¿Qué coche es un ICH-X? Un vistazo a las cifras de matriculaciones de abril nos has dejado con dudas

ICH-X
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ICH-X es una marca de todoterrenos chinos desconocida en España, pero que ya vende en el país los modelos K2 y K3.

Las cifras de matriculaciones siempre dejan alguna sorpresa. A veces aparece un superdeportivo exótico vendido en una sola unidad, otras veces un coche chino desconocido empieza a asomar tímidamente en las estadísticas y, de vez en cuando, surge una marca que obliga a buscar en Google para averiguar de qué estamos hablando. Es el caso de ICH-X.

Seguramente no te suene, pero se trata de una marca de todoterrenos chinos que, sin hacer mucho ruido, ya está vendiendo sus coches en España. El pasado mes abril, los registros de ventas en España dieron buena cuenta de ello: se matricularon tres unidades del ICH-X K2 y otras tres del ICH-X K3.

Son solo 6 coches, una cifra para nada llamativa, pero en el acumulado del año el primero ya lleva 28 unidades vendidas y el segundo 9. Son insuficientes como para causar un impacto en el mercado, pero si bastantes como para que alguno se cruce un ejemplar por la calle y se pregunte qué coche es ese, algo que vamos a responder.

La respuesta corta es que se trata de una marca vinculada al grupo italiano DR Automobiles, una compañía que lleva años trayendo modelos de origen chino al mercado europeo bajo distintos nombres. ICH-X representa la vertiente más aventurera y “premium” del grupo, SUV chinos de aspecto muy robusto, claramente inspirados en todoterrenos clásicos y con una estética que recuerda, según el ángulo desde el que se mire, a modelos de Land Rover, Ford Bronco o incluso Jeep.

En España, la marca está empezando a abrirse hueco de manera muy discreta y actualmente su presencia comercial gira alrededor de dos modelos, los K2 y K3.

El ICH-X K2 es, de momento, el modelo de acceso a la gama. Se trata de un SUV todoterreno de 4,64 metros de longitud, 1,90 metros de anchura y 1,70 metros de altura, con una imagen muy cuadrada y una clara orientación off-road, algo común a toda la gama.

ICH-X
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Su planteamiento es bastante distinto al de la mayoría de SUV actuales, porque apuesta por una estética contundente y una configuración enfocada a quienes buscan algo más campero, algo que sirve para diferenciarle y con el que busca atraer a clientes de otras marcas.

Mecánicamente utiliza un motor diésel de 2.0 litros con 162 CV, asociado a una caja automática de ocho velocidades y un sistema de tracción integral 4x4. No son cifras especialmente espectaculares, pero sí que es una configuración que encaja con un enfoque más tradicional y orientado al uso fuera del asfalto.

Eso sí, pese a ser un coche chino, que normalmente abogan por precios muy contenidos para quitar cuota de mercado a fabricantes más establecidos, el ICH-X K2 no es precisamente barato, ya que está disponible desde 54.500 euros.

Por encima del K2 se sitúa el ICH-X K3. Aquí el diseño sigue manteniendo ese aire de todoterreno clásico, con una imagen muy similar a la de su hermano y formas robustas, pero es todavía más contundente con una parrilla de mayor tamaño y defensas inferiores más prominentes. Además, es bastante más grande: mide 4,78 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,80 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,80 metros.

El K3 se comercializa con un motor gasolina 2.0 turbo de cuatro cilindros que desarrolla 245 CV y se combina con una transmisión automática de doble embrague y siete velocidades. También dispone de tracción total y varios modos de conducción para adaptarse a diferentes superficies y salir con garantías del asfalto.

A pesar de ser más grande que su hermano, es más barato. La versión convencional arranca en 43.900 euros, pero también está disponible una variante bifuel que funciona con GLP y que es más cara, arrancando en 45.900 euros.

Aunque haya que pagar más, esta variante resulta más interesante porque luce en el parabrisas la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), con las ventajas que ello supone para acceder a zonas de bajas emisiones y en materia fiscal y de circulación. Eso sí, como suele pasar en estos casos, el rendimiento del sistema de propulsión se ve afectado ligeramente, con una potencia que se queda en 238 CV. 

ICH-X es un ejemplo más de una tendencia que está creciendo en Europa: marcas poco conocidas que llegan desde China con coches muy llamativos visualmente y precios relativamente competitivos frente a fabricantes tradicionales. Hará falta que pase algo de tiempo para ver si consigue hacerse hueco y establecerse como ya han hecho MG, Omoda o BYD; o si, por el contrario, su aventura en España es solo algo anecdótico.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España