Aquí prima la eficiencia sobre el espectáculo y lo que se oye la mayoría de las veces son ventiladores desesperados por tragar todo el aire posible. Un trato justo, suponemos, si también se tiene en cuenta que el consumo combinado del Tundra TRD Pro es de 11 litros/100 km frente a los 19 del TRX. Una caja de cambios automática de 10 velocidades envía la fuerza a dos o a las cuatro ruedas según la configuración.
El selector multiterreno está disponible para enfrentarse a todo tipo de superficies, desde barro hasta rocas o arena, y si tus habilidades de observación del terreno dejan algo que desear, puedes dejarlo en modo automático para que el pick-up lo resuelva por sí solo. Aparte de los ajustes de software, el Tundra, al ser un todoterreno de verdad, tiene modos de tracción en alta y baja que son igual de fáciles de usar.
¿Cómo se conduce?

Como el modelo más grande de la gama de pick-up de Toyota, el Tundra es adecuadamente robusto y pesado. Aunque los componentes TRD lo hacen debidamente elástico y firme, incluso los Tundra de acceso no tienen problemas para absorber los baches y desniveles habituales sin inmutarse, por lo que la mayor parte de lo que perturbaría al conductor medio apenas se nota con el equipamiento adicional.
Pero uno no se compra un TRD Pro para superar obstáculos normales, sino para hacer locuras a gran velocidad, como conducir por un circuito de motocross, con saltos, rampas y todo lo demás. Nos complace informar que tu deseo de hacer esto en una camioneta grande es totalmente realizable. E incluso divertido.
De los vehículos del círculo íntimo de TRD, el Tundra es quizás el más predecible en cuanto a comportamiento. Es tan pesado como se siente y a veces te deja con ganas de un poco más en el apartado de aceleración, aunque terminarás llegando. Cuando se trata del balanceo de la carrocería y el control a un ritmo rápido sobre superficies irregulares, absorberá la mayor parte del impacto por ti, y a menudo te limitarás a aferrarte al trayecto más que a controlar cada matiz.

Mantener el control es tarea de los frenos delanteros de doble pistón y los traseros de un solo pistón, que aguantan el tipo tras una buena dosis de maltrato. Resultan muy útiles para detenerse con firmeza después de hacer volar por los aires a este vehículo de trabajo modificado.
Al final, es capaz y se siente muy aplomado aunque la contrapartida es que no es tan juguetón como sugeriría el emblema TRD. Al contrario que los otros modelos TRD, hace lo que hace casi a regañadientes.
Eso sí, te llevas el nivel de resistencia de Toyota junto con todo lo demás. A estas alturas ya te habrás dado cuenta de que aquí nos gustan especialmente los pick-up indestructibles y, aunque no podemos hablar de la longevidad del Tundra TRD Pro, soportó todo lo que le echamos encima sin un solo crujido.
¿Cómo se comporta en carretera?

En superficies pavimentadas, el Tundra sigue siendo un vehículo cumplidor que puede hacer todo lo que se espera de un modelo de su clase, y se conduce como tal. Es grande, alto y pesado, y la mayor parte de lo que pagas en un TRD Pro no entra realmente en juego a menos que las calles estén devastadas por tormentas. El chasis de alta resistencia absorbe obedientemente la mayor parte de las sensaciones de la carretera, pero al menos la dirección es directa, por lo que, aunque se comporta como cabe esperar de una camioneta, rara vez es difícil de controlar. Buenas noticias en carretera, pero excelentes noticias en la arena, donde cometer un error al volante supone un abanico de problemas completamente nuevo.
Equipado con neumáticos Falken Wild Peak de 33 pulgadas, se comporta mejor en carretera que sus rivales, que calzan neumáticos con tacos más pronunciados de serie. Por ello, la transición entre la carretera y el campo es bastante fluida, aparte de tener que inflar o desinflar los neumáticos según corresponda.
¿Cómo es el interior?

Al contar con la cabina completa 'CrewMax', pueden viajar cuatro personas cómodamente, con espacio para acomodar a un pasajero más si es necesario. El interior del Toyota Tundra TRD Pro es tan espacioso como concurrido, con compartimentos ocultos y multitud de mandos de control. Más allá de los emblemas TRD, el habitáculo cuenta con una pantalla táctil de 14 pulgadas compatible de forma inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, por no hablar de las múltiples pantallas de datos integradas de forma nativa. Esto incluye el monitor multiterreno que utiliza las cámaras exteriores circundantes para una mejor percepción del entorno en plena ruta.
En cuanto al almacenamiento, detrás de todo hay una caja de carga de 1,6 metros con un portón trasero eléctrico que también cuenta con un asistente de apertura manos libres con la rodilla para facilitar la carga y descarga. Las especificaciones completas se desconocen aún, pero el modelo del año anterior tenía una capacidad de carga útil máxima de 725 kg, por lo que imaginamos que la cifra final no estará muy lejos de eso. Sin duda, esto es más de lo que llevarías en una aventura a alta velocidad, pero resulta reconfortante saberlo si planeas meter una moto de cross o algo similar en la caja corta.
Y ya que hablamos de tecnología, hay un sistema de remolque que puede identificar tu remolque e integrarlo en el sistema de a bordo para un control avanzado.
¿Cuál es la conclusión?

El Tundra TRD Pro es un pick-up imponente que puede soportar cualquier cosa que se te ocurra exigirle, sin duda. Aunque no tiene la espectacularidad de camionetas como la TRX de Ram ni el brioso manejo deportivo de la Raptor R, sigue mereciendo su emblema TRD: los amortiguadores Fox pueden soportar castigos continuos, y el resto del vehículo transmite la robustez típica de Toyota que tanto apreciamos.
Puede que no sea el todoterreno más emocionante, pero probablemente te acompañará en todas tus aventuras durante mucho más tiempo que la mayoría. Dicho esto, hay opciones más juguetonas para salir de la carretera, incluso dentro de la propia gama TRD.
Nuestro veredicto
